domingo, 12 de marzo de 2023

LA PALABRA DEL SILENCIO

 


LA PALABRA DEL SILENCIO

Sri Aurobindo,

1939

Versión castellana:

 Yin Zhi Shakya, OHY

[Hortensia De la Torre]

 

Mi mente actual es una quietud desnuda e impersonal,

Una palabra de visión clara e inconfundible,

Un volumen de silencio sellado por la divinidad,

Una grandeza pura de pensamiento e “intacta” de voluntad.


Una vez en sus páginas la ignorancia pudo escribir

Con un garabato del intelecto, la ciega conjetura del tiempo,

Y lanzar mensajes destellantes de luz efímera,

nutrimento para las almas que deambulan por la orilla de natura.


Mas ahora escucho una palabra mayor,

Nacida del rayo omnisciente, invisible y mudo:

Es la voz que sólo el oído del silencio ha percibido

Y surge desde la luz, comisionada por la eterna gloria.


Todo cambia de una amplitud y paz continua

A un tumulto de gozo en un océano grandioso de liberación.

 

 

IDENTIFICANDO EL FUTURO: Peter Drucker

 


IDENTIFICANDO EL FUTURO

Peter Drucker

 

Lo importante es identificar el “futuro que ya pasó”.

Los futuristas siempre miden su promedio de bateo contando, de cuántas cosas han predicho, se han hecho realidad. Nunca cuentan las muchas cosas importantes que se hacen realidad, que no predijeron. Todo pronosticador predice lo que puede llegar a suceder. Sin embargo, es posible que no haya visto la mayoría significativa de las realidades emergentes o, peor aún, puede no haber prestado atención a ellas. No hay manera de evitar esta irrelevancia en el pronóstico, por lo importante y distintivo que son, siempre, dado el resultado de cambios en los valores, la percepción y metas, es decir, en cosas que se pueden adivinar, pero no pronosticar.

Pero el trabajo más importante del ejecutivo es identificar los cambios de lo que ya pasó. El importante desafío en la sociedad, la economía y la política, es explotar los cambios que ya han ocurrido y utilizarlos como oportunidades. Lo importante es identificar el “futuro que ya ha sucedido” —y desarrollar una metodología- para percibir, analizando estos cambios. Buena parte de esta metodología se incorpora en mi libro de 1985 Innovación y Emprendimiento, que muestra cómo uno mira sistemáticamente a los cambios en la sociedad, en la demografía, en el significado de la ciencia y tecnología, como oportunidades para hacer el futuro.

PUNTO DE ACCIÓN: Identifique las principales tendencias en su mercado que ya han ocurrido. Escriba una página sobre su probable longevidad e impacto en su vida y organización.

La Visión Ecológica. 

La era de la discontinuidad

 

UN COMENTARIO SOBRE PETER DRUCKER 

Abg. Giuseppe Isgró C.


 Peter Drucker, puede ser considerado, con justa razón, el padre de la Gerencia Moderna, y todas sus obras, constituyen lectura obligatoria para todo líder que se precie de serlo, así como de todo político, profesional de cualquier área de creación de bienes y/o servicios, y de toda persona que anhele interpretar el entorno en que interactúa seleccionando el segmento de mercado hacia el cual asume la responsabilidad de satisfacer necesidades insatisfechas, como fuente de riqueza recíproca: valor por valor.

 El qué, el cómo, el cuándo, el dónde, el quién, el cuánto y el por qué, son las herramientas utilizadas por Peter Drucker, en su extensa obra gerencial, para individuar las emergentes necesidades insatisfechas y la mejor manera de crear bienes y servicios para satisfacerlas, anticipándose, inclusive, a la conciencia de los mismos usuarios o consumidores de esos bienes y servicios, es decir, antes de que ellos perciban que ya tienen esas necesidades o que vayan a tenerlas.

Eso permite crear bienes y servicios con la antelación suficiente para colocarlos en el mercado en el momento oportunos en que van a ser requeridos.

 Permite, también, prepararse con tiempo, para adecuarse a los cambios del mercado, única manera de mantenerse en él, manteniendo, o mejorando el propio nivel de competencia, y excelencia, sin desmejorar de los niveles, previamente, alcanzados.

 Cada tres (3) lustros ocurren cambios tan significativos en el mercado que, quién no anticipe dichos cambios, de manera integral, y se prepare para afrontarlos, podría quedar fuera del mercado, a menos que asuma los retos que esos mismos cambios generan.

 Dichos cambios en la percepción de la satisfacción de las necesidades del mercado, de sus deseos y anhelos, según el propio nivel del poder adquisitivo, necesidades y autoridad de compra, van ocurriendo día tras día, lo cual obliga a las corporaciones, grandes, medianas o pequeñas, a innovar, o crear nuevos bienes y servicios, en forma constante, y también, en la comercialización de los mismos.

 Cada cinco años salen y entran nuevos líderes en ese privilegiado segmento de mercado, que, con el 20% de actividades generan el 80% de resultados y se reparten el 80% de la torta de los beneficios, a nivel mundial, nacional, regional, y en cualquier segmento de mercado, por gigantesco o minúsculo que sea.

 La obra gerencial de Peter Drucker ha guiado a las corporaciones del mundo, de cualquier nivel o dimensión, en esa tarea de creación e innovación, para saber, en todo momento lo que es preciso hacer, o dejar de hacer, para mantener un liderazgo perdurable, en el espacio y en el tiempo.

Por eso, la historia es una maestra relevante, ya que, por su acción cíclica, nos enseña el proceso en que van ocurriendo, de manera recurrente, una y otra vez, los acontecimientos y la manera efectiva en que, los grandes líderes, pensadores y creadores de nuevas realidades, han actuado al afrontar los retos inherentes a su propia generación.

Adelante.


12 de marzo de 2023




 


viernes, 10 de marzo de 2023

DÍA A DÍA: Arturo Uslar Pietri

 



DÍA A DÍA

Arturo Uslar Pietri

 

 

     Decir que el tiempo es río es decir nada,       
  
   ni nace ni termina su corriente,     

     fluye desde horizontes infinitos     

     y seguirá, sin duda, hasta el olvido,     

     nacer nadie lo vio, ni le verá acabar,         

     en él flotamos por confusos trechos,         

     el tiempo de surgir y sumergirse         

     es el de nuestra vida, tan pequeña,     

     tan torpe, tan voraz, tan impaciente         

     que apenas nace y a morir empieza.     

 

     Feliz llamaban los antiguos vates         

     al que joven moría, eran los dioses      

     los que daban el don de no ir más lejos.     

     El fin siempre es temprano, cada día         

     es toda la vida en tiempo pleno,         

     no hay más que el hoy,         

     que este momento solo     

     en que conozco que estoy vivo y siento.      

 

     Cada día es el día y cada hora      

     es la única hora de la vida,         

     todo el ayer se fue en reminiscencia         

     y el mañana no existe todavía.      

 

     No llegamos a viejos, sólo somos         

     en la invariable vaguedad del ser,       

     los nombres son equívocos, las fechas        

     hacen inerte cuenta sin sentido,         

     no somos el de ayer ni el de mañana,        

     somos el de hoy apenas,        

     la vida empieza en cada amanecida      

     y la conciencia muere en cada noche.         

 

     Yo podría contar la historia vana        

     de una vida que acaso fue la mía,       

     pero que es tan ajena y tan extraña         

     ante esta hora en que me nombro y busco.       

 

     No se es viejo ni joven, se está vivo         

     y soy yo, el de hoy, quien hace el mundo         

     con mi mano segura o temblorosa,       

     con la errada visión que siempre tuve,        

     jugando el juego       

     de ausencias y presencias      

     que sólo para mí tiene sentido.      

     Todo está en ti, día que amaneces,     

     toda mi vida en mí sin sobra y falta,         

     como fue en cada hora ya contada,     

     como será en un siempre día a día. 





 


sábado, 4 de marzo de 2023

EL AMOR A LA FAMILIA

 


EL AMOR A LA FAMILIA

©Giuseppe Isgró C.


La familia material es la contraparte de la espiritual de la que formamos parte, la cual es conformada por los seres encarnados, en un momento dado y por los que, al mismo tiempo, se encuentran en la dimensión espiritual, esperando su turno, en cooperación recíproca, es decir, unos apoyándose con los otros y viceversa; puede darse el caso que, paralelamente, los miembros de la familia espiritual que conformamos se encuentren encarnados en otros países, en otras familias, empero, a largo plazo, los miembros de esas diversas familias forman parte de los integrantes de un solo grupo o núcleo familiar con diversas vertientes y ramificaciones en la búsqueda de un objetivo común.
 La familia espiritual está integrada, en un momento dado, por seres afines, amigos, entre quienes reina un amor profundo, una gran amistad y lazos sólidos de afinidad y admiración recíproca. Empero, dentro del mismo núcleo familiar van entrando a formar parte quienes, en un momento dado, deben limar asperezas, compensarse, recíprocamente, deudas kármicas, dar vidas que puedan adeudarse, por lo cual, la familia, en cualesquiera de los roles, que por etapa, nos toque representar, constituye un vehículo extraordinario para compartir una convivencia armónica, de solidariedad, de cooperación, de amor y de fraternidad, por lo cual, en un momento dado, quien nos dio la vida, a nivel físico, puede haber sido alguien que, en una vida anterior nos haya privado de ella y que, por efecto de la ley de justicia universal, ahora le correspondió reponerla y los lazos de la sangre de madre a hijo o hija, permiten nacer la afinidad entre ambos seres, y donde antes existía enemistad u odio, ahora se propicia la oportunidad de limar asperezas y consolidar lazos afectivos que harán más agradable las relaciones entre las partes, en un futuro inmediato, permitiendo la convivencia armónica, así como el apoyo mutuo y recíproco.
 Por eso, hay que valorar a la familia, a los padres que nos han dado la vida en este ciclo existencial, cumpliendo con la ley universal y con los propios planes previamente establecidos en la dimensión espiritual, antes de encarnarse, bien sea por afinidad, por karma o por deber, empero, facilita compartir una vida, ayudarse mutuamente, y las experiencias que se recaban, al final hacen percatarse que eran las necesarias al propio nivel evolutivo y desde una perspectiva espiritual más elevada, nos permitirían darnos cuenta, de que, antes de reencarnar, nosotros mismos hemos elegido a esos seres que ahora constituyen nuestra familia y las respectivas pruebas por las cuales se va pasando en el curso de la existencia.
 Con el tiempo, esos seres maravillosos que constituyen los miembros de nuestra propia familia, pese a las diferencias momentáneas que pudiesen haber, en un lapso determinado, una vez superada la etapa, se dan cuenta, desde la perspectiva espiritual, que valió la pena superarla, ya que eran pruebas previamente antepuestas como objetivos espirituales de vida, y ahora no hay que volver a repetir la experiencia, constituyendo un tiempo ganado y una etapa superada.
 La ley divina dice: -“Quien odia tendrá que amar, y el que quita una vida, con sus besos la repondrá, además de las compensaciones inherentes”-.
 El crisol alquímico en el cual se efectúa la purificación es la familia. Es preciso amar a los seres que la conforman, por cuanto, cada uno viene a compensar al otro, a ayudarse mutuamente, al final, todos saldrán favorecidos, aunque ahora no se vea ese fin ulterior.
 Cada quien, dentro de la familia, aporta el medio para perfeccionar la afinidad y la armonía y muchas veces antepone las pruebas a los demás miembros y a sí, que les permitirán, a todos, evolucionar.
 El bien que hagamos a nuestros padres, el respeto y amor que le profesemos, la ayuda que ahora les prestemos, oportunamente, nos será dado por nuestros propios descendientes, como ley de compensación; empero, al margen de ello, nuestros padres de ahora, volverán, en un futuro próximo, a formar parte de nuestra familia, por cuanto, la familia física se va rotando con la espiritual y los abuelos de ahora pueden ser los nietos –o biznietos- de mañana y viceversa. Damos y recibimos, recibimos y daremos a nuestra vez; la familia es maravillosa en cualesquiera formas en que la veamos y debemos honrarla, respetarla, amarla y ayudarla generosamente, hoy por uno, mañana por otro. El vínculo afectivo, de amor, engrandece a los seres; les hace fuertes, sólidos, invulnerables, y mucho más felices.
 Las pruebas en común unen a los miembros de la familia, les fortalecen y les permite consolidar el sentimiento de unión afectiva e indisoluble, de identificación, de pertenencia, de solidaridad y afecto recíproco.
 Amemos a nuestros padres, honrémosles, brindémosles el cariño que se merecen, el apoyo necesario en todas sus vertientes, que ellos sientan que no han arado en el mar al habernos dedicado tantos años de su vida durante la etapa de crecimiento en que, con abnegación y amor, sacrificaron un largo tiempo en ayudarnos a emanciparnos, en educarnos, en darnos lo mejor de su ser: su amor, su apoyo y sus sacrificios, privándose, muchas veces, de algo para sí, para dárnoslos a nosotros.
 Nadie, como los padres mismos, pueden saber los incontables sacrificios y luchas que han sostenido para levantar a la familia, educar a los hijos, y hay hijos que, una vez culminados sus estudios universitarios ven con menosprecio a sus progenitores por sus pocos estudios u orígenes humildes; afortunadamente, son una minoría que aún deben aprender a honrar a sus padres y reconocer que, dentro de esa faz de humildad, se encuentra una dignidad y grandeza que es preciso saber ver más allá de las apariencias.
 El amor, el afecto, el sentimiento filial, cultivado y estimulado, permite honrar los padres con un sentimiento de gratitud por todo lo que ellos han hecho por nosotros y que, continuarán haciendo, todavía, por cuanto, aún desde el mundo espiritual, cuando ya han pasado a mejor vida, continúan dando su apoyo a los hijos, ya que el amor de los padres a los hijos es tan grande que solo en el rol de padres se puede experimentar y comprender, y los lazos afectivos perduraran desde el mundo espiritual, ayudando, los espíritus de los padres a sus seres queridos, apoyándole, inspirándole, protegiéndole, en fin, dando toda su cooperación, en cualesquiera formas que uno, a veces, ni siquiera se puede imaginar.
 La familia es el núcleo en el cual se expresa el amor en todas sus vertientes y variedades y prepara para ese amor aún mayor que constituye la familia cósmica, donde, en nuestro carácter de hijos de un solo Padre, el Creador Universal, todos somos miembros de la fraternidad del universo; esa es nuestra meta común, reconocernos hermanos y hermanas y velar por el bien de la humanidad toda, donde, por el respeto mutuo, cada quien aporte el mayor bien, en armonía con todos.
Sin duda, este es un tema emocionante.

Adelante.

viernes, 3 de marzo de 2023

LA SENDA NOBLE DE LA PALABRA

 


LA SENDA NOBLE DE LA PALABRA


©Giuseppe Isgró C.




Sidharta Gautama, Sakyamuni, tuvo la genial percepción de estructurar el Noble Sendero Óctuple, como disciplina mental para transmutar los deseos negativos en positivos. De esta manera, el estado de insatisfacción se transforma en uno de felicidad y de iluminación, o lucidez espiritual.
La tercera noble vertiente, es la recta palabra. Para emitirla, es preciso, antes, tener correctas opiniones y rectos propósitos. De esta manera, es posible comunicarse por objetivos y resultados. Es decir, con un fin determinado.
En toda conversación es necesario centrarse en los resultados que se buscan alcanzar, de acuerdo con los propósitos. Los objetivos definen la intención de ambos interlocutores, y es necesario compenetrarse de ella para saber a qué atenerse.
Para formarse una recta opinión, y así expresar rectas palabras, se requiere enmarcar la conversación dentro de los parámetros de los valores universales o atributos divinos esenciales: El amor, la prudencia, la sabiduría, la justicia, la compensación, la igualdad, la fortaleza, la templanza y la belleza.
Tanto el uno como el otro interlocutor, al intercambiar contenidos mentales buscan efectuar una toma de decisión para satisfacer una necesidad, o alcanzar un objetivo. El primero para restablecer el equilibrio preexistente; el segundo, para lograr el cambio anhelado que permita ir más allá de adonde nos encontrábamos.
Dominando el proceso de la toma de decisión y el método científico de resolución de situaciones, es factible determinar las etapas mentales del interlocutor para orientar la elección del curso de acción del interlocutor. Igualmente, orientan los criterios cuyos parámetros permiten identificar los propios cursos de acciones a elegir.
Es decir, mediante la justa palabra, buscamos realizar el qué, el cómo, el quién, el cuándo, el dónde, el cuánto y el por qué.
Sidharta Gautama sugería cuatro elementos dignos de tomar en cuenta, al aplicar las rectas palabras a los resultados apetecidos en la comunicación de contenidos mentales.
El primero de los cuatro, es: Jamás decir mentiras; siempre decir la verdad. La verdad es el valor que permite mantener la credibilidad y le otorga valor a la propia palabra. La persona vale tanto como su palabra empeñada, y cumplida.
El segundo elemento que es preciso evitar, es la chismería. El chisme suele ser nocivo tanto para aquel hacia quien se aplica, como para el que lo emite. Se puede efectuar un perjuicio en la imagen ajena por la cual, en tiempo certero, se deberá efectuar la respectiva compensación.
El tercer elemento que debe evitarse la grosería en el propio léxico. Ésta afecta la imagen de la propia dignidad. Las damas precisan, en mayor grado, conservar una conducta decorosa. Muchas jovencitas, y damas de todos los niveles, suelen expresar groserías, con naturalidad, que aún un gran número de hombres no se atreverían ni remotamente pronunciar. Las groserías en el propio repertorio verbal le impregnan rasgos de vulgaridad a la personalidad de cualquier ser humano.
El cuarto elemento que se sugiere evitar, es el de las conversaciones banales, o superficiales, basándose en cosas banales y en hechos de aparente importancia y sin trascendencia alguna.
Es preciso trascender las apariencias e ir al meollo esencial del asunto a tratar.
Hay que ver la realidad más allá de las apariencias, tanto por la lógica inductiva y la deductiva, como por la intuición y la inspiración que facilitan ver las cosas desde una perspectiva integral y realista; objetiva y subjetivamente.
A nadie le gusta ser criticado; de nada sirve criticar a ninguna persona, ya que se pondría a la defensiva, inhibiendo la libertad de comunicación, y por ende, ahuyentando los resultados apetecidos.
Dentro de las rectas palabras, es preciso evitar, también, conversaciones de negativas, en las cuales, uno de los interlocutores da informaciones de algo malo que le ha ocurrido a determinada persona, y luego, por asociación magnética de ideas, van surgiendo otros otros recuerdos análogos, creando un campo de fuerza que es preciso evitar. Hay que atajar, con buen tacto, a la otra persona, diciéndole: -“Háblame de todo lo bueno que sepa de los demás, nada malo”.
Benjamín Franklin, en cierta ocasión, expresó: -“Hablaré de toda persona que conozco, únicamente todo lo bueno que conozco, pero nada malo”-.
La base de las correctas palabras son los rectos pensamientos y sentimientos; éstos activan a la ley de atracción y crean las realidades tangibles en la vida de toda persona. Atraen lo bueno; repelen lo contrario. También, son el soporte de las rectas y armoniosas palabras, y de las rectas acciones, en todos los ámbitos existenciales.
Las palabras y los actos, activan la rueda del destino, es decir: la ley del karma, o ley de causa y efecto, que determina la siembra y la recogida.
El líder tiene en la recta palabra el instrumento para transformarse en un catalizador social, capaz de transmutar destinos inferiores en superiores, y en convertirse en paradigma inmortal, tal como Alejandro Magno, Simón Bolívar, Andrés Bello, José Mazzini, José Garibaldi, Mahatma Gandhi, Sidharta Gautama, Pitágoras, y tantos otros.
La recta palabra es, también, el instrumento efectivo de la negociación en todos los ámbitos de la vida, de los negocios y de las interrelaciones humanas. Es, sin duda alguna, el instrumento de la paz, que evitan, o terminan guerras. Gente inexperta han sido los causantes de incontables guerras. Hábiles artífices de la palabra, han sido sembradores de las semillas de la paz, que tantas veces han dado excelente frutos.
El respeto a la opinión ajena, es una manera de expresar la recta palabra, al decirle a alguien de quien no se comparte su pensamiento sobre determinados particulares: -Respeto su opinión, aunque no la comparto en tales puntos de vista.
La expresión de gratitud, es un elemento de la recta palabra para reconocer un servicio, una obra bien ejecutada, un elogio, y cualquier acto que lo requiera. Por ejemplo: Gracias por su amistad; gracias por su ayuda; gracias por venir; gracias por comprender; gracias, simplemente. Gracias, es la palabra mágica que abre todas las conciencias y es la forma más simple y económica de salario cósmico.
Al final de una conferencia, expresarle al orador la gratitud y felicitarle por las excelencias demostradas.
Una sonría, el silencio, una mirada, una breve nota de gratitud, un gesto, un toque en el hombro o en la espalda, entre otros particulares, forman parte de la recta comunicación, ya que la palabra tiene muchos matices, vertientes y variantes: verbal, escrita, a través de símbolos, o del afecto, del entusiasmo, de la persistencia, del trabajo bien hecho, del salario justo, de una negativa bien aplicada.
El no, cuando es preciso expresarlo, es una forma de la recta palabra, para liberarse de compromisos innecesarios, o que no se desean asumir. En un mundo en que tantas personas se exceden de tantas y variadas formas abusando del tiempo ajeno, o manipulando situaciones, o imágenes, el “no” expresado a tiempo, es una forma efectiva de auto-liberación. Pero, el sí, cuando es preciso expresarlo para asumir el compromiso del propio deber, debe serlo en el acto.
La recta palabra se expresa solicitando el perdón, o las excusas por un error, asumiendo, al mismo tiempo, la responsabilidad inherente, u otorgando el perdón, o disculpando, si tal es el caso.
La palabra debe ser un elemento de enlace, de armonía, de unión, de amistad y de la fraternidad universal. Debe expresar apoyo y solidaridad. Debe transmutar estados de ánimos para transformar los caracteres endebles en fuertes, positivamente.
La recta palabra debe reflejar la belleza interior, el sosiego, el autodominio, la serenidad, la fortaleza, la concordia y la armonía. El verbo debe ser expresado pulcramente. La energía del mismo debe administrase mediante el silencio.
Adelante.

Integridad en el Liderazgo: El espíritu de una organización se crea desde arriba


 

Integridad en el Liderazgo

El espíritu de una organización se crea desde arriba


Peter Drucker


La prueba de la sinceridad y seriedad de una gestión es el énfasis intransigente en la integridad de carácter. Esto, sobre todo, tiene que estar simbolizado en las decisiones de “personas” de la gerencia. Porque es el carácter a través del cual se ejerce el liderazgo; es el carácter el que da ejemplo y es imitado. El carácter no es algo sobre lo que uno pueda engañar a la gente. Las personas con las que trabaja una persona, y especialmente los subordinados, saben en pocas semanas si es íntegro o no. Pueden perdonar mucho a una persona: incompetencia, ignorancia, inseguridad o malos modales. Pero no perdonarán la falta de integridad en esa persona. Tampoco perdonan a la alta dirección por haberlo elegido.

Esto es particularmente cierto en el caso de las personas que están a la cabeza de una empresa. Porque el espíritu de una organización se crea desde arriba. Si una organización es grande en espíritu, es porque el espíritu de su gente superior es grande. Si se descompone, es porque se pudre la parte superior; como dice el proverbio, “los árboles mueren desde la copa”.

Nadie debería ser designado para un puesto superior a menos que la alta dirección esté dispuesta a que su carácter sirva de modelo para los subordinados.

PUNTO DE ACCIÓN: Evaluar el carácter del CEO y la alta dirección al considerar una oferta de trabajo. Alinearse con personas que tienen integridad.

Gestión: Tareas, Responsabilidades, Prácticas


Integrity in Leadership

The spirit of an organization is created from the top.

 

Peter Drucker

   

T

he proof of the sincerity and seriousness of a management is uncompromising emphasis on integrity of character. This, above all, has to be symbolized in management’s “people” decisions. For it is character  through which leadership is exercised; it is character that sets the example and is imitated. Character is not something one can fool people about. The people with whom a person works, and especially subordinates, know in a few weeks whether he or she has integrity or not. They may forgive a person for a great deal: incompetence, ignorance, insecurity, or bad manners. But

they ill not forgive a lack of integrity in that person. Nor ill they forgive higher management for choosing him.

 

This is particularly true of the people at the head of an enterprise. For the spirit of an organization is created from the top. If an organization is great in spirit, it is because the spirit of its top people is great. If it decays, it does so because the top rots; as the proverb has it, “Trees die from the top.”

 

No one should ever be appointed to a senior position unless top management is willing to have his or her character serve as the model for subordinates.

 

ACTION POINT: Evaluate the character of the CEO and top management when considering a job offer. Align yourself with people who have integrity.

 

Management: Tasks, Responsibilities, Practices


El poder pedagógico de la amonestación

  El poder pedagógico de la amonestación ©Abg. Giuseppe Isgró C.   Casi todos recordamos cómo nuestros padres, con una sola mirada, nos hací...