domingo, 30 de julio de 2023

UN MOMENTO OPORTUNO

 

 

UN MOMENTO OPORTUNO

 

©Abg. Giuseppe ISGRÓ C.

 

  Estos son momentos propicios para la interiorización, la meditación y la planificación; sobre todo, para expresar gratitud y contar los propios dones.

GRATITUD: 1) En primer lugar al Creador Universal: Él ha inspirado, y seguirá haciéndolo, por medio de los sentimientos en la propia conciencia, la guía y la fortaleza suficientes para superar las pruebas anteriores, en diferentes grados. 2) A quienes, directa o indirectamente, han colaborados en la realización de nuestros planes y objetivos; gracia a ellos hemos disfrutado de un creciente bienestar; en muchísimos casos han vivido hace miles de años o en tiempos pretéritos, y aún siguen beneficiándonos con el aporte generoso que han dado a la humanidad. 3) A la vida: por todas las cosas que se poseen, recordando que, al dar las gracias por ellas, y al re-visualizarlas en la pantalla mental, por la ley de atracción se atraen más y mejores cosas de análoga condición. Anota, ahora, cien –o más-, cosas por las cuales puedes dar gracias a la vida.

CONEXIÓN CON LA FUENTE UNIVERSAL: El poder se encuentra dentro. La interiorización, la relajación, la concentración, la meditación, la trascendencia del ego y la centralización de la propia atención en el Creador Universal, el constante recuerdo de su nombre y la meditación en Él y sus atributos o valores universales, constituyen la fuente esencial para expresar el poder creador y la sabiduría, por medio de las intuiciones, las inspiraciones, las fuerzas de empuje y las de bloqueo, que, oportunamente, regirán las propias acciones diarias.

PERDONAR: Es esencial para la auto-liberación, evitando anclarse en el pasado; hay que seguir adelante. Perdonar permite a la ley de la justicia universal compensar las deudas kármicas entre los seres y a la ley de afinidad ordenar las propias vidas de acuerdo al orden cósmico, en armonía con el Todo y con todos. Es necesario, también, auto-perdonarse, y pagar los respectivos compromisos, de la índole que fueren, única manera de auto-liberarse.

SOLICITAR EL PERDÓN o las disculpas: a toda persona a quien se haya ocasionado algún perjuicio, conscientemente o no, en forma directa o indirecta; esto restablece la armonía entre los seres y permite obtener los mejores resultados vitales en todos los ámbitos de la vida. Si alguien no se encuentra presente, pedirle el perdón mentalmente. Promete, en silencio, pagar cualesquiera deudas a todos los seres a quienes debas algo, de esta existencia o de vidas anteriores, en éste o en futuros ciclos existenciales. Para liberarse, es preciso pagar.

PLANIFICAR EL FUTURO: El futuro precisa ser planificado, estableciendo objetivos a corto, mediano y largo plazo; todo se puede lograr; nada hay imposible para quien cree y esté firmemente decidido, -o decidida-, a alcanzar su meta, si además, se prepara, da el primer paso, y sigue incansablemente, hasta obtener los resultados anhelados. El poder de la decisión imanta resultados y por efectos de la resonancia magnética hace vibrar el entorno en correspondencia con los propios objetivos, haciendo surgir las coincidencias necesarias que coadyuvarán al logro apetecido.

LA VERDAD: es preciso ir por la vida con la verdad por delante, única manera de afianzar la propia credibilidad.

LA JUSTICIA: guía de las propias acciones; es imposible alcanzar la propia felicidad a costa de los demás.

LA HUMILDAD: fuerza aerodinámica que permite avanzar por la vida sin molestar a nadie.

TOLERANCIA: en igual grado de la que, cada quien, anhela para sí.

AMOR: poder supremo del universo; forjarse el propósito de cultivarlo en mayor grado.

REGLA DE ORO: hacer a los demás lo mismo que se desearía en idénticas ocasiones; dejar de hacer aquello que no se desearía para sí.

TRANSMUTAR: los propios pensamientos y sintonizarlos con los valores universales de la vida; los pensamientos crean las realidades; se es lo que se piensa. Centrar la atención únicamente en la polaridad positiva opuesta a las cosas que se desean transformar.

OPORTUNIDADES: enfocar la mente en las nuevas oportunidades; los problemas de la vida constituyen la fuente más importante de nuevas oportunidades, de crecimiento y de riqueza integral.

ABUNDANCIA: Se vive en un universo pleno de abundancia. Es preciso centrarse en ésta y a través del servicio efectivo cosechar la riqueza abundante que se anhela.

VISIÓN: principal característica del liderazgo; hay que estudiar a fondo todas las corrientes de pensamiento que aporten un conocimiento profundo de la verdad universal: Budismo zen, Sufismo, Taoísmo, Yoga, Teosofía, Filosofía, Espiritismo, Parapsicología, ensayos universales, etcétera. Cada quien cosechará éxitos en la magnitud de su visión. Este es un mundo de oportunidades; hay mucho por hacer, es esencial construir un mundo mejor de aquel que hemos recibido.

PAZ: cultivarla a nivel personal, primero; ser más amables, en nuestros pensamientos, con las personas con quienes entramos en contacto o pensemos. Allí comienza la paz, y por efectos de la resonancia magnética se expande al propio entorno. Meditar, diariamente, por la paz, envolviendo el planeta tierra en un círculo de luz.

CENTRAR LA ATENCIÓN: en los resultados que se desean obtener en un lapso determinado de tiempo. Las crisis son fuentes de las mejores oportunidades.

OBJETIVOS: Escribirlos y jerarquizarlos por su orden de importancia. Se tiene el poder suficiente para realizarlos siempre y cuando se aborden uno a uno. En su escritura reside un poderoso secreto que asombrará a quienes lo pongan en práctica.

SERENIDAD: Es la expresión máxima del poder personal y del dominio de sí; permite alcanzar el control total sobre todas las circunstancias de la propia vida.

DONES: ¿Conoces tus dones o aptitudes? Constituyen tus fortalezas esenciales para optimizar los resultados en todos los ámbitos de la vida. Cuenta tus dones, escríbalos; optimízalos.

NECESIDADES: orientan el sentido dirección de la propia vida. Cada necesidad genera el poder creador potencialmente infinito para alcanzar su propia auto-satisfacción.

ACEPTACIÓN: Aceptar la propia realidad; este es el mundo y la vida que poseemos; -¿deseamos algo mejor? Está en las manos de cada quien lograrlo. La mejor manera de mejorar el planeta tierra es la de mejorarse, cada quien, a sí. Manos a la obra. Adelante.

Madrid, 21 de diciembre de 2008.


TIEMPOS PARA LA REFLEXIÓN

 


TIEMPOS PARA LA REFLEXIÓN

 

©Abg. Giuseppe ISGRÓ C.

 

 

El mundo pareciera vivir en un caos, pero está en un orden perfecto.

Cada quien se encuentra en el lugar que le corresponde, viviendo la experiencia mediante la cual aprende la lección de vida que le corresponde por su siembra y recogida.

Pero, el mundo se encuentra en una crisis, mejor dicho, en crisis de diversas índoles. Y las crisis, contrariamente a lo que pueda creerse son buenas, y necesarias. Permiten restablecer el equilibrio.

El equilibrio que se gesta puede ser económico, espiritual, político, social, jurídico, cultural, sanitario, y de muchas otras índoles.

Las crisis se enmarcan dentro de los ciclos. Los ciclos pueden ser cortos, o menores, es decir de tres años y medio, promedio; grandes, o mayores, entre ocho y once años, que, generalmente, incluyen dos ciclos menores. Y, luego, una clase que solamente los líderes de envergadura son capaces de comprender: Son los ciclos de largas oscilaciones, que suelen englobar determinados números de ciclos menores y mayores. Estos últimos, tienen un alcance de sesenta años, aproximadamente. Un líder fundamental, de cualquier índole, debe conocer a fondo los ciclos; esto le permitirá hacer proyecciones en el espacio y tiempo, y determinar realidades con una precisión matemática. Allí reside la clave del éxito de las empresas, profesionales, o líderes, que se perpetúan en el escenario del mercado.

Hay otras clases de ciclos, que alcanzan a centurias o milenios, por delante. Son muy singulares, en la historia, las personas que han dominado este tipo de percepción. El autor del salmo 105, algunos profetas, Nostradamus, los grandes utopistas, escritores de ciencia ficción, y algunos maestros de la humanidad o fundadores de movimientos espirituales.

Las peores crisis de todas son las políticas, por cuanto obedecen a intereses de grupos, cuyas componendas alteran las tendencias naturales. Pero, sus efectos son igualmente saludables. Engloban los tres ciclos anteriormente nombrados, y cada medio siglo, se van alternando en el poder, los que parecieran ser dos grupos diferentes de poder, a nivel mundial. Mirando la historia en forma retrospectiva, se observa ese fenómeno.

Igualmente, viendo lo que ha ocurrido en los siglos anteriores, se puede proyectar el futuro. Viendo las barbaries del siglo XX, con sus dos grandes guerras, y las incontables menores, frente a las cuales las inteligencias mejores dotadas se vieron impotentes, ¿qué se puede esperar del siglo XXI?

Quien ve los discursos de Mussolini, desde el primero hasta aquel en que se dirige al pueblo anunciando su participación en la guerra, la cara de ese hombre, ese día, estaba transfigurada. Que decir de los demás líderes, si este era uno de los mejores.

Frente a esa locura de líderes que se ven envueltos en situaciones que ni ellos mismos pensaron jamás verse involucrados, y que alguien ha manipulado, desde algún grupo de intereses particulares.

Están ocurriendo guerras en el siglo XXI; al indicio de los años noventa, del siglo XX, la guerra del Golfo, nos quitó la esperanza de que ese tipo de cosas hubiesen llegado a su final.

Y las guerras que se han ido suscitando, en el siglo XXI, a la vista de todos, preanuncian lo que podría ocurrir. Afortunadamente, la formación de la Unión Europea es un freno para otra gran guerra.

Las tendencias hacia un recrudecimiento del poder con mayor inhibición de la libertad individual, es un fenómeno que se ha ideo acentuando a partir de 1990. Las tendencias indican que surgirán nuevos hombres fuertes, en el mundo, pero camuflarán su esquema bajo la apariencia que las grandes masas ni son capaces de reconocer, ni de hacer nada por evitarlo.

Hasta que la humanidad no se prepare masivamente, estudiando a fondo, desarrollando su capacidad para pensar, elevando su conciencia moral, involucrándose en las acciones políticas y en los roles direccionales de un mundo mejor, dejarán de aparecer los líderes de envergadura que conduzcan al planeta hacia su nueva edad de oro.

Mientras a los jóvenes se les distraiga con juegos y sustancias nocivas, y las jóvenes solo piensen en engrosar sus pechos y su trasero, creyendo que con ello su poder de seducción le permitirá dominar al mundo, ¿qué esperanza hay de que la humanidad se encumbre a su mejor destino?

Las leyes que autorizan el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, las películas pornográficas, de violencia, de guerras y policíacas, están muy lejos de conducir a la humanidad de la nueva edad de oro.

El aborto atenta contra la vida, el matrimonio entre gay crea una enorme confusión en millones de niños en el mundo entero, que no lo son, las películas pornográficas desvirtúan una de las funciones más hermosas de la naturaleza, que es la de procrear y concebir la vida para la perpetuación de la especie humana. Las películas de guerras hacen ver con naturalidad y como si fuesen una película a las guerras verdaderas. Y, las policíacas, en vez de centrar la atención de los jóvenes en ejemplos edificantes, tomados de las vidas de los grandes hombres, y mujeres, de la historia, constituyen una escuela, precisamente, para las cosas menos deseables. Esa es la razón por la que aquel hermano de Nazareth, dijo: -“En lo que ves, te convertirás”.

Es preciso un cambio de rumbo; dignificar a la mujer, para que sean madres capaces de forjar a las nuevas generaciones que gestará la nueva edad de oro en el planeta tierra. Madres que puedan inculcar los valores morales, en sus hijos, y sean capaces de participar, conscientemente, en una mejor dirección del mundo, como en efectos, comienzan a hacerlo exitosamente. Pero, hay que dignificar en mayor grado a la mujer para que los roles que desempeña la realicen bajo la égida de los valores universales. Y al influir como madre sobre sus hijos, y al tener un efecto positivo en su cónyuge, a partir de la mujer se va creando la sociedad anhelada.

Muchas cosas se ven con naturalidad, porque la sociedad ha sido condicionada para ello. Empero, es preciso cambiar muchas matrices de opiniones. Quién lo hará?

Las mismas crisis, en todos los ámbitos van generando las soluciones inherentes. Ellas pasan por los ciclos de leve contracción del libre flujo; luego, por una contracción, o crisis propiamente dicha, productora del equilibrio, y centrando todas las energías en las soluciones factibles. Luego, viene una ligera recuperación, y posteriormente, la nueva expansión.

Esto asemeja a las estaciones: en el mismo sentido enunciado: Otoño, invierno, primavera y verano, en una incesante repetición de los ciclos.

Se dice que las grandes fortunas se han gestado en épocas de crisis, y es cierto; que los nuevos estados de conciencia iluminada han emergido durante las crisis espirituales, o personales; el humanismo y el renacimiento, se generaron cuando la gente enfocó su atención a la cultura clásica que había sido olvidada por efectos del oscurantismo medioeval. Y los nuevos movimientos espirituales como el sufismo, la teosofía, el Espiritismo, la Masonería, e incontables más, después de las grandes tergiversaciones histórico-espirituales nacidas en la ciudad de Isnik, en el año 325 de nuestra era y acentuadas durante 1.600 años, y aún quedan sus rémoras.

Es preciso que la humanidad se cultive en una espiritualidad directa centrada en el Creador Universal, que conozca a fondo los valores universales, las leyes cósmicas, la ley de reencarnación y la del karma, que desarrolle armoniosamente sus facultades espirituales, su intuición e inspiración, y que adquiera una perspectiva universal de la vida. Es preciso una practica de las virtudes esenciales de la prudencia, de la justicia, de la fortaleza, de la templanza, y de la belleza, y todas aquellas que les son inherentes.

La naturaleza, a nivel mundial, está dando señales de alerta que es preciso que el ser humano interprete. Tiempos de grandes pruebas se avecinan para la humanidad. Y la humanidad no está preparada, suficientemente, para afrontarla y transmutarlas ventajosamente. Pero, aprenderá, ya que de las grandes crisis, surgen las grandes soluciones.

La fraternidad humana es todavía una utopía; el respeto al ser humano debe cultivarse. Hay que respetar a cada ser independientemente de su color, sexo, condición política o espiritual, grupo étnico, o país de origen. Y con el respeto, el amor, la amistad, la tolerancia. Quien sabe más que enseñe al que sabe menos. El que se cree superior, que vea la divinidad en ese ser. Que cada quien sepa que es circunstancial que ahora se sea de cualquier país del mundo; el que deprecia a la gente de color, puede en su siguiente vida, nacer en esa condición; el que ahora abusa de su fuerza, nacer en el lado opuesto, para que experimente lo mismo que produjo en los demás. El blanco puede ser negro, y el negro, blanco, en su siguiente vida. Esa discriminación de grupos étnicos está arraigada en todos los países del mundo, aún en aquellos que expresamente manifiestan que no son xenófobos. Excelentes amigos le han dicho al autor de este trabajo: -“Yo no soy racista, pero a mi no me gustaría que mi hija se casara con un….., y tú”. El autor responde: -“Qué importa el color o el grupo de origen, si es una buena persona”.

Y luego, es preciso que los humanos respeten la vida animal en el planeta.

Adelante.


SABIDURÍA TAOISTA

 


SABIDURÍA TAOISTA

 

©Abg. Giuseppe Isgró C.

 

Se preguntaban, los maestros taoístas Huang Ti y Mo Tzu: -“¡Qué es una flor?” Luego, ellos mismos se respondían: -“Es una expresión del Universo, de sus colores, de su perfume, de su vista y de su palabra”-.

Una flor es la expresión de la Esencia, y ésta es Dios, El Ser Universal.

Cuando al final del verso se hace referencia a “su palabra”, es porque las flores también utilizan un lenguaje especial: el de los sentimientos análogos a los valores universales, por ejemplo: El amor, la belleza, la serenidad, la sobriedad, el equilibrio, la armonía y la alegría de los colores que se reflejan como una “sonrisa”, que aportan felicidad, paz, sosiego y una ofrenda a Dios con el “fruto” de su labor.

La flor, al igual que el ser humano, busca “el sentido de la vida” y alcanza, gradualmente, niveles más elevados de conciencia.

Cada una de las flores es sensible a la admiración de quien le contempla y se “emociona”, respondiendo con mayor exuberancia y belleza, adornándose con su mejor sonrisa y ropaje divino.

La flor expresa la sonrisa de Dios. En el jardín, o dentro de la casa, o en cualquier lugar en que se encuentre, una flor aporta: Compañía, amistad, sintonía y conexión con lo sublime. Representa la presencia de Dios para hacer más agradable el camino de la vida.

La flor, entiende, “telepáticamente”, el lenguaje de los humanos y de todos los seres que le rodean. Sabe cuándo una persona “piensa” o dice la verdad, y, si sus intenciones son buenas; también, se da cuenta de lo contrario. Percibe el sentimiento de la verdad, de la bondad y del bien. Hay pruebas científicas que lo demuestran.

La flor tiene conciencia de su propia utilidad, es decir, posee una elevada autoestima; empero, ésta se incrementa, aún más, cuando ella percibe que son apreciadas sus virtudes y su belleza, que se le presta atención y se le ama. Tiene capacidad de interrelación. Pero, los humanos todavía están muy lejos de conocer todas las propiedades nutritivas, y curativas, de la inmensa variedad de flores.

Cuando seamos capaces de entender el lenguaje en el que se expresan las flores, accederemos a una fuente inagotable de sabiduría.

La flor es un ser vivo, hay que evitar de cortarla, separándola de la planta innecesariamente; consérvala viva en un envase adecuado, y cuídala con amor; y, recibirás, a cambio, el amor de todas las flores, en cualquier parte del mundo, o del universo, a donde vayas.

Decían Huang Ti y Mo Tzu: -“Pero, también una flor tiene su evolución, su experiencia, sus caídas y sus levantadas; una flor para volver a crecer requiere del Yin y Yang, de la luz y del abono”.

Basta observar a una planta que haya sido pisada. A la mañana siguiente, se le comienza a ver, de nuevo, como se yergue, demostrando su voluntad inquebrantable de estar bien, su anhelo de vivir y de perpetuar la vida de la que ella expresa la ESENCIA.

Las plantas que crecen en los ambientes menos favorables y en condiciones adversas, desarrollan una mayor fortaleza y capacidad de adaptación, y dan mejores maderas, flores o frutos. Son capaces de encontrar fuentes nutricionales adecuadas, y rodear con sus raíces las rocas adyacentes para evitar que las tempestades les arranquen de tajo.

Decían Huang Ti y Mo Tzu: -“Sabed ver en una flor todas estas cosas, y quizás comprenderéis lo qué significa vivir; lo qué representa esperar; y lo qué implica renunciar”.

La flor vive con autenticidad: su esencia, lo que es, y cumple el rol que le ha sido asignado en el plan divino de la Creación.

Evidentemente, en la profunda sabiduría de la flor, cumplir el propio rol asignado por la naturaleza implica renunciar a todo lo que deja de serle inherente.

Adelante.


PUERTAS Y PORTONES QUE SE CIERRAN Y QUE SE ABREN

 


PUERTAS Y PORTONES QUE SE CIERRAN

Y QUE SE ABREN

 

©Abg. Giuseppe Isgró C. 

26-06-2016

 

 

Escudero, -dice Hidalgo:


Si la vida te apartó de un camino determinado, por alguna razón será. 

La vida es sabia, y con antelación toma cartas en el asunto, y cierra puertas, o caminos inadecuados que no debemos recorrer, ya que nos conducirían lejos de nuestra verdadera meta, o, nos aportarían la experiencia que no está en nuestros planes de vida experimentar. 

Por eso, oportunamente, cierra una puerta, o un camino, pero, simultáneamente, abre una puerta, o un camino de mayor envergadura, o por lo menos, los adecuados al propio plan de vida. 

La clave, Escudero, no es mirar, o continuar haciéndolo, la puerta o el camino que se cierra; sino, de estar atento a la puerta, portón o camino, que acto seguido, o paralelamente, se abre en algún lugar. 

Esta actitud mental es la adecuada para descubrir las oportunidades emergente que la vida, a cada instante, cada día, te trae para que las aproveches. 

Pero, recuerda, Escudero, que la vida, en su inmensa sabiduría, no da la papa pelada, sino que aporta las oportunidades encerradas en situaciones por resolver, situaciones que se presentan a diario, y que la generalidad de las personas, observan y estiman, -generalmente- que esas situaciones por resolver es a otros a quienes les competen. 

No, Escudero, esas cosas por resolver que la vida presenta, a cada quien, cada día, a quien le corresponde resolverlas es a quien la observa. Si las asume, y decide dar su aporte, aprovechará la oportunidad inherente que se encuentra en la solución de los problemas que la vida trae diariamente, a cada persona. 

Por supuesto, Escudero, tú posees el poder de elección, por el libre albedrío con que la vida te ha dotado, como atributo divino, y te corresponde evaluar cada situación y decidir con cual te comprometerás como aporte de tu responsabilidad social. 

Tú eliges, siempre, como ejercicio de autonomía personal que debe imperar en toda situación. 

Pero, siempre pagarás un costo de oportunidad, si dejas de elegir correctamente. 

Pero, con cada decisión que tomes, perfeccionarás tus habilidades para elegir cursos de acciones correctamente, haciéndote cargo probable de los resultados que obtendrás una vez efectuada la elección, y realizada la acción pertinente. 

Escudero, jamás debes incurrir en el error de elegir y no realizar las acciones pertinentes. Eso es lo que hace mucha gente: Toman decisiones, pero dejan de ejecutar las acciones. 

-Escudero, tomada la decisión pertinente a cada asunto que decides realizar, tu voluntad inflexible debe conducirte, con el mejor éxito factible, a su culminación. Si abandonas a mitad de camino, lo harás en detrimento de tus propios poderes creadores. 

-Escudero, jamás debes abandonar a mitad de camino ningún proyecto, ya que, cuando las cosas se ponen menos fáciles, si persiste con confianza, sosegadamente, con tenacidad, con intención firme y serena de triunfar, en el momento oportuno, se activan las fuerzas creadoras de la mente, y la intuición y/o inspiración, y comienzan a surgir las coincidencias que aportan los resultados anhelados de donde menos se espera, si estos estaban en los planes divinos que debían manifestarse, en armonía con el Todo y con todos. 

Puedes probar tus decisiones con estas preguntas, Escudero, antes de emprender cada acción: Si realizo esta decisión, ¿qué es lo mejor que puede ocurrir? ¿Me satisface? ¿Y, si ocurre lo menos favorable, puedo controlar sus efectos? Si ambas respuestas son satisfactorias, tienes el camino abierto para seguir adelante. De ti depende, únicamente.


¿Es usted un Quijote o un Sancho Panza, o las dos cosas, al mismo tiempo?

 

¿Es usted un Quijote o un Sancho Panza,

o las dos cosas, al mismo tiempo?


©Abg. Giuseppe Isgró C.

 


¿Es usted un Quijote o un Sancho Panza?, le preguntó el guardián de la segunda cámara, la de compañeros de andanzas, a Hidalgo y Escudero, al cruzar el umbral de los cinco toques y pasos, después de subir las cinco gradas que, en aquel oriente de luz, y toda luz, todas las cosas se veían con mayor claridad, pese a la profundidad en la esencia en que se penetraba. Hidalgo y Escudero, que juntos concurrían a las faenas de ese día, antes de ubicarse en la columna pertinente, responden, por su respectivo turno: -"Quijote y Sancho Panza soy, según la faena que me toque realizar, o representar a la Gloria del Eterno". 

Y cuáles son las cuatro virtudes que engalanan a los caballeros que son compañeros en el cultivo de las artes que ennoblecen nuestra misión: 

La respuesta que recibe, por turno, el guardián, son: -"la vergüenza, que me impele a cumplir con mi deber, y a huir del incumplimiento de mis obligaciones, afrontando siempre mis responsabilidades en pro del bien común. Además, el linaje de la nobleza reflejado en mis buenas costumbres, virtudes y libertad de pensamientos; el saber por el cultivo del arte y por la intuición y la inspiración del Eterno que guía mis pensamientos, sentimientos, palabras y actos. Y, por último, la bondad que orienta mis intenciones hacia el bien común en beneficios de todos, y el respeto hacia todos los seres de los cuatro reinos naturales". 

El Guardián del recinto de luz, en aquel oriente que es fuente de sabiduría, conciencia y trabajo que desbasta toda piedra bruta por rudimentaria que fuere, si no cesa de aplicar, con prudencia y constancia, el mazo y el cincel, la escuadra y el compás que perfilan los parámetros dentro de los cuales es preciso circunscribir los pensamientos, sentimientos, palabras y actos, y la rectitud de la escuadra, símbolo de la maestría en la capacidad de aprender ad infinitum, que no que no tiene fin en el descubrimiento de la propia ignorancia, meditaba las respuestas recibidas. . 

Y esas eran algunas de las reflexiones que pasaban por la mente del guardián mientras veía a Hidalgo y Escudero, encaminarse a ocupar su lugar de asiento en aquella corporación que inmortalizara el ilustre Don Miguel de Cervantes y Saavedra en su inmortal Quijote y demás hijos de su pensamientos, obras para todos los tiempos y para todos los Hidalgos y Escuderos, por los tiempos de los tiempos, en este mundo llamado Tierra, que un día será toda Luz, y en incontables otros por donde el linaje humano, purificado, bajo la égida del vitriol, va realizando el eterno retorno a la fuente, de la cual, paradoja, jamás ha salido.

 En ese viaje al interior de su ser, se va modelando la piedra bruto en el fragor de la experiencia, madre de todas las virtudes, bajo la luz de la conciencia que guía, orienta, empuja o frena, según el caso. 

El Edificio debe ser construido, en tiempo oportuno, con el ladrillo que conforma la propia esencia, en el orden justo y perfecto.

 

22-07-2018


OTROS AFORISMOS Y DIVERSAS NOTICIAS DE TALES DE MILETO

 



OTROS AFORISMOS

Y DIVERSAS NOTICIAS DE TALES DE MILETO

 

©Abg. Giuseppe Isgró C.

 

 

1. –“Indicio y seña de ánimo prudente nos da quien habla poco. Alguna cosa sabia, e ilustre, elige siempre. Quebrantarás así locuacidades”.

 

Hablar poco, por objetivos y resultados, con un propósito definido de comunicarse con efectividad, yendo al grano, al meollo de la cuestión, como lo expresa el mismo Tales, es indicio y seña de prudencia, de sabiduría. Es preciso hablar sobre las cosas esenciales que se quieran comunicar y muy poco de sí mismo, de quien se es, de lo que se hace, de lo que se quiere realizar, excepto que es imperioso hacerlo cuando sea preciso que la otra parte lo sepa. Oír mucho, es una cualidad que transforma al oyente en un magnífico conversador. A la mayoría de las personas le gusta hablar mucho, pero, oír muy poco. Existen numerosas personas a quienes les encanta ser oídas. Sin embargo, jamás de debe oír a nadie por hipocresía, salvo en casos estrictamente indispensables y lo netamente necesario. La conversación se puede orientar realizando preguntas fundamentales para que la persona con quien se conversa se explaye sobre ellas, y nos relate las cosas esenciales  que se desean conocer. A la gente le gusta hablar de sus inicios en su profesión, o negocios, de los éxitos alcanzados, de las dificultades superadas, de la experiencia obtenida y de sus grandes realizaciones en general. Escuchando con atención se aprende mucho y se comunica poco de sí mismo. Sobre todo, es preciso dejar de hablar de los propios objetivos y metas; de lo que se aspira realizar ya que ello crea fuerzas antagónicas a los propósitos. Si se desea realizar algo, es preciso hacerlo en silencio, emulando a la naturaleza que utiliza esa forma de trabajo: en silencio. Hablar bien, siempre, de los demás, o callar; contar cosas positivas, nada negativo ni mencionar las propias dificultades, en un momento dado, ya que la gente tiende a sacarle el cuerpo cuando alguien atraviesa algún momento poco fácil. Si tienes algún problema, en determinadas ocasiones, no hable de él a nadie, excepto a las personas involucradas, o que tienen interés en saberlo. Por lo demás, tanto los objetivos como las situaciones por resolver, deben abordarse silenciosamente. Hablar de historia, de personajes ilustres, de anécdotas moralizadoras, de casos ejemplares permite comunicarse adecuadamente, cuando hay poco que decir. Las locuacidades que es preciso interrumpir, con tacto, es cuando las personas hablan de cosas negativas que han ocurridos a otros. De un recuerdo se pasa a otro, y hay que descontinuarlos con algún comentario, como, por ejemplo: Háblame de todo lo bueno que sepa de los demás. Una vez logrado el objetivo con la conversación, hay que expresar las gracias y retirarse. El buen conversador sabe terminar a tiempo una conversación. Hay personas que ignoran como hacerlo y se extienden indefinidamente, creando incomodidad. Por ejemplo: Sr. Fulano de tal, le doy las gracias por su cooperación, o por su compra, estoy siempre a sus órdenes. Nos veremos otro día, o, ya le haré una nueva visite en otra oportunidad. Es preciso pensar y meditar en abundancia, discerniendo entre la verdad y la falsedad; entre lo justo y lo injusto; entre los valores y los anti-valores; así como, sobre el bien, la bondad, la belleza, la fortaleza, la templanza, la justicia, la prudencia, la prosperidad, las soluciones y los logros positivos, el cumplimiento del propio deber, y el amor. Todo lo que se expresa debe reflejar la actitud mental positiva, el entusiasmo, el optimismo, y la buena voluntad en todo.

2.   –“De los seres el más antiguo es Dios, por ser ingénito; el más hermoso es el universo, por ser obra de Dios; el más grande es el espacio, porque lo contiene todo; el más veloz es el pensamiento, porque corre por todo; lo más fuerte es la necesidad, porque todo lo vence; el más sabio es el tiempo, porque todo lo descubre”.

3. –“Entre la desencarnación y la vida no hay diferencia alguna”-.

No existe diferencia alguna entre el estado de Espíritu desencarnado y el de Espíritu encarnado. La vestidura corporal no es el ser, sino el vehículo físico como manifestación de la vida en el plano material, pero el cuerpo no es el ser; el conductor es el Espíritu, o ente inteligente. Es el mismo Espíritu con la única diferencia que en un estado se encuentra ligado al cuerpo por intermedio de su alma; en el otro, el Espíritu se encuentra emancipado de la envoltura carnal, y libre en la dimensión espiritual. Los atributos divinos de: vida, eterna e inmortal, conciencia objetiva y subjetiva, inteligencia, aptitud, actitud, carácter, y las cualidades o atributos, como el amor, la prudencia y la sabiduría, la justicia, la fortaleza, la templanza, la paciencia, la tenacidad, la belleza, y los sentimientos morales, pertenecen al Espíritu, no al cuerpo. Son idénticos tanto en el ser encarnado como en el desencarnado. En ambos estados la vida es eterna e inmortal. El Espíritu sobrevive al cuerpo; el cuerpo, se transforma, nuevamente, en energía, volviendo al depósito universal, del cual ha sido tomada para manifestar al ser físico o encarnado.

4. –“Esconde tu felicidad, no provoques envidia”.

La templanza es un atributo divino que permite la moderación, el autodominio, la serenidad, la calma imperturbable, la impasibilidad. La expansión expresiva, la comunicación sin medidas, desgasta la propia energía y comunica estados de felicidad que generan envidia y fuerzas antagónicas. Hablar sobre sí mismo, de los propios logros genera fuerzas adversas que constituyen un hándicap que será preciso realizar un esfuerzo extra para dominarlo. El silencio sobre quien se es, se realiza o anhela llevar a cabo, es preciso cultivarlo. De esa manera, nadie se preocupa de los propios proyectos y realizaciones. Se pasa inadvertido, hasta cierto grado, y se puede trabajar con tranquilidad. Hay preguntas claves que las personas realizan para averiguar como le va a cada quien. A ese tipo de preguntas de cómo le va, es preciso responder: -“Hay que dar gracias a Dios”. Pero, cómo le va, le vuelven a preguntar: -“Hay que dar gracias a Dios”. Y no salir de eso. Hay que dar gracias a Dios; pero, usted no soltó prenda. Igualmente, a la gente le gusta averiguar si tiene dificultades. Si las hubieran, ellas suelen ser portadoras de oportunidades de progreso; jamás se debe hablar con nadie, salvo casos muy excepcionales. Tanto se trate de la propia felicidad como de situaciones adversas por las cuales se puede pasar, hay que callar sobre ellas y dejar de referirse. Siempre, la respuesta debería ser: Hay que dar gracias a Dios, y pasar a otro tema.

5.  Dijo Tales: -“La noche fue un día antes del día”-.

¿Qué quería significar con este aforismo, Tales? El día de veinticuatro horas está conformado por cuatro segmentos de seis horas cada uno, que representan: la madrugada, a la primavera; la mañana al verano; la tarde, al otoño; y la noche, al invierno. Cada uno cumple con una función creadora.

La primavera, de despertar, que preanuncia la exuberancia de la naturaleza, de actividad creativa plena. De cuatro a seis de la mañana, son horas fértiles. Afloran en la mente las ideas intuitivas e inspirativas que fertilizan los pensamientos y los sentimientos con semillas que habrá sembrar en la fase siguiente como obras de realizaciones. Cada semilla conlleva implícita un objetivo y su inherente resultado en armonía con los planes trazados por el Supremo Artífice en la Ley Cósmica. Es un tiempo propicio para el estudio y la meditación; para la toma de decisiones y la planificación estratégico-táctica cuyos cursos de acciones habrán de ejecutarse en la fase activa, que es la mañana o el verano de la vida. La primavera representa la fase de la recuperación en el ciclo económico. Es un despertar que habrá de conducir, seguidamente, a la expansión plena creadora de la riqueza, mediante la inversión. Inversión equivale a siembra; si no se siembra no habrá cosecha; si no se invierte no habrán resultados financieros o de otras índoles, ya que la riqueza integral tiene muchas vertientes: financiera, de salud, de conocimientos, de espiritualidad, y tantas otras como cada quien sea capaz de percibir.

La mañana representa al verano y a la fase de expansión económica plena; es una fase de inversión total e integralmente, en todas las vertientes y variantes de la vida. Es actividad plena para la realización de los nuevos objetivos del día que aportarán los resultados que deben ser cosechados en la tarde o el otro de la vida, para pasar la noche, o el invierno tranquilos, cuya abundancia debe alcanzar hasta la madrugada siguiente, y la mañana, como fases de preparación y de trabajo expansivo de inversión para realizar nuevos logros, o para restablecer el equilibrio preexistente, pero en un mejor nivel, acorde con el floreciente nuevo ciclo natural, o existencial, que ha aflorado con la madrugada.

La tarde, o el otoño de la vida, a su vez con diversas fases, es un período para la cosecha de los frutos aportados por las semillas sembradas en la mañana, o verano; pero, en el otoño, también existen semillas que sembrar para cosechar los frutos del invierno; son los frutos tardíos pero necesarios del invierno o la noche. Por cuanto la naturaleza, aún en su fase pasiva, o durmiente, aparentemente, no duerme jamás, pero si tiene ciclos alternos de actividad-descanso: fases cooperantes entre sí de acción-reacción, de siembra y recogida, de trabajo y recuperación; de inversión y ganancia.

La noche representa el invierno de la vida, o a la contracción económica. Es un tiempo de recuperación para reequilibrar las propias energías o fuerzas. Cuando Tales habla que la noche fue un día antes del día, significa que representa una fase del ciclo anterior, en la alternación cíclica de todas las acciones vitales de la vida.

6.  Cuando le preguntaron si los dioses veían las injusticias de los hombres, respondió: -“Y, aún, hasta los pensamientos”.-

Esta respuesta aportada por Tales de Mileto, se asemeja a otra que obtuvo Allan Kardec, al formular, en El Libro de los Espíritus: -“Pueden los Espíritus conocer nuestros pensamientos?”

A la cual obtuvo por respuesta: -“Aún aquellos que vosotros quisierais esconderos a vosotros mismos. Es imposible esconder alguna cosa a los Espíritus”-.

Luego, vuelve a preguntar: -“Es más fácil, por lo tanto, esconder una cosa a una persona mientras viva, que escondérsela después de su desencarnación?”

-“Ciertamente, ya qué cuando vosotros creéis de no ser vistos, sois frecuentemente circundados por una cantidad de Espíritus, que os observan”-.

En la acepción de los antiguos, dioses equivalen a espíritus. Es importante destacar que, un Espíritu encarnado, es decir, cualquier persona, o ser en cualquiera de los otros reinos naturales, en su percepción objetiva, no perciba que alguien, allegado o no, realiza algún acto favorable o desfavorable que le favorezca o perjudique, mediante la percepción intuitiva, o inspirativa, lo presiente. Y aunque conscientemente no tenga una idea clara al respecto, lo intuye o presiente, adoptando una actitud positiva o de alerta, en torno al autor de cualquier acto de esa índole. Pero, a nivel de Espíritu, cada quien sabe cualquier cosa que le favorezca o afecte, adoptando el estado anímico vinculante.

A nivel de conciencia, cualquier pensamiento, sentimiento, palabra o acto que se realice que beneficie o afecte a otro ser de los cuatro reinos naturales, es registrado tanto en la conciencia del ser actuante, como en la conciencia del ser beneficiado o afectado, como de la conciencia cósmica del Ser Universal, e, inherentemente, la conciencia de todos los seres, simultáneamente, por ser una sola la conciencia universal con la que se está interconectados. Los seres que han alcanzado estados de conciencia superiores, perciben claramente el estado vibratorio que representa la suma existencial de cada ser con quien entra en contacto, y sin que la otra parte pronuncie palabra alguna, sabe, o reconoce, por percepción intuitiva el status de la persona con quien entra en contacto.

 Otro le preguntó:

7. –“Qué cosa es difícil? –Le respondió: Conocerse a sí mismo”-.

8. –“Qué cosa es fácil? Dar consejos a otros”.

9. -“Qué cosa es suavísima? Conquistar lo que se desea”.

10.    -“Qué cosa es Dios? Lo que no tiene principio ni fin”.

11.    -“Qué cosas vemos raras veces? Un tirano viejo”.

12.    -“Cómo se afrontará mejor la adversidad? Viendo a los enemigos peor tratados de la fortuna”.

13.    -“Cómo viviremos mejor y más virtuosamente? No cometiendo lo que reprendemos en otros”.

14.    -“Quién es feliz? El sano de cuerpo, el abundante de riquezas y el dotado de entendimiento”.

Tales de Mileto, era consciente de la inmortalidad del Espíritu y de la reencarnación.

Se conserva de Tales una epístola enviada a Ferecides, que dice así: -“He sabido que eres el primer jonio que estás por publicar en Grecia un escrito acerca de las cosas divinas. Acaso será mejor consejo publicar estas cosas por escrito que no fiarlas a algunos pocos que no hagan mucho caso del bien común. Quisiera, si tienes gusto, me comunicaras lo que escribes; y aun si lo permites, pasaré a Sirón a verte, porque cierto no somos tan estólidos yo y Solón Ateniense, que habiendo navegado a Creta a fin de hacer nuestras observaciones, y a Egipto para comunicar con los sacerdotes y astrónomos, lo dejemos de hacer ahora para ir a verte. Irá, pues, Solón conmigo si gustas, ya que tú, enamorado de ese país, pocas veces pasas a Jonia, ni solicitas la comunicación con los forasteros; antes bien, según pienso, el escribir es tu única ocupación. Nosotros, que nada escribimos, viajamos por Grecia y por Asia”.

Se dice que Tales de Mileto, habiendo previsto que un determinado año se tendría abundante cosecha de aceitunas, alquiló, con antelación, todas las prensas para la elaboración del aceite, las cuales, a su vez, sub-arrendó llegado que hubo el tiempo de la recolección, con lo cual obtuvo importantes ganancias, que repartió entre los comerciantes del ramo. Le dijo que lo había hecho para demostrarles que los sabios, si lo quisieran, podrían, también, enriquecerse; solo que su atención se encuentra puesta en cosas de mayor trascendencia.

Predijo un eclipse de sol, lo cual denota la amplitud de sus estudios de astronomía.

 Mediante su sombra midió la altura de las pirámides, “proporcionándola con la nuestra cuando es igual al cuerpo”.

Se le atribuye haber percibido el año de 365 días.

Muchas otras cosas se cuentan de Tales de Mileto, pero con las que hemos dejado expuestas, se cumple nuestro cometido. Solamente nos queda por decir, que siendo de origen fenicio, fue hecho ciudadano de Mileto, viviendo entre los años 626 y 546 antes de nuestra era, aunque según otros alcanzó la edad de 92 años; fue hijo de Examio y Cleobulina.

Adelante.

 

 


El Despertar de la Conciencia Libre: Análisis y Síntesis de las 22 Ideas Esenciales, de Albert Schweitzer

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