domingo, 10 de septiembre de 2023

EN EL NUEVO CONTRATO SOCIAL

 


EN EL NUEVO CONTRATO SOCIAL

 

©Giuseppe Isgró C. 

 

 

Es importante preguntarse: ¿con la expiación de la culpa es suficiente? Igual planteamiento es preciso hacerse en el Derecho positivo con los delitos penales, ya que, en los de orden civil, la legislación vigente, les otorga, a las personas, las acciones pertinentes para que les sea resarcido el perjuicio recibido. 

En el Derecho Penal, al ser condenada, la persona, a la pena inherente, de acuerdo a la normativa vigente, por el Estado, pese a que, siempre, quien resulte afectado, tiene, paralelamente, la posibilidad de ejercer las acciones civiles pertinentes, pero, en las mayoría de los veces, y de los casos, si quien incurrió en el acto indebido se encuentra recluido mientras transcurra el lapso inherente a la pena, todo recurso para resarcirse queda infructuoso; además, hay daños irreparables, como el de la vida humana, o determinados tipos de lesiones de efectos irreversibles. 

Entonces, en esos casos, con pagar la pena que le impone el Estado, mediante la legislación vigente en el ámbito del Derecho Penal, ¿el daño que la persona en particular reciba, queda impune, pese al castigo que le es aplicado por el Derecho Positivo? 

Esta es una laguna que existe, en la actualidad, en el Derecho Positivo, en el ámbito Penal, que habrá que ser corregida, en lo posible, en el futuro, sobre todo en aquellos daños susceptibles de ser resarcidos en el ámbito económico o de otra índole. Por supuesto, en esos casos, el Estado, en el Nuevo Contrato Social, tendrá a su cargo, efectuar esa compensación, pero, tomando las medidas preventivas, mediante la EDUCACIÓN y otros tipos de previsiones que corrijan, en la sociedad, desde sus orígenes, las condiciones sociales inherentes que fungen de causas para los respectivos delitos penales. 

Aquí, viene ahora, la pregunta clave: En los casos en que ni la persona ni el Estado, por la índole del acto indebido, puedan resarcir el perjuicio en cuestión, y pese a que la persona pague la pena inherente impuesta por el Estado, por la que la persona estará privada de su libertad física por determinado número de años, con eso, ¿la persona queda, ya, libre de responsabilidad y no debe nada más? 

En el Derecho Positivo, en la rama penal, es así. La persona cumple su pena, recupera su libertad, y nadie le puede reclamar ni civil ni penalmente, algo más, excepto aquellos daños que por las acciones civiles inherentes no hayan, aún, prescrito; y que, de todas maneras, una persona reducida a ese estado, tampoco estará en condiciones, en las mayorías de los casos, de afrontar, honrando las obligaciones que correspondan. 

Si la persona en cuestión, al igual que en la legislación humana quedara impune, pese a la pena impuesta por el Estado, habría un acto de injusticia y de falta de compensación, que dejaría un vacío. Pero, ¿esa laguna, realmente existe en la Justicia Divina? 

Por supuesto que no. Quien produjo un daño material o  moral, con consecuencias penales, cuya reparación del mismo, en la dimensión física resulte imposible de resarcir, por la legislación vigente y por la índole del daño efectuado, por la ley divina, se activa el mecanismo, donde la persona infractora, además de solicitar una nueva existencia mediante la cual adquiera el aprendizaje inherente pasando por las pruebas que le hagan experimentar lo mismo que él, o ella, hizo a otros, simultáneamente, pasará por las circunstancias de vida mediante las cuales compensará los perjuicios que en la vida anterior ocasionó. 

Por ejemplo: Si privó de la vida a alguien, ahora la repone, y aquel ser, víctima de su acción indebida, nacerá como hijo o hija. Si privó de sus bienes a algunas personas, probablemente, ahora, las tenga, también, como hijos, que heredarán bienes que compensen, en forma justa, el perjuicio anterior. 

Las variantes, por supuesto, son inmensas, pero, en la justicia divina, no queda ningún acto sin su correspondiente compensación, de la índole que fuere. 

Por otra parte, es el mismo Espíritu, además de la acción de la ley cósmica, que, en líneas generales, solicita la oportunidad, mediante una o más existencias, según la magnitud del caso, de, al mismo tiempo de pasar por análogas experiencias, como aprendizaje, compensar el daño efectuado, en la forma que corresponda a cada caso.


EL PLACER Y EL DOLOR

 


EL PLACER Y EL DOLOR 

 

©Giusppe Isgró C.

 

 

 

En el Fedón, uno de los mejores diálogos de Platón, éste pone en boca de Sócrates, uno de los grandes principios de la naturaleza: La polaridad. 

Sócrates lo enfoca bajo la modalidad del placer y del dolor. Pero, la expresión de la polaridad tiene incontables vertientes y variantes. Es la ley de los opuestos, en la naturaleza. 

Una de las leyes que rige este principio inmutable, es el de que, los opuestos jamás se juntan. Se expresan por turno, y al uno le sigue el otro, indefectiblemente. 

Cómo podría saberse lo que es el placer, si jamás se hubiese experimentado el dolor? Si se coloca la mano en el fuego, se experimenta dolor y éste hace que se le retire a tiempo, evitando que se produzca daño. El dolor es un maestro efectivo; pero, el placer, también, por causas opuestas, pero con un fin análogo: servir de instructores. Ambos son los efectos de causas perfectamente definidas. 

En el día en que Sócrates debía traspasar el umbral que habría de conducirle a la dimensión espiritual, en el acto de quitarle el guardia el instrumento que le aprisionaba uno de los pies, comienza a experimentar una sensación placentera. 

Al poco rato, al recibir Sócrates la visita de sus amigos, expresa: -“¡Qué cosa más extraña, amigos, parece eso que los hombres llaman placer! ¡Cuán sorprendentemente está unido a lo que semeja su contrario: el dolor! Los dos a la vez no quieren presentarse en el hombre, pero si se persigue al uno y se le coge, casi siempre queda uno obligado a coger también al otro, como si fueran dos seres ligados a una única cabeza”. 

El dolor, interna y moralmente hablando, se expresa como un estado de insatisfacción. Es la fuerza creadora en constante manifestación, en el Espíritu de los cuatro reinos naturales, que busca canalizarse. Al no lograrlo hacia el exterior, lo hace hacia lo interno. Pero, esta modalidad es de polaridad negativa, es decir: se expresa como un sentimiento de insatisfacción. 

Paradójicamente, pese a manifestar una polaridad negativa, busca un fin positivo. Impele a la persona a la acción para expresar dicha energía hacia el exterior, mediante la realización de objetivos claramente definidos, o, llenar necesidades insatisfechas. 

En esto reside una de las leyes más poderosas de la naturaleza. En Cómo desarrollar la Auto-Maestría, de nuestra autoría, hace ya más de treinta años, que hemos desarrollado la técnica de cómo transmutar los estados mentales de insatisfacción en placenteros. 

El secreto consiste en anteponerse objetivos claramente definidos y enunciados por escrito, a corto, mediano y largo plazo. Tan pronto se enuncien por escrito los objetivos que reflejen los resultados que se desean alcanzar, la energía interior comienza a canalizarse hacia el logro exterior de los mismos. La sensación de insatisfacción, se transforma, casi en el mismo instante de planificar los objetivos,  en su opuesto positivo: placer, satisfacción, sentimiento de autorrealización, confianza, seguridad, serenidad, sosiego, paz interior y visión clara del camino por recorrer. 

Es la eterna polarización a la que hacía referencia Lao Tse, en el Tao Te Ching. En el momento en que el ser percibe lo que es el placer, reconoce lo que es el dolor. En el instante en que percibe lo que es la belleza, se da cuenta de lo que es la fealdad. Lo dulce y lo amargo, permiten discernir entre dos realidades opuestas, y en cualquier estado que se experimente, identificar que el uno le guía hacia el otro. Acción-reacción. La ley del péndulo. 

Igualmente, la percepción, y experimentación del dolor, contribuye a la evolución de la conciencia. Es uno de los dos caminos. El otro, es el de la comprensión. 

Se pueden desarrollar los estados, y estaciones de la conciencia por ambas vías: Por la compresión, o el placer, y por el dolor. Es una elección personal. 

La guía certera es la de los valores universales, en ambas polaridades: Amor, prudencia, sabiduría, fortaleza, templanza, justicia, igualdad, equidad, compensación, belleza y equilibrio, entre otros. 

Sidharta Gautama, en forma genial, hace 2.500 años, en el Parque de los Ciervos, expresó su doctrina de las Cuatro Nobles Verdades, mediante la cual, enseñó a sus primeros cinco discípulos, que la vida presenta estados de insatisfacción, o dukka; que éstos tienen su manifestación en los deseos en polaridad negativa; que es factible poner término a dichos estados insatisfactorios; y, que el medio de ponerle fin a la insatisfacción, es el del Noble Sendero Óctuple. Es decir: regir los deseos, los anhelos, las necesidades, los pensamientos, los sentimientos y los actos, por medio de la Recta opinión; la recta acción; la recta palabra; la recta acción; los rectos medios de sustentamiento de vida; los rectos esfuerzos; la recta atención; y la recta concentración. Aplicando las técnicas de El noble sendero óctuple,es factible reorientar el propio Karma y hacer la vida más placentera. 

Veinticinco siglos más tarde, Abraham Maslow, y su Escuela, harían otro gran descubrimiento: El ser humano está dotado de un servomecanismo que le permite, cada vez que experimenta una necesidad, de la índole que fuere, instantáneamente, y en forma simultánea, expresar una fuerza motivadora equivalente que le induce trasladarse desde el lugar donde reside su insatisfacción, hacía aquel en que se encuentra la satisfacción de la misma. 

Queda por saber cuál es ese lugar donde reside la satisfacción de una necesidad o la realización de un objetivo. Además de la lógica inductiva y deductiva, se activa, en un momento dado, la intuición y la inspiración, que aporta el conocimiento del qué, del cómo, del cuándo, del dónde, del quién, del cuánto y del por qué. 

Entre los parámetros de los dos estados opuestos de conciencia, del placer y del dolor, buscando la línea del medio, se puede ejercer un control dinámico de ambos aspectos de una realidad existencial, de la cual, cada quien, en un constante alternar del ciclo de vida, en una eterna polarización, tenemos que aprender, cada día mejor, a vivir con estos dos valiosísimos aliados de la expansión perceptiva-comprensiva-realizadora  de nuestra conciencia. 

El placer y el dolor; el dulce y el amargo; la acción y la reacción, entre otras variantes, ciertamente se interrelacionan con el bien y el mal. 

El ciclo de los opuestos se expresa en todas las manifestaciones de la naturaleza, buscando mantener el equilibrio, por ejemplo: primavera, verano, otoño e invierno. 

En los negocios, el ciclo económico se expresa, como: Recuperación del equilibrio, expansión, recepción y contracción. 

En fin, no deja de ser, todo, la gradación en sentido opuesto de una misma realidad para adquirir nuevos estados de conciencia acordes con los valores universales, o atributos divinos, y sus respectivas estaciones, entre el cero y el infinito, en el eterno viaje de regreso a la fuente: El Ser Universal, del que, todo ser, en los cuatro reinos naturales, es una expresión indivisa, a la conciencia individual, sin haberse, jamás, separado de Él.

 Adelante.

 


EL PLACER DE SERVIR: Gabriela Mistral

 


EL PLACER DE SERVIR

 

Gabriela Mistral

 

 

 

 

“Toda la naturaleza es un anhelo de servicio;

sirve la nube, sirve el aire, sirve el surco.

Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú;

donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú;

donde haya un esfuerzo que todos esquiven, acéptalo tú.

 

Sé el que aparte la piedra del camino,

sé el que aparte el odio entre los corazones

y las dificultades del problema.

 

Existe la alegría de ser sano y de ser justo;

pero hay, sobre todo, la hermosa,

la inmensa alegría de servir.

 

¡Qué triste sería el mundo

si todo en él estuviera hecho,

si no hubiera rosal que plantar,

una empresa que acometer!

 

Que no te atraigan solamente los trabajos fáciles:

¡Es tan bello hacer lo que otros esquivan!

 

Pero no caigas en el error

de que sólo se hace mérito con los grandes trabajos;

hay pequeños servicios que son buenos servicios:

Adornar una mesa, ordenar unos libros, peinar una niña.

Aquél es el que critica, éste es el que destruye,

sé tú el que sirve.

 

El servir no es una faena de seres inferiores.

Dios, que da el fruto y la luz, sirve.

Pudiera llamársele así: El que sirve.

Y tiene sus ojos fijos en nuestras manos y nos pregunta cada día: ¿Serviste hoy? ¿A quién?

¿Al árbol? ¿A tu amigo? ¿A tu madre?”.

 

 

 


CERVANTES, LECTOR DE HOMERO

 


CERVANTES, LECTOR DE HOMERO

 

©Giuseppe Isgró c.

 

 

-“Que yo vea si la gallardía de vuestro rostro responde a la de vuestra disposición”, -dijo don Quijote, parodiando a Homero.

Este aforismo denota que Cervantes era un lector asiduo y profundo de Homero. Esta expresión se la dirige Ulises, en la corte del gobernante Alcinoo, en el País de los Feacios, (Antigua Camerina, ubicada entre Agrigento y Ragusa, Sicilia, Magna Grecia), cuando uno de los hijos de Alcinoo reta a Ulises para demostrar sus habilidades, siendo un invitado de su padre. Aquel joven era apuesto físicamente, pero, sus condiciones éticas, o morales, de dignidad y nobleza, de respeto y consideración, dejaban de corresponder a su presencia física.

Eso lo podemos observar hoy en día cuando incontables damas, a nivel mundial, de belleza física notable, se esmeran en acentuarla con retoques de múltiples formas, creyendo, de esa manera, ejercer un mayor influjo de seducción. En cambio, con cultivar su interior, los sentimientos de los valores universales, su intelecto con la lectura de los clásicos, su espiritualidad en conexión con la Divinidad para que aflore en su ser el fuego sagrado que diviniza, armoniza y embellece de verdad verdad, transformándose en un ser verdaderamente interesante, no solamente un objeto de deseo físico.

Esos seres que han de construir la nueva edad de oro, de ahora en adelante, labor que podría estar concluida, en sus aspectos elementales, en torno al año 30.000 de nuestra era, para luego pasar a la realización de la verdadera gran obra a que está destinado el planeta tierra, encontrarían una guía efectiva en la lectura, y estudio, de la obra de Homero, y en la de Cervantes, no sólo en el Quijote, que es una obra maestra preponderante en la literatura universal, -para todos los tiempos-, sino sus Novelas Ejemplares y demás ensayos.

La sabiduría cervantina aflora en cada página de una manera admirable y cada lector encontrará el alimento integral que precisa.

Cada nueva generación descubre cosas nuevas que habían pasado desapercibidas a las anteriores. Es decir, sus valores universales inmutables, permanecen constantes en el espacio y tiempo: son eternos.

Esos valores eternos e inmutables supo verlos, Cervantes, en los simples detalles de la vida diaria, y plasmarlos como nadie lo ha hecho, en sus obras inmortales. Si pudiésemos elevarnos desde una perspectiva más elevada desde la cual viéramos quien fue antes, en vidas anteriores, Cervantes, veríamos que se fue preparando durante muchas vidas, con la misma intención de alcanzar una conciencia universal de la vida. Veríamos a Porfirio, discípulo y amigo de Plotino, a Plutarco, a Xenócrates, discípulo de Platón, y director de la Academia platónica, durante 25 años, más atrás, aún, a Hesiodo, uno de los dos más grandes poetas de la antigüedad, junto con Homero, entre algunos más que cada lector podrá descubrir con su imaginación -visión del Espíritu- si se aplica a ello con diligencia y constancia, y además, estudia las obras de los grandes pensadores de todos los tiempos.

Ese es el ejemplo de Cervantes, y de don Quijote. Por eso, la sobrina de don Quijote, decía de su tío: -"Este hombre lo sabe todo y es capaz de disertar con propiedad sobre cualquier tema".

 


BUSCAR, Y ENCONTRAR EL SENTIDO DE LA VIDA

 


BUSCAR, Y ENCONTRAR 

EL SENTIDO DE LA VIDA

 

©Giuseppe Isgró C.

 

Una persona que se formula los planteamientos sobre las insatisfacciones de la vida, denota ser de un estado lúcido de conciencia. Que no trata de engañarse buscando excusas, sino de encontrarle un mejor sentido, aún, a la vida.

Se vive en un mundo donde, sin un conocimiento amplio de las leyes que rigen la vida, y de determinados conocimientos que trasciendan los límites de lo tradicional, se corre el riesgo de llegar a una etapa intermedia de la existencia con estados significativos de insatisfacción o descontento.

En esos estados de insatisfacción interior es donde se hace presente la acción pedagógica de Dios, dentro de la conciencia, hurgando en lo más íntimo del ser, para reorientar esa vida hacia el camino en el cual rige el plan que el mismo Dios estableciera, desde el inicio de los tiempos, para ese ser.

El estado de insatisfacción interior que se experimenta, ocasionalmente, es una de las cosas más maravillosa que le puede ocurrir a una persona, en un momento dado.

 

Se trata de un mecanismo extraordinario que Dios colocó dentro de cada ser –en los cuatro reinos naturales- para que no esté jamás totalmente satisfecho, para evitar que cada individuo se estanque. Con esto se asegura de que nadie jamás deje de progresar.

Hay que transmutar ese sentimiento interior de insatisfacción con nuevos objetivos exteriores, integrales de vida, que canalicen la fuerza creadora interna, en constante producción, hacia esas nuevas actividades que se correspondan con el auténtico plan de vida, que cada quien elaboró antes de nacer a este ciclo de vida, en la dimensión espiritual, que le aportan el sentimiento de auto-realización que anhela.

Dado que cada quien se encuentra, en un dado momento, en una fase intensa de realización, dentro de su plan de vida, esos sentimientos de insatisfacción son señales de alerta que el propio espíritu transmite a la conciencia, con el fin de que se emprenda una búsqueda que le conduzca al cumplimiento de la propia misión de vida.

El primer paso es aceptar la realidad tal como se presenta, y no evadirla. Al hacerlo con valentía, estará afrontando la realidad y brindando el apoyo necesario a todos los miembros del propio círculo familiar que lo precisan.

Esa es parte de la propia misión, y seguramente, del compromiso que cada quien adquirió antes de nacer, con cada uno de los miembros de su familia, de ayudarle a superar sus pruebas, por ser, evidentemente, un Espíritu más fuerte, o experimentado.

Allí está la oportunidad de crecimiento espiritual, en seguir brindando la ayuda a cada miembro de la propia familia.

Nadie podría, probablemente, ni siquiera imaginar lo que podrán hacer esas personas valiosas a quien se asiste, ahora,  por sus cooperadores, en el futuro. Porque la vida es una rueda que gira. Hoy se ayuda, mañana se será ayudados por esos mismos seres, ya que somos integrantes de una familia espiritual que vuelven a nacer juntos una y otra vez, para apoyarse en ese largo –eterno- camino de progreso sin límites en el eterno retorno del ser individual al ser universal.

Al término de este ciclo de vida, en la dimensión espiritual, la felicidad de los integrantes de una familia será inmensa, al observar culminadas con éxito las pruebas existenciales. Todos estarán  verdaderamente felices por haberse apoyado, y haber superado juntos los retos que se habían antepuestos como objetivos de aprendizaje.

Todo lo que se avanza en este ciclo de vida, todas las pruebas que se superan ahora, constituyen un trabajo menos que habrá que llevar a cabo mañana. Es tiempo ganado, aunque ahora pareciera tiempo perdido. Es el ejercicio para adquirir la fortaleza suficiente que requeriremos el día de mañana, en el tiempo perfecto, y siempre en presente, de Dios.

Es preciso expresar constantemente la gratitud al Gran Ser Supremo, como si las pruebas que se afrontan estuviesen ya superadas satisfactoriamente. Algo así: -Gracias Creador Universal, porque esta situación, en tus planes cósmicos, ya está resuelta-.

Sidharta Gautama, -Buda, o el iluminado-, quinientos años antes de nuestra era, tuvo percepción de esta realidad con una lucidez impresionante. En el primer mensaje dado a sus discípulos, en el Parque de los Ciervos, le dijo que la vida es sufrimiento, -o, como a nosotros nos gusta denominarle: Insatisfacción. El significado del término pali: “dukka”, que usó Sakyamuni significa, precisamente: insatisfacción.

Sakyamuni, -Sidharta Gautama-, en las Cuatro Nobles Verdades sostenía que la insatisfacción es producida por los deseos en su polaridad negativa.

Que es posible transmutar la causa de la insatisfacción, para que cese la misma.

Y, según él, la forma de transmutar esa causa que produce la insatisfacción es la de regir la propia vida aplicando las enseñanzas del Noble Sendero Óctuple, cuyas fases son: 1) Rectas opiniones; 2) Rectos propósitos; 3) Rectas palabras; 4) Rectas acciones; 5) Rectos medios de sustentamiento de vida; 6) Rectos esfuerzos; 7) Recta atención; y, 8) Recta concentración.

1)     RECTAS OPINIONES:

Para emitir rectas opiniones de requiere tomar decisiones acertadas, eligiendo entre diversos puntos de vista, el que mejor exprese el justo sentido del tema sobre el que se emite el juicio.

Empero, para tomar decisiones acertadas, es preciso tener el conocimiento adecuado, necesario y suficiente, lo cual implica una búsqueda y un estudio constante de la Doctrina Universal, es decir: todas las corrientes válidas de pensamiento y las obras de los más importantes pensadores de todos los tiempos, por ejemplo:

Homero, -el maestro de Alejandro Magno, por la lectura de sus obras la Ilíada y la Odisea, las cuales se las sabía de memoria-; le facilitaron el desarrollo de su visión de líder y a adquirir un amplio dominio de los valores universales. Además,  el gran macedonio, en forma presencial, tuvo por instructor  a Aristóteles. El estagirita le ayudó a forjar su pensamiento de estadista, en cuyas funciones el discípulo descolló con efectividad, difundiendo la cultura helénica, fomentando el cruce étnico entre los griegos y los pueblos conquistados, ya que obligaba a sus hombres a casarse con las mujeres, en vez de tomarlas como esclavas, entre un sinnúmero de aspectos  geopolíticos más.

También, es preciso incluir entre los autores de obligada lectura, a: Platón, el mayor filósofo de todos los tiempos; Plutarco, el maestro de Queronea, otro de los grandes griegos que más ha influido en la formación de los líderes a partir del siglo II de nuestra era. Séneca, Cicerón y Plotino, son mentes lúcidas cuyas obras ayudan a forjar una óptima visión de la vida. Cervantes, con el Quijote y las Novelas Ejemplares, constituye un maestro para todos los tiempos. Napoleón Hill, con su obra: PIENSE Y HÁGASE RICO, ha cambiado la vida de millones de personas en todo el mundo. Pero, no se vaya a pensar que éste es un libro que trata solamente de la riqueza material. Hay otras clases de riquezas donde la material es irrelevante, aunque necesaria y valiosa, y esa obra extraordinaria ayuda a percibirlas.

Al término de cada ciclo de vida, la mayor riqueza que cada quien se lleva consigo es todo el bien que realiza. El bien que se ha efectuado es el único del cual derivará bendiciones y compensaciones, y cuyo saldo conformará la propia Suma existencial.

Esa suma existencial le ubicará, o reubicará en su nuevo orden de vida.

Ese orden de vida donde podrá seguir sirviendo en los planes de Dios, cumpliendo su voluntad, constituye la mayor riqueza, ya que permitirá expresar los propios estados de conciencia, en la realización de los objetivos asumidos en la gran obra universal, en la cual, a cada quien, le toca  cooperar, sin excepción. Es una cooperación voluntaria, regida por el mecanismo de las necesidades, de los deseos, de las propias aspiraciones y ambiciones personales, y por los valores universales, soportes de la sabiduría de la ley cósmica impresa en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales.

Pero, se recibe, en cambio, el Salario Cósmico, justo y perfecto, ya que el pagador, que es Dios, es la expresión perfecta de la justicia.

Siempre paga, por la ley cósmica, de acuerdo al propio merecimiento. Luego, en forma inmediata asigna, a cada quien, la obra que sigue en sus planes universales, y en los que trazó para cada ser.

Pitaco, uno de los siete sabios griegos, en cierta ocasión en que todos se afanaban para salvar sus cosas personales, recibió esta pregunta de un amigo: -“Y tú no vas a salvar tus cosas?

-Pitaco, le respondió: -“Todo lo llevo conmigo”.

Esas son las únicas riquezas que valen: Conocimiento, experiencia, virtudes, buena voluntad, capacidad de dar, -y de recibir-, amor, sentido de lo justo, fortaleza, templanza, autodominio, lucidez mental, o visión, tolerancia, capacidad de perdonar, -y de auto-perdonarse-, amistad, y un largo etcétera de valores intangibles físicamente, pero no menos tangibles espiritualmente.

2)     RECTOS PROPÓSITOS:

 La vida de Bolívar se transformó desde el mismo instante en que se forjó el propósito de libertar a Latinoamérica del dominio español, en el Monte Sacro, en Roma, donde se encontraba en compañía de su maestro: Simón Rodríguez.

Años después, Simón Rodríguez diría, refiriéndose a Bolívar: -“Y el chaval cumplió su palabra”.

Es preciso forjarse claros propósitos de vida y nuevos objetivos a corto, mediano y largo plazo, por escrito, en todos los ámbitos existenciales.

Ejercicio de gratitud: Hay que expresar gratitud a la vida, y a Dios, en todo momento.

Anotar, ahora, en una hoja de papel, por lo menos cien cosas buenas por las cuales cada quien pueda expresar gratitud a Dios y a la vida.

Se sorprenderá, cada persona, como a medida que va escribiendo, le van surgiendo en la propia mente, mayor número de motivos por los cuales expresar gratitud. Es la ley de asociación de ideas, y una manifestación activa de la ley de atracción: Se vuelve a crear lo que se recuerda, y por lo que se expresa gratitud.

Ahora es un excelente momento para inscribirse en una universidad para cursar la carrera con la que siempre soñó, aunque ya tenga una. O, para seguir estudios de post grado: Especialización, Magister, o Doctorado. Sea cual fuere su edad actual, es la mejor edad para hacerlo.

Forjase el propósito de independizarse económicamente. Instale un nuevo negocio, o sucursal de su empresa en otra ciudad. Es solo un ejemplo, o una idea.

Esa energía creadora interna que busca expresarse, en cada quien, es preciso canalizarla mediante la programación de objetivos exteriores, por escrito. Caso contrario, ella buscará de expresarse de cualquier manera, y la forma principal en que suele hacerlo, es la de la insatisfacción, o frustración.

Es un mecanismo extraordinario elaborado por Dios para permitir el progreso de los seres humanos y evitar el estancamiento existencial.

El ser humano posee el poder potencialmente infinito para resolver cualquier situación que se le presente y para realizar cualquier propósito, u objetivo, siempre que lo aborde uno a la vez, por su estricto orden prioritario.

3)     RECTAS PALABRAS: En todo momento hay que expresar palabras de sabiduría. Las palabras de mayor poder son: Gracias; te amo; perdóneme; en qué puede servirle; cómo puedo ayudarte; que bien lo has hecho; te felicito; gracias por tu ayuda; gracias por tu amistad; gracias a Dios porque esto ya está resuelto; gracias a Dios, porque esto ya está realizado.

4)  RECTAS ACCIONES: El sentido de la justicia, la equidad, el amor, el cumplimiento del propio deber, la sinceridad, la excelencia en el propio trabajo, la bondad y la generosidad, entre otros valores que aportan la perfecta visión de las cosas, deben guiar las propias acciones en la realización de los propios objetivos.

5)  RECTOS MEDIOS DE SUSTENTAMIENTO DE VIDA: Hay que vivir con medios honrados de vida, no solamente sin quitarle nada a nadie, sino dando a cada quien lo suyo, bien sea el dinero que le pertenezca, el triunfo que le corresponda en una contienda de cualquier índole, deportiva o comercial. Es preciso ir por la vida con la frente alta, y que nadie pueda decir que el bocado que, cada día, una persona se lleva a la boca, no lo haya ganado con su trabajo honrado. Es mejor vivir una vida sencilla por propio mérito a una vida suntuosa inmerecida. Como decía William Blake: -“Nadie vuela demasiado alto si lo hace con sus propias alas”-. Es mejor ser que aparentar. Frente a la impostura de las apariencias, es mejor ser auténtico, ser lo que cada uno es, sin avergonzarse por ello, al contrario, hay que estar orgulloso, u orgullosa, por ser quien se es: Una expresión de la Divinidad.

6)  RECTO ESFUERZO: A qué sirve desplegar un esfuerzo descomunal para tener diez viviendas, cuando se necesita una buena para vivir, o a lo suma, dos, incluyendo la vacacional, o segunda vivienda para el descanso de los fines de semana, en la playa o en la montaña.

7)  RECTA ATENCIÓN: En lo que se centra la atención se expande la conciencia y el poder creador. No se puede prestar atención a dos cosas al mismo tiempo. No se pueden recorrer dos caminos, simultáneamente. No se puede estar en dos sitios al mismo tiempo. Es preciso centrar la atención en lo que se hace, para hacerlo bien.

8)  RECTA CONCENTRACIÓN: Recuerde el poder la lupa, -o lente de aumento-: Al canalizar los rayos del sol en un punto, en él se concentran los rayos del sol, produciendo la combustión. El secreto supremo es la concentración de esfuerzo, de energía, de recursos, en la realización de un objetivo prioritario a la vez. Se posee el poder potencialmente infinito para resolver una cosa a la vez, para realizar un objetivo prioritario a la vez.

Estos ocho pasos del Noble Sendero Óctuple, constituyen una magnífica percepción de Sidharta Gautama para transmutar la insatisfacción en sentimiento de auto-realización.

Es preciso recordar que la sabiduría de Sócrates residió en percibir su propia ignorancia, -la docta ignorancia-, cuando expresó: -”Yo sólo sé que no sé aquello que no sé”. Aunque, evidentemente exageró algo, ya que no parecería probable que él supiera todo lo que ignoraba. Para conocer todo lo que se ignora habría que ser Dios, ya que el aprendizaje es para toda la eternidad, sin que jamás se encuentre un límite.

Empero, cuando la pitonisa del Oráculo de Delfos lo eligió como el hombre más sabio de Grecia, él se sorprendió, y mencionó a unos cuantos contemporáneos suyos que, en su opinión, eran más sabios que él. Al visitarlos, en compañía de sus discípulos, y hacerle las preguntas de rigor en que él consideraba que le superaban en conocimientos, comprobó que la mayoría creían saber más de lo que realmente sabían. Algo similar ocurre hoy, con la mayoría de las personas que, al dominar un determinado arte, creen ser competentes para opinar, con autoridad, sobre cualquier tema que se le anteponga.

Entonces, la conclusión a la cual llegó Sócrates, era que la pitonisa, la única razón por la cual debió haberlo elegido como el hombre más sabio de Grecia, era no porque él supiese más que los otros, sino por la pequeñísima nimiedad de que, aun cuando él igualmente no sabía,  tal como le ocurría a los otros, sin embargo se daba cuenta, y estaba consciente de que no sabía.

Al afrontar la vida, en el día a día, la timidez es un rasgo detrás del cual se descubren grandes caracteres, o personalidades. El tímido es introvertido; el introvertido es un pensador más profundo; el pensador más profundo ve las cosas con mayor claridad o profundad, y llega un momento en que su timidez se transforma en seguridad, convicción y entusiasmo. Entonces, en el momento en que descubre su poder, ya nada ni nadie podrá inhibir su capacidad realizadora.

Aristóteles Onassis, sugería practicar algunas artes marciales, afirmando que en poco tiempo se controlarían esas sensaciones de timidez, y se adquiriría mayor seguridad en la expresión de las propias actitudes frente a la vida.

Diez respiraciones profundas contando hasta veinticinco, mentalmente, ayuda para adquirir seguridad y confianza en sí.

El ejercicio de mirarse en el espejo, en el entrecejo, cada noche, antes de dormir, o en la mañana, al levantarse, repitiéndose 30 veces, o más: -“Cada día, en todas formas, estoy mejor y mejor”, es la forma más rápida de tomar el control de la propia mente y pensamientos.

Un tercer método excelente para adquirir un total control de la propia mente, y pensamientos, es el de concentrarse, durante un breve lapso, aumentando el tiempo en forma gradual hasta un máximo de quince minutos, sobre la luz de una vela, repitiendo el mismo lema: -“Cada día, en todas formas, estoy mejor y mejor”, y cualquier otra fórmula auto-sugestiva sobre cuya cualidad, aptitud o destreza se quiera alcanzar un óptimo desarrollo.

Casi todas las personas exitosas han sido, inicialmente, sus mayores críticos, en cuanto a sus dones, aptitudes, coeficiente intelectual, etcétera, etcétera, muchas veces dejando de apreciar sus propios dones. Es preciso desarrollar un sólido auto-concepto, una poderosa auto-imagen, y una elevada auto-estima. Para ello es preciso auto-respetarse, y por ende, respetar a cada ser con quien se entra en contacto, diariamente, en los cuatro reinos naturales.

Dentro de cada ser late la misma Divinidad, sin dejar de ser la Divinidad, y sin haberse separado de la Divinidad,

Cada ser posee un Espíritu eterno e inmortal, dotado de la misma conciencia de la Divinidad, réplica exacta de la Divinidad, en la cual se expresa la Divinidad, con el lenguaje de los sentimientos de los valores universales (atributos divinos), que es la sabiduría innata, en cada ser de los cuatro reinos naturales: humano, animal, vegetal y mineral.

También, ese espíritu eterno e inmortal está dotado del poder creador potencialmente infinito de la Divinidad que se expresa, gradualmente, a medida que la persona vaya afrontando necesidades en cada día de su existencia, en el eterno presente.

Mientras más grandes sean las necesidades, en mayor grado, y en forma equivalente, expresará ese mismo poder potencialmente infinito que posee.

Quiere decir, que siempre se poseerá el poder suficiente para resolver cualquier situación que se afronte, siempre y cuando se haga, con decisión firme, con determinación de triunfar.

Si se afronta una situación es porque se está en condiciones de superarla, caso contrario, la situación habría dejado de presentarse.

Hay que ver más allá de las apariencias. Dios esconde las grandes oportunidades –grandes tesoros- dentro de las situaciones que va presentando en la vida diaria. Constituyen la nuez dentro de la cáscara. Hay que ver más allá delas apariencias, y preguntarse: -¿Qué cosa buena Dios nos quiere aportar con esta situación? –¿De qué nos está protegiendo? –¿Qué aprendizaje debemos recabar? –¿Qué oportunidad de crecimiento contiene? –¿Cómo se puede resolver la situación emergente? –¿Cómo se puede alcanzar la meta prefijada? –¿Qué se puede hacer, o, ¿qué se debe hacer, en cada caso particular?

Los maestros sufíes, tienen un lema que lo expresan así: -“Lo que Allhah quiera; nada se le asemeja”.  –¿Qué es lo que Allah quiere? –Allah quiere, por la Ley Cósmica, valores universales o atributos divinos, lo mejor, lo justo y perfecto, lo hermoso, lo digno, lo honesto, y sobre todo que se le deje hacer su trabajo como Él sabe hacerlo, sin pretender darle instrucciones a Dios de como Él debe hacer las cosas. Si subordinamos nuestros pensamientos, sentimientos, deseos, palabras y actos dentro de los parámetros de la sabiduría de los valores universales, o atributos divinos impresos en la propia conciencia, réplica de la conciencia de la Divinidad, las cosas se expresan de una manera justa y perfecta, en armonía con todos, en el tiempo perfecto de Dios, siempre. Es preciso ser un instrumento de la voluntad divina y vivir en perfecta armonía con ella.

¿De qué mal mayor no estará apartando Dios a una persona, por la Ley Cósmica, con un mal menor, y qué bien no le traerá éste?

Como dice el dicho: -“No hay mal que por bien no venga”.

Los sufíes practican el Dzickr, es decir: El constante recuerdo del nombre de Dios.

Repiten el nombre de Dios por lo menos mil veces al día. Es una fuente de poder y sabiduría. Donde se centra la atención se expande la conciencia perceptiva, comprensiva y realizadora, y el poder creativo. Esta técnica permite la conexión con la Divinidad, y elevarse a un grado vibratorio muy elevado, de perfecta armonización. Al vibrar a una frecuencia más elevada, que las de la vida diaria, de rango más rudimentario, éstas dejan de afectar, ya que los opuestos jamás se juntan. La vibración en una frecuencia más elevada, por efecto de la resonancia magnética, transmuta el entorno depurando el ambiente, atrayendo lo análogo, y repeliendo lo desemejante. Al encender la luz de la conciencia, se evacua la oscuridad por si sola.

Todos los grandes hombres –y mujeres-, de la humanidad, han alcanzado sus mayores éxitos después de importantes fracasos. Nadie puede declararse vencido mientras su voluntad, firme, segura y tenaz, le empuja a seguir adelante. Después de la tempestad viene la calma, y el buen tiempo. Después del invierno, la primavera.

Además, es la ley de la vida: seguir siempre adelante.

En el momento en que una persona se niega en abandonar, es el instante en que se activan los poderes creadores de la mente y comienzan a surgir cosas maravillosas: coincidencias que aportan los resultados apetecidos.

Eso ocurre en el momento más crítico de la vida, o de las situaciones. Es como decir: en la noche más oscura, brillan más intensamente las estrellas; después de la tempestad, sale el arco iris. A medianoche en punto, un segundo después, empieza el nuevo día.

La improvisación se resuelve con estudio: leyendo libros especializados, asistiendo a cursos, seminarios, especializaciones, maestrías, doctorados, post doctorados, etc. Un profesional exitoso lee un libro semanal sobre temas de su especialidad, de psicología, motivación, clásicos, ensayos de grandes pensadores, para ampliar su visión de la vida y del universo que le circunda. Un abogado, estudia dos o tres horas al día para ser un mejor abogado; y así sucesivamente.

Tomás Alva Edison, patentó más de mil inventos, y gracias a él tenemos la bombilla eléctrica, entre otras creaciones. Fue calificado por su maestra, que lo expulsó de la escuela, por inepto para los estudios. Pero, su madre, que veía con mayor claridad, le respondió que ella se encargaría de su educación. Edison no fue a la escuela, pero fue un gran autodidacta, demostrando ser un genio integral. Tenía más de 60.000 libros en su biblioteca, en todos los temas de su interés. Era un asiduo estudioso, con una curiosidad insaciable.

Recordemos que Edison probó más de 10.000 filamentos para perfeccionar la bombilla eléctrica. ¿Qué hubiese ocurrido si en la prueba 5.000 hubiese abandonado, considerando imposible su proyecto? Nada es imposible para quien no acepta límites a su creatividad y tenacidad

Henry Ford, el hombre más rico de su tiempo, fue acusado, en cierta ocasión, por un periodista, de ignorante. Pero él se defendió diciendo, después de escuchar divertido las razones que aquel esgrimía en su contra: -“En mi escritorio tengo una serie de botones, que, cuando necesito conocer algo, aprieto uno de ellos, y al instante aparece un ingeniero de mi staff que me responde cualquier pregunta, sobre el tema técnico que preciso conocer en ese momento. El juez de la causa, entendió, por esa razón, de que Ford no era un ignorante. Sabía lo que quería y como conseguirlo, y contrataba a todas las personas que pudiesen serle útiles para sus propósitos comerciales.

Y además, Ford se reunía con otros genios como él: Harvey Firestone, Luther Burbank, Andrew Carnegie, Tomás Alva Edison y Napoleón Hill, entre otros. Ford era el que mejores sueldos pagaba a sus trabajadores, para lograr disponer del personal más cualificado, con lo cual disponía de la lealtad de los mismos, ya que cuidaban un trabajo que sólo él le ofrecía en ese nivel.

La gente con ímpeto creador jamás considera que haya fracasado porque se demore la realización de un proyecto. Si las cosas no funcionan de una manera, prueban de otra, hasta conseguir que funcionen, aunque pasen una eternidad para obtenerlo. Siempre tienen una curva de resultados claramente definida, con el tiempo previsto dentro del cual, en forma razonable, es factible alcanzar los resultados anhelados. Jamás abandonan a mitad de camino, ya que, cuando las cosas se ponen menos fáciles, saben que es el momento en que están más cerca de alcanzar su propósito. Persisten, incansablemente, tenazmente. Bolívar era más efectivo, aún, cuando las cosas se ponían en su situación menos fácil. Conservaba la serenidad y la idea clara de los resultados que buscaba alcanzar. Lo demostró en Casacoima y en Pativilca, entre otras circunstancias. En la primera, saliendo de una situación emergente, y en forma providencial, soñando con la Campaña del Sur, para emancipar a Latinoamérica, cosa que, efectivamente, luego realizaría con éxito. En la segunda, en condiciones adversas, respondiendo al General Mosquera, a una pregunta sobre lo que pensaba hacer: -“Triunfar”, le dijo, con vivo tono de voz, y seguridad en lo que decía, pasando, acto seguido, a explicarle la forma en que pretendía hacerlo, lo cual, posteriormente, llevó a cabo con absoluta precisión.

Michele Isgró Scibilia, un siciliano que inspiraba a toda persona que le trataba, con la excelencia de los valores que les eran inherentes, de honradez, fortaleza, sinceridad, tenacidad y confianza en sí mismo, tenía un lema de profunda sabiduría y poderoso estímulo: -“Cuando el mundo parece que se acaba, comienza de nuevo”-.

Evidentemente, cada mañana empieza un nuevo día y con mente fresca las cosas se ven con mejor talante y mayor dominio creador.

Recordemos, una vez más, para concluir, la fábula del rosal, de Niko Kazantzakis, por su hermosa moraleja: -“Un día, las ortigas pidieron al rosal: -Señor rosal, ¿no quieres enseñarnos a nosotras también tu secreto? ¿Cómo te ingenias para hacer las rosas? Y el rosal respondió: -Hermanas ortigas, mi secreto es muy simple. Durante todo el invierno, con paciencia, confianza y amor yo trabajo la tierra y solo tengo una cosa en mi mente, la rosa. Las lluvias me azotan, los vientos me deshojan, las nieves me cubren, pero yo solo una cosa tengo en mi mente, la rosa. Éste es mi secreto, hermanas ortigas”.

Adelante.

 

 


 

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