CRISTOBAL
COLÓN,
EL HOMBRE
DE LAS 14 CUNAS
Y DE LAS
3 SEPULTURAS
©Abg. GIUSEPPE
ISGRÓ C.
Primera
reflexión:
12
de octubre de 1973.
-“Jehová por Isaías, dice a Jacob:
“Levántate y ve a aquellas islas apartadas que aun no han oído de mí”; y le
promete que hará nuevos cielos, nuevas tierras y nuevo sol”-. (Tomemos en
cuenta de que Jacob es anterior a Isaías).
Cita de Joaquín Trincado,
en “Los Extremos se Tocan”.
-“Vendrán en lejanos tiempos otros siglos
en los cuales el Océano desatará los vínculos de las cosas, aparecerá la
inmensa tierra y Tetis ostentará nuevos orbes, de suerte que Thule no será la
última tierra conocida”-.
Lucio Anneo Séneca
-“Al pasar los siglos, hemos venido a saber
lo que siempre supieron los místicos de la antigüedad, que dentro del hombre y
de su conciencia –dentro del alcance de sus facultades psíquicas y físicas,
existe un mundo de exploración mucho mayor que el mundo de esta .. tierra ha
proporcionado a todos los intrépidos y osados exploradores del pasado”-.
El Rosacruz, Septiembre 1973.
La historia presenta, a la persona estudiosa,
grandes enigmas. Al decir el insigne Bartolomé de Las Casas: -“Esta algarabía
no la entiendo yo”, refiriéndose a la vida de Colón, es de imaginar la
complejidad de los hechos contradictorios que existen sobre este enigmático
hombre.
Hasta
el presente, 14 naciones han reclamado para sí el privilegio de verle nacer y
tres de albergar sus restos. ¿Quién está en lo cierto?
En
Galicia, España, en un villorio integrado por una docena de casas, llamado
Portosanto, cerca de Pontevedra, existe la tradición de que el “Descubridor de
América” nació y vivió allí su juventud, y su casa, ahora en ruinas, es
recordada por la tradición de los pescadores.
A
este respecto, dice el Teniente Coronel W. Mansfield, en el artículo intitulado
“El lugar en que nació Colón”, publicado en el “Rosacruz” de septiembre de
1967, lo siguiente:
-“Después
de casi treinta años de búsqueda e investigación, se llega al convencimiento de
que Colón, el descubridor del Nuevo Mundo, no sólo fue español, sino gallego”-.
-“Se
ha arribado a esta conclusión, después de investigar las pretensiones de varias
ciudades que aspiran a ser el lugar de nacimiento del italiano Colombo, después
de estudiar los llamados documentos italianos de Colombo; después de tomar en
consideración los hechos y los documentos escritos o firmados por el Colón
español; después de inquirir en el conocimiento de Colón español y usar no sólo
el lenguaje gallego, sino el local y especial dialecto de Pontevedra; y después
de encontrar que Colón tenía un íntimo y profundo conocimiento, no sólo de
Pontevedra, sino que también de la costa gallega”.
-“Sus
biógrafos lo describen de esta manera: “Alto, ancho de espaldas, con los rasgos
del rostro acentuados; grandes ojos de expresión grave y triste; arrugas
verticales marcan la frente con expresión de energía y voluntad; los cabellos
cortados a la manera de los jóvenes de hoy, se arrollan espesos bucles; las
manos son finas y por su gesto dan al conjunto de la figura, un gran aire de
dignidad”-.
“Se
dice que fue poeta, místico y realista. Al parecer, existen evidencias de que
Colón no era un simple aventurero, que anduviera en busca solamente de un
beneficio económico para sí mismo y los demás”.
Según
una reciente publicación rosacruz, “Colón fue hijo de un hombre instruido y
respetado, que había sido armado caballero y cuyos blasones fueron registrados
en varios países”. “Colón fue instruido no solamente en el arte de la
navegación, sino en muchas ciencias y particularmente en las ciencias antiguas
y en las artes místicas”.
“Al
caer en sus manos la IMAGO MUNDI, parece que le sugirió buscar la ruta de
Indias por el Oeste. De igual manera, fue lector del libro Las Maravillas, de
Johan de Mandeville, en el cual se habla “de la tierra de los árboles que hacen
lana”. Evidentemente, se refiere a la planta del algodón. Así como: -“De los
árboles que hacen harina, vino y miel”-.
En
el Libro de las Maravillas de Sir John Mandeville (obra del siglo XIV muy
difundida e influyente en los navegantes de la época de los descubrimientos),
el autor describe especies vegetales exóticas de Oriente e India utilizando
analogías con productos esenciales de la cultura europea de su tiempo: harina,
vino y miel.
En cuanto a los árboles que hacen harina: La Palma del Sago.
Mandeville se refiere al sago o sagú, una fécula extraída de la médula interior
de ciertas palmeras originarias de Indonesia, Malasia y Filipinas. De la médula de su tronco se obtiene una
harina utilizada para hacer pan, tortillas y papillas.
En
cuanto a los árboles que hacen vino y miel, se refiere a las Palmas de Coco y las
Palmas Melleras en las regiones tropicales de Asia y África, cuya savia de
diversas palmeras como la de coco, la palmera de la miel o la palmera de nipa, se
extrae cortando las inflorescencias o los brotes tiernos, con lo que se obtiene
el vino de palma, bebida alcohólica, suave y ligeramente efervescente.
Además,
Colón conoció otros relatos acerca de las islas misteriosas, cuya fuente, a
nuestro parecer, son de índole esotérico.
Ahora
bien, en los siglos XIV y XV, los conocimientos geográficos eran escasos. En la
Edad Media, debido a la invasión de los Bárbaros, que habían hecho caer en el
olvido las investigaciones científicas, se sabía menos de geografía que en la
antigüedad.
La
tierra era considerada cuadrada, con la ciudad de Jerusalén en el centro;
también solía representársele como un disco plano. Renato Llanas, dice: -“La
suprema recompensa divina estaba ya dispuesta más allá de los mares, donde la
sabía y la había visto con sus propios ojos el misterioso Cristóbal Colón, que
pisó sus tierras antes del 12 de octubre de 1492, fecha oficial del
descubrimiento”.
En
el Rosacruz de septiembre de 1973, leemos: -“de todos modos, los escritos de
Colón revelan que conocía positivamente lo que había de hallar al otro lado del
Océano Atlántico.
-“Sus
escritos demuestran, además, que él estuvo en contacto con el Continente de
América mucho antes de ocurrir el suceso que relatan las historias populares.
La carta y el informe que preparó para la Reina de España, fueron hechas para
satisfacer las demandas comerciales y mercenarias del Estado y de su pueblo. El
memorial que él conservó firmado y sellado cuidadosamente, revelaba sus otros
contactos anteriores con varios puntos del Continente Norteamericano, y la
finalidad de los mismos”-.
Por
otra parte, varios historiadores de Indias contemporáneos a la fecha del
descubrimiento, narran que Colón relataba, algunas veces, que cierto capitán
que había llegado moribundo a su casa en Madera, en compañía de varios hombres,
en una travesía forzada, había llegado a unas islas desconocidas, las cuales,
al parecer, eran las tierras de las especias. Lo interesante de esto, es que
Bartolomé de Las Casas al embarcarse al Nuevo Mundo, oyó la información de los
indígenas “que pocos años antes, habían llegado allí hombres blancos con
barbas”-.
Es
curioso lo de las acusaciones y calumnias en contra de Colón, aún cuando se
anteponen varias causas. Mientras se encontraba en la Española, fue reducido a
prisión por Francisco Boadilla, quien, comisionado por los Reyes, fue a
investigar las acusaciones y encarcelado estará hasta que la Reina Isabel, su
protectora, le mande a quitar las cadenas.
Es
significativo, también, el hecho de que, al ser autorizado para realizar el
cuarto viaje, en el que habrá de acompañarle su hijo Don Hernando Colón,
-quien llegará a tener la más importante biblioteca privada de su época, con
unos 15.000 volúmenes selectos-, que luego habría de escribir un importante
libro sobre su famoso padre y que, además, durante muchos años tendría que
defender los derechos del progenitor, y posteriormente los de su hermano mayor,
Diego Colón, frente a los reyes de España, quienes para justificar la negación
de los derechos que les correspondían a Colón, alegaban que el verdadero
descubridor de América no era él, según era de su conocimiento, -como habremos
de ver después la razón de tal afirmación-, se le prohíbe tocar la isla, donde
tenía muchos enemigos.
Ahora
bien, Joaquín Trincado sugiere investigar en ciertos registros de España, -sin
duda se refiere a los Archivos de Indias, de Sevilla-, la causa por la cual fue
encarcelado Colón.
Al
parecer, los ex-compañeros de aquel viaje forzado y accidental pre
descubrimiento oficial, se extrañaron de ver la expedición comandada por Colón y de no ver a “su capitán”. Según se evidencia,
estos ex-compañeros acusaron a Colón de asesinar a “su capitán”, de usurpar un
derecho común y de traicionar a sus compañeros; en efecto, posteriormente sus
mismos subordinados se rebelan y le traicionan.
Se
destaca que, cuando la Reina Isabel libertó a Colón pese a las acusaciones que
sobre él pesaban, era porque ella ya conocía los hechos previos, por cuanto
Colón, desesperado de no encontrar a nadie que le hiciera caso en sus
pretensiones de llegar al país de las especies por la ruta del Oeste, tuvo que
confesar la verdad, -a la Reina Isabel-, con lo cual obtuvo ayuda.
En
la antigüedad, Pitágoras había expresado que la Tierra tenía forma de globo o
esfera, y formaba parte de un “sistema”, con otros “cinco planetas”, teoría
ésta que también Platón sostuvo, al igual que otros filósofos, entre ellos Ibn
Jaldun, en su monumental Introducción a la Historia Universal, en el siglo XIV.
¿Conocía Colón, estos detalles? No lo sabemos, ciertamente.
Entre
las causas que en esa época estimularon los grandes descubrimientos, se
encuentran las siguientes:
1. La primera de ellas, era que los
europeos precisaban encontrar una nueva ruta para comerciar con Asía, por
cuanto las únicas existentes las monopolizaban Génova, Venecia y los Turcos.
2. El descubrimiento de la Brújula y el
Astrolabio, que permitía navegar por alta mar amplió los medios de orientación
que hasta ese entonces la limitaban a la costera o de cabotaje, por cuanto se
guiaban únicamente por el sol, durante el día, y por la estrella polar, durante
la noche.
Colón,
albergaba la idea de llegar a la India por el camino del Oeste en vez de
hacerlo por el del Este, que era el conocido. Empero, ahora sabemos que Colón
ya conocía la ruta de la zona a la cual quería llegar, por cuanto se encontraba
anotada en la Bitácora del capitán del barco que se fue a la deriva, del cual
Colón era un marinero –quizá no tan sólo un vulgar marinero como lo demuestran
muchos hechos posteriores, pero, marinero al fin-, y conjuntamente con sus
compañeros llegaron al Nuevo Mundo con anterioridad al viaje oficial del
descubrimiento. En las nuevas tierras descubiertas se quedó un grupo de sus
compañero; el otro regresó a España, con su capitán; empero, allí únicamente
llegó Colón. La carta del primer viaje, cuando uno la lee con detenimiento,
refleja que Colón conocía ya la ruta que estaba siguiendo, lo cual corrobora lo
antes dicho.
Después
de varios intentos infructuosos, Colón logró que los Reyes de España se
interesaran en sus proyectos, firmando las llamadas capitulaciones de Santa Fe,
por las cuales, los reyes españoles hacían a Colón su Almirante en todas
aquellas islas y tierras firmes descubiertas o conquistadas, y le darían la
décima parte de los negocios comerciales con las nuevas tierras y le concedían
el título de Don.
El
2 de agosto de 1492, se embarcó en las conocidas carabelas: La Pinta, La Niña y
La Santa María, con un regular número de personas. El 12 de octubre del mismo
año, Rodrigo de Triana daba el grito de: ¡TIERRA!
Según
el resultado de varias investigaciones y estudios, encontramos que Colón, -como
ya lo hemos resaltado antes-, al parecer ya había estado previamente en el
nuevo continente, a tales efectos copiamos de Trincado:
-“Pero
sí he de decir, de que antes de que Colón fuera a Génova llevaba un documento
hecho de la travesía forzada por una tempestad, desde las costas de Galicia,
hasta la isla de “La Española”, hoy llamada Santo Domingo y Haití. En aquella
barca pesquera, iban ocho hombres, de los cuales quedaron seis, que prepararían
presentes si vivían cuando volverían los dos que se atrevían a regresar,
siguiendo la ruta del sol y estrellas que les había dejado impresas en los días
y noches de terror de su forzado y providencial viaje”.
-“De
La Española salieron dos, pero en Lisboa sólo desembarcó Colón. ¿Dónde estaba
el otro? ¿Por qué, siendo español y después de un viaje fortuito, pero de tanta
trascendencia, se calla y se va a Italia cuando habiendo referido las cosas
como eran, habría encontrado de inmediato el apoyo de toda España?" (Cierre de cita de Trincado).
A
la luz de estos detalles, se esclarecen muchos puntos oscuros sobre Colón.
Lo
fundamental para nosotros, ahora, es destacar la importancia trascendental de
aquel descubrimiento.
Por
una parte, debemos recordar la recién llegada del hombre a la luna. ¡Cómo
conmovió la conciencia mundial! ¡Cómo esclareció los horizontes humanos! En
aquel momento, el hombre de la Tierra ya no se sintió solo en el Universo; ya
él podía alcanzar otras metas, otras formas de vida; una nueva comprensión de
lo que le rodeaba. De repente se le borraron las fronteras, ya no era el
ciudadano de Norte América, o el de Venezuela, sino el ciudadano del mundo
Tierra.
Así,
también fue conmovida la conciencia de las personas de entonces; les abrió un
nuevo horizonte, una nueva experiencia que vino a impresionar las mentes de
aquella gente. Las profecías antiguas se hicieron realidad: fue confirmado
Isaías; fue confirmado Séneca.
¡América,
tierra prometida!
En
tu seno iban a encontrar los hermanos españoles grandes civilizaciones.
¡Oh,
vosotros Aztecas, Toltecas, Mayas, Incas y tantos otros!, en vuestro seno
reposaba la sabiduría de la Atlántida y de Lemuria. En vuestro seno es donde
con el aporte de aquella nación Ibérica y con el de todos los grupos étnicos
existentes, fusionados, con su caudal cultural, técnico y filosófico-moral, e
irán cimentando las bases de esa futura y gloriosa civilización que hoy vemos
perfilando como la más grandiosa que la Tierra tendrá a corto, mediano, largo y
macro plazo.
El
mundo del futuro girará en torno a Ibero-América. El castellano se convertirá
en la principal lengua del planeta. Los dos grandes polos serán la Península
Ibérica y el Continente Americano en su totalidad. Para trascender será preciso
entrar en el flujo ibero-americano, caso contrario, dejará de hacerlo. Tan
simple como eso. Las tendencias son claras y definidas.
¡América
Latina, Hispano América o Ibero América, mis ojos sobre ti se posan,
contemplando extasiado la fuerza de tu vuelo!
Y
a ti, hombre genial, de cuyo empuje y valor se sirvió la CAUSA SUPREMA para que
las profecías antiguas fueran cumplidas, a ti, hoy todos tributan el
reconocimiento, el aplauso cariñoso y el afecto, por tu trascendental e
invalorable empresa.
¡Colón,
yo te saludo, tu valor admiro, el afecto de la humanidad del mundo Tierra,
recibe!
Este Ensayo fue publicado en las dos páginas
centrales del Diario EL TIEMPO, -con grandes ilustraciones efectuadas por el
periódico-, el día 12 de octubre de 1973, con el pseudónimo ZALBURIS, que el
autor utilizó durante algunos años.
COMENTARIO DE FECHA: 12 DE OCTUBRE DE 2015:
Pese
a los enormes estragos que España realizara en América, después del
descubrimiento, es innegable que su labor civilizatoria es equiparable, o
superior, a la que llevara a cabo Roma, durante su largo y fructífero período
histórico.
Las
ciudades que construyeron, el mestizaje que llevaron a cabo, el nuevo grupo
étnico que se fue formando, que en el siglo XVIII y XIX estaba generando genios
como Francisco De Miranda, Andrés Bello, Simón Bolívar, sólo por nombrar tres,
y las mujeres criollas, al decir de los viajeros de la época, eran más cultas
que las europeas, nos hacen formular una pregunta: ¿Qué habría sido de
Hispano-América si no hubiese habido la guerra de la independencia que
interrumpió el flujo generacional? La mayor parte de esa genial descendencia se
interrumpió con esa guerra civil entre hermanos.
España,
en forma equívoca, no otorgó derechos políticos a sus descendientes americanos,
y pagó un costo por ello.
Ni
los líderes políticos españoles de la época, ni los de ahora, en su mayoría, ni
la inmensa población española de ahora, tiene una conciencia clara de la magna
obra que realizó en América, salvo excepciones, por supuesto. Ni le interesa
saberlo. En una fecha como hoy, ya no se celebra el día de la Hispanidad, como
antes, salvo en pequeña escala, sino el día de la festividad nacional, del
servidor público, como si ya no le interesara Ibero-América, excepción hecha de
las actividades comerciales.
Pero,
de este otro lado del asunto, pareciera que tampoco existe una conciencia mucho
más clara.
Muchos
no se dan cuenta de que son descendientes de aquellos españoles que les
gustaban las indias y las negras, lo cual ha dado en generar uno de los mejores
grupos étnicos del planeta. ¿Ocurrió lo mismo en Norteamérica? No lo creo,
salvo excepciones. Cuántos no dicen: ¡Ojalá nos hubiesen conquistado los
ingleses! Sí, pero la mayoría que lo dice no estaría aquí de haber ocurrido tal
cosa, porque ellos no se mezclaron como los españoles.
Una
pregunta: ¿Cuál es su apellido? ¿Y el de su mamá? Casi con seguridad, español,
o portugués, o italiano, etc.
Ni
muchos españoles quieren reconocerse en la descendencia española en América, y
viceversa, cuando se hace referencia a la índole de los personajes que
acompañaron a Colón.
España
ha cometido muchos errores en la época del post descubrimiento, es verdad, pero
tiene, también, incontables méritos. Carlos V tenía enormes dudas sobre si le
asistían derechos para someter a los indios y realizó reuniones con juristas de
la época para clarificar sus dudas, entre ellos con Francisco Vitoria. Dio
instrucciones para que se les tratara bien, a los indios, que no siguieron sus
representantes, generalmente.
¿Quién
destruyó los documentos relativos a la antigüedad de las culturas
pre-coloninas, (no precolombinas)? ¿Por cuál razón? Está a la vista.
La
antigüedad de las civilizaciones americanas, y su esplendor que eclipsaban a la
cultura que traían los conquistadores, contradecían el supuesto origen del
mundo en el año 4002 antes de nuestra era.
¿Cuánta
de las destrucciones a las que hace referencia Bartolomé de Las Casas, debe su
origen al fanatismo religioso?
Al
hablar hoy de Resistencia Indígena me parece bien si con ello queremos destacar
la dignidad de la población autóctona americana.
Pero,
eso es sólo una parte de la realidad.
Los
grupos étnicos autóctono puros, sin mezclas, son una minoría y tienen una
cultura milenaria mucho más importante de lo que pueda imaginarse, digna de ser
rescatada, así como de mejorar la calidad de vida de los mismos.
Pero,
el resto de la población es el fruto de un mestizaje extraordinario, con
herencia de todos los grupos étnicos, culturas y civilizaciones: Ahí reside su
grandeza.
Es
preciso buscar los puntos de coincidencias y de unión, no los de separación. Se
trata de una sola y misma familia, que tal como es, tiene mucho que decir al
mundo de hoy y de mañana.
Exaltemos
la propia dignidad, pero, respetemos la ajena en el mismo grado en que se desea
que se respete la nuestra.
Es
preciso efectuar una revisión objetiva de la historia.
REFLEXIONES DEL 12 DE OCTUBRE DE 2026:
Hernando
Colón, el hijo menor de Cristóbal Colón, nació en Córdoba en 1488, siendo su
madre Beatriz Enríquez de Arana.
Hernando
fue un gran intelectual e ilustre humanista, y uno de los más importantes
bibliófilos de la época, trascendiendo las fronteras hispánicas, a nivel
europeo.
Hernando,
fue paje del príncipe Don Juan, hijo de los Reyes Católicos, y, posteriormente,
de la reina Isabel la Católica. Tuvo una educación esmerada, de gran nivel,
relacionándose con los círculos humanistas y eruditos de la época.
A
los 13 años, entre 1502 y 1504, acompañó a su padre, Cristóbal Colón, en el
cuarto y último viaje a América. Esta experiencia le familiarizó con la
geografía del Nuevo Mundo y la náutica.
Tras
la desencarnación de Cristóbal Colón en 1506, Hernando dedicó a defender
judicial e históricamente los derechos de su familia frente a los reyes de
España.
Escribió
la Historia del Almirante Don Cristóbal Colón que sería publicada póstumamente,
que reivindicaría a su ilustre padre y se transformó en una de las fuentes
esenciales sobre el Descubrimiento.
Llegó
a tener profundos conocimientos en cartografía, matemáticas y navegación, lo
cual le permitió brindar importantes servicios a Carlos V, en misiones
diplomáticas y científicas:
Fue
uno de los representantes en Badajoz-Elvas en 1524 para fijar el límite entre
las demarcaciones de España y Portugal en el Océano Pacífico, en las Islas
Molucas, donde se cultivaban el clavo de olor y la nuez moscada, que formaban
parte del archipiélago hoy perteneciente a Indonesia.
Realizó
un importante proyecto de Descripción y corografía que buscaba cartografiar
geográficamente todos los pueblos de España.
Llegó
a poseer una de las bibliotecas personales más importantes de Europa, que
contenía entre 15.000 y 20.000 libros selectos, de la cual aún se conservan
unos 5.000 libros en Sevilla, lo que denota el elevado interés que poseía en la
búsqueda de conocimiento profundo y variado.
Inventó
sistemas novedosos de catalogación, resúmenes e índices temáticos y alfabéticos
para acceder en forma rápida a la información, siendo uno de los precursores de
la biblioteconomía actual.
Hernando
Colón desencarnó en Sevilla el 12 de julio de 1539.
El otro hijo de Cristóbal Colón, Diego
Colón y Moniz Perestrelo:
Nació en Porto Santo, Portugal, en 1479 y
desencarnó en 1526 en La Puebla de Montalbán, España. Su madre fue Filipa
Moniz, que pertenecía a una noble familia portuguesa.
En
nuestro ensayo de 1973, hemos citado diversas referencias al elevado nivel
intelectual de Colón y su formación mística. Para contraer matrimonio con una
joven perteneciente a una familia de buen nivel social, en Portugal, debía ser
poseedor de una personalidad cultivada. Así lo describen sus biógrafos, entre
ellos Bartolomé de Las Casas.
Diego
se centró en la política, su vinculación con la nobleza y la administración del
Nuevo Mundo, convirtiéndose en el segundo Almirante, el II Gobernador y I
Virrey de las Indias.
En
1492, Diego también fue paje de del príncipe Don Juan y de la reina Isabel la
Católica. Esta vida en el palacio le otorgó modales distinguidos y conexiones
con la elevada sociedad española.
Tras
la desencarnación de su padre en 1506, Diego heredó los derechos y títulos
familiares estipulados en las Capitulaciones de Santa Fe. Pero, Fernando el
Católico se negaba a otorgarle los poderes políticos y económicos prometidos a
su progenitor.
Diego
emprendió los famosos Pleitos y demandas judiciales contra la Corona.
En
1508 contrajo matrimonio con María de Toledo y Rojas, sobrina del todopoderoso
Duque de Alba. Esto le facilitó el apoyo para que la Corona le reconociera sus
derechos de Virrey y Gobernador en Santo Domingo entre 1509 y 1523 Transformó
la ciudad en la capital cultural y administrativa del Nuevo Mundo, realizando
importantes labores y obras, cimentando la primera administración institucional
del Imperio Español en América. Su gobierno constituyó una etapa histórica
ética y legal del continente.
EL DIARIO DE A BORDO DE CRISTÓBAL COLÓN:
EL
diario de a bordo de Cristóbal Colón demuestra que él conocía el lugar a donde
iban, corroborando que ya había estado allí precedentemente.
Dicho
Diario se conserva gracias a la transcripción y al compendio realizado por
Bartolomé de Las Casas. Se le considera como uno de los documentos históricos y
náuticos más relevantes.
El
diario abarca el período comprendido entre el 3 de agosto de 1492, en que se
realiza la salida del puerto de Palos y el 15 de marzo de 1493, que marca el
regreso a España.
Lo
que demuestra su conocimiento previo de la ruta que seguía:
1. La seguridad inquebrantable en el rumbo:
Paralelo 28.
Según
los datos que se disponen: Colón no navegó al azar hacia el oeste. Al salir de
su breve parada de Canarias, puso rumbo fijo en el paralelo 28 Norte y mantuvo
esa latitud casi sin desviaciones durante semanas. Esta precisión astronómica y
de derrotero es inusual para alguien que supuestamente intentaba buscar una
ruta desconocida, lo que sugiere que seguía una bitácora con destino prefijado.
El
conocimiento exacto de la distancia a la que hallaría tierra: cuando los
marineros estaban a punto de amotinarse por haber navegado más de 700 leguas,
Colón los tranquilizó asegurando que la tierra estaba a unas 700 u 800 leguas
de Canarias. Tocó tierra exactamente al cumplir las 750 leguas.
Esto demuestra que conocía previamente que encontraría tierra
a las 700 u 800 leguas.
Otro
dato importante. En las Capitulaciones de Santa Fe, firmadas antes del viaje en
abril de 1492, el texto redactado por los Reyes Católicos no habla solo de
descubrir, sino de las tierras que ha descubierto en las mares océanas,
expresado en pretérito perfecto.
El
propio Diario de a bordo ratifica esta terminología al referirse en varias
ocasiones a islas y rutas como si se tratara del cumplimiento de un mapa
trazado de antemano.
El
7 de octubre de 1492, cuando la tensión a bordo era máxima, Colón decide
cambiar el rumbo del Oeste al Suroeste. Esta maniobra crucial —sugerida o
apoyada por Martín Alonso Pinzón— evitó que la flota pasara de largo por el
norte del archipiélago de las Bahamas y los llevó directamente a San Salvador.
Para los defensores de la teoría previa, este ajuste demuestra un conocimiento
claro de la ubicación de las islas.
Este
conocimiento previo hay quien lo atribuye a la leyenda del Piloto Anónimo
ratificada por Bartolomé de Las Casas, quien, según él le habría entregado
antes de desencarnar la carta de marear y las anotaciones de bitácora de una
carabela que había sido arrastrada por un temporal hasta las Antillas años
antes.
Nuestra
tesis es la expuesta en el ensayo de 1973, vuelto a publicar en Sicilia Aurea,
en el cual se destaca que Colón formaba parte de la expedición que por acción
de la tempestad había llegado a tierras americanas con anterioridad al viaje
oficial.
El
Diario, por una parte, constituye una crónica del viaje del descubrimiento, y
por la otra, “el testimonio de un navegante que actuaba con una confianza,
serenidad y precisión geográfica difíciles de explicar sin el conocimiento de
informaciones, mapas o travesías previas que guiaron su histórica expedición”.



