sábado, 10 de julio de 2021

BUSCAR, Y ENCONTRAR EL SENTIDO DE LA VIDA

 


BUSCAR, Y ENCONTRAR 

EL SENTIDO DE LA VIDA

 

©Giuseppe Isgró C.

 

Una persona que se formula los planteamientos sobre las insatisfacciones de la vida, denota ser de un estado lúcido de conciencia. Que no trata de engañarse buscando excusas, sino de encontrarle un mejor sentido, aún, a la vida.

Se vive en un mundo donde, sin un conocimiento amplio de las leyes que rigen la vida, y de determinados conocimientos que trasciendan los límites de lo tradicional, se corre el riesgo de llegar a una etapa intermedia de la existencia con estados significativos de insatisfacción o descontento.

En esos estados de insatisfacción interior es donde se hace presente la acción pedagógica de Dios, dentro de la conciencia, hurgando en lo más íntimo del ser, para reorientar esa vida hacia el camino en el cual rige el plan que el mismo Dios estableciera, desde el inicio de los tiempos, para ese ser.

El estado de insatisfacción interior que se experimenta, ocasionalmente, es una de las cosas más maravillosa que le puede ocurrir a una persona, en un momento dado.

 

Se trata de un mecanismo extraordinario que Dios colocó dentro de cada ser –en los cuatro reinos naturales- para que no esté jamás totalmente satisfecho, para evitar que cada individuo se estanque. Con esto se asegura de que nadie jamás deje de progresar.

Hay que transmutar ese sentimiento interior de insatisfacción con nuevos objetivos exteriores, integrales de vida, que canalicen la fuerza creadora interna, en constante producción, hacia esas nuevas actividades que se correspondan con el auténtico plan de vida, que cada quien elaboró antes de nacer a este ciclo de vida, en la dimensión espiritual, que le aportan el sentimiento de auto-realización que anhela.

Dado que cada quien se encuentra, en un dado momento, en una fase intensa de realización, dentro de su plan de vida, esos sentimientos de insatisfacción son señales de alerta que el propio espíritu transmite a la conciencia, con el fin de que se emprenda una búsqueda que le conduzca al cumplimiento de la propia misión de vida.

El primer paso es aceptar la realidad tal como se presenta, y no evadirla. Al hacerlo con valentía, estará afrontando la realidad y brindando el apoyo necesario a todos los miembros del propio círculo familiar que lo precisan.

Esa es parte de la propia misión, y seguramente, del compromiso que cada quien adquirió antes de nacer, con cada uno de los miembros de su familia, de ayudarle a superar sus pruebas, por ser, evidentemente, un Espíritu más fuerte, o experimentado.

Allí está la oportunidad de crecimiento espiritual, en seguir brindando la ayuda a cada miembro de la propia familia.

Nadie podría, probablemente, ni siquiera imaginar lo que podrán hacer esas personas valiosas a quien se asiste, ahora,  por sus cooperadores, en el futuro. Porque la vida es una rueda que gira. Hoy se ayuda, mañana se será ayudados por esos mismos seres, ya que somos integrantes de una familia espiritual que vuelven a nacer juntos una y otra vez, para apoyarse en ese largo –eterno- camino de progreso sin límites en el eterno retorno del ser individual al ser universal.

Al término de este ciclo de vida, en la dimensión espiritual, la felicidad de los integrantes de una familia será inmensa, al observar culminadas con éxito las pruebas existenciales. Todos estarán  verdaderamente felices por haberse apoyado, y haber superado juntos los retos que se habían antepuestos como objetivos de aprendizaje.

Todo lo que se avanza en este ciclo de vida, todas las pruebas que se superan ahora, constituyen un trabajo menos que habrá que llevar a cabo mañana. Es tiempo ganado, aunque ahora pareciera tiempo perdido. Es el ejercicio para adquirir la fortaleza suficiente que requeriremos el día de mañana, en el tiempo perfecto, y siempre en presente, de Dios.

Es preciso expresar constantemente la gratitud al Gran Ser Supremo, como si las pruebas que se afrontan estuviesen ya superadas satisfactoriamente. Algo así: -Gracias Creador Universal, porque esta situación, en tus planes cósmicos, ya está resuelta-.

Sidharta Gautama, -Buda, o el iluminado-, quinientos años antes de nuestra era, tuvo percepción de esta realidad con una lucidez impresionante. En el primer mensaje dado a sus discípulos, en el Parque de los Ciervos, le dijo que la vida es sufrimiento, -o, como a nosotros nos gusta denominarle: Insatisfacción. El significado del término pali: “dukka”, que usó Sakyamuni significa, precisamente: insatisfacción.

Sakyamuni, -Sidharta Gautama-, en las Cuatro Nobles Verdades sostenía que la insatisfacción es producida por los deseos en su polaridad negativa.

Que es posible transmutar la causa de la insatisfacción, para que cese la misma.

Y, según él, la forma de transmutar esa causa que produce la insatisfacción es la de regir la propia vida aplicando las enseñanzas del Noble Sendero Óctuple, cuyas fases son: 1) Rectas opiniones; 2) Rectos propósitos; 3) Rectas palabras; 4) Rectas acciones; 5) Rectos medios de sustentamiento de vida; 6) Rectos esfuerzos; 7) Recta atención; y, 8) Recta concentración.

1)     RECTAS OPINIONES:

Para emitir rectas opiniones de requiere tomar decisiones acertadas, eligiendo entre diversos puntos de vista, el que mejor exprese el justo sentido del tema sobre el que se emite el juicio.

Empero, para tomar decisiones acertadas, es preciso tener el conocimiento adecuado, necesario y suficiente, lo cual implica una búsqueda y un estudio constante de la Doctrina Universal, es decir: todas las corrientes válidas de pensamiento y las obras de los más importantes pensadores de todos los tiempos, por ejemplo:

Homero, -el maestro de Alejandro Magno, por la lectura de sus obras la Ilíada y la Odisea, las cuales se las sabía de memoria-; le facilitaron el desarrollo de su visión de líder y a adquirir un amplio dominio de los valores universales. Además,  el gran macedonio, en forma presencial, tuvo por instructor  a Aristóteles. El estagirita le ayudó a forjar su pensamiento de estadista, en cuyas funciones el discípulo descolló con efectividad, difundiendo la cultura helénica, fomentando el cruce étnico entre los griegos y los pueblos conquistados, ya que obligaba a sus hombres a casarse con las mujeres, en vez de tomarlas como esclavas, entre un sinnúmero de aspectos  geopolíticos más.

También, es preciso incluir entre los autores de obligada lectura, a: Platón, el mayor filósofo de todos los tiempos; Plutarco, el maestro de Queronea, otro de los grandes griegos que más ha influido en la formación de los líderes a partir del siglo II de nuestra era. Séneca, Cicerón y Plotino, son mentes lúcidas cuyas obras ayudan a forjar una óptima visión de la vida. Cervantes, con el Quijote y las Novelas Ejemplares, constituye un maestro para todos los tiempos. Napoleón Hill, con su obra: PIENSE Y HÁGASE RICO, ha cambiado la vida de millones de personas en todo el mundo. Pero, no se vaya a pensar que éste es un libro que trata solamente de la riqueza material. Hay otras clases de riquezas donde la material es irrelevante, aunque necesaria y valiosa, y esa obra extraordinaria ayuda a percibirlas.

Al término de cada ciclo de vida, la mayor riqueza que cada quien se lleva consigo es todo el bien que realiza. El bien que se ha efectuado es el único del cual derivará bendiciones y compensaciones, y cuyo saldo conformará la propia Suma existencial.

Esa suma existencial le ubicará, o reubicará en su nuevo orden de vida.

Ese orden de vida donde podrá seguir sirviendo en los planes de Dios, cumpliendo su voluntad, constituye la mayor riqueza, ya que permitirá expresar los propios estados de conciencia, en la realización de los objetivos asumidos en la gran obra universal, en la cual, a cada quien, le toca  cooperar, sin excepción. Es una cooperación voluntaria, regida por el mecanismo de las necesidades, de los deseos, de las propias aspiraciones y ambiciones personales, y por los valores universales, soportes de la sabiduría de la ley cósmica impresa en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales.

Pero, se recibe, en cambio, el Salario Cósmico, justo y perfecto, ya que el pagador, que es Dios, es la expresión perfecta de la justicia.

Siempre paga, por la ley cósmica, de acuerdo al propio merecimiento. Luego, en forma inmediata asigna, a cada quien, la obra que sigue en sus planes universales, y en los que trazó para cada ser.

Pitaco, uno de los siete sabios griegos, en cierta ocasión en que todos se afanaban para salvar sus cosas personales, recibió esta pregunta de un amigo: -“Y tú no vas a salvar tus cosas?

-Pitaco, le respondió: -“Todo lo llevo conmigo”.

Esas son las únicas riquezas que valen: Conocimiento, experiencia, virtudes, buena voluntad, capacidad de dar, -y de recibir-, amor, sentido de lo justo, fortaleza, templanza, autodominio, lucidez mental, o visión, tolerancia, capacidad de perdonar, -y de auto-perdonarse-, amistad, y un largo etcétera de valores intangibles físicamente, pero no menos tangibles espiritualmente.

2)     RECTOS PROPÓSITOS:

 La vida de Bolívar se transformó desde el mismo instante en que se forjó el propósito de libertar a Latinoamérica del dominio español, en el Monte Sacro, en Roma, donde se encontraba en compañía de su maestro: Simón Rodríguez.

Años después, Simón Rodríguez diría, refiriéndose a Bolívar: -“Y el chaval cumplió su palabra”.

Es preciso forjarse claros propósitos de vida y nuevos objetivos a corto, mediano y largo plazo, por escrito, en todos los ámbitos existenciales.

Ejercicio de gratitud: Hay que expresar gratitud a la vida, y a Dios, en todo momento.

Anotar, ahora, en una hoja de papel, por lo menos cien cosas buenas por las cuales cada quien pueda expresar gratitud a Dios y a la vida.

Se sorprenderá, cada persona, como a medida que va escribiendo, le van surgiendo en la propia mente, mayor número de motivos por los cuales expresar gratitud. Es la ley de asociación de ideas, y una manifestación activa de la ley de atracción: Se vuelve a crear lo que se recuerda, y por lo que se expresa gratitud.

Ahora es un excelente momento para inscribirse en una universidad para cursar la carrera con la que siempre soñó, aunque ya tenga una. O, para seguir estudios de post grado: Especialización, Magister, o Doctorado. Sea cual fuere su edad actual, es la mejor edad para hacerlo.

Forjase el propósito de independizarse económicamente. Instale un nuevo negocio, o sucursal de su empresa en otra ciudad. Es solo un ejemplo, o una idea.

Esa energía creadora interna que busca expresarse, en cada quien, es preciso canalizarla mediante la programación de objetivos exteriores, por escrito. Caso contrario, ella buscará de expresarse de cualquier manera, y la forma principal en que suele hacerlo, es la de la insatisfacción, o frustración.

Es un mecanismo extraordinario elaborado por Dios para permitir el progreso de los seres humanos y evitar el estancamiento existencial.

El ser humano posee el poder potencialmente infinito para resolver cualquier situación que se le presente y para realizar cualquier propósito, u objetivo, siempre que lo aborde uno a la vez, por su estricto orden prioritario.

3)     RECTAS PALABRAS: En todo momento hay que expresar palabras de sabiduría. Las palabras de mayor poder son: Gracias; te amo; perdóneme; en qué puede servirle; cómo puedo ayudarte; que bien lo has hecho; te felicito; gracias por tu ayuda; gracias por tu amistad; gracias a Dios porque esto ya está resuelto; gracias a Dios, porque esto ya está realizado.

4)  RECTAS ACCIONES: El sentido de la justicia, la equidad, el amor, el cumplimiento del propio deber, la sinceridad, la excelencia en el propio trabajo, la bondad y la generosidad, entre otros valores que aportan la perfecta visión de las cosas, deben guiar las propias acciones en la realización de los propios objetivos.

5)  RECTOS MEDIOS DE SUSTENTAMIENTO DE VIDA: Hay que vivir con medios honrados de vida, no solamente sin quitarle nada a nadie, sino dando a cada quien lo suyo, bien sea el dinero que le pertenezca, el triunfo que le corresponda en una contienda de cualquier índole, deportiva o comercial. Es preciso ir por la vida con la frente alta, y que nadie pueda decir que el bocado que, cada día, una persona se lleva a la boca, no lo haya ganado con su trabajo honrado. Es mejor vivir una vida sencilla por propio mérito a una vida suntuosa inmerecida. Como decía William Blake: -“Nadie vuela demasiado alto si lo hace con sus propias alas”-. Es mejor ser que aparentar. Frente a la impostura de las apariencias, es mejor ser auténtico, ser lo que cada uno es, sin avergonzarse por ello, al contrario, hay que estar orgulloso, u orgullosa, por ser quien se es: Una expresión de la Divinidad.

6)  RECTO ESFUERZO: A qué sirve desplegar un esfuerzo descomunal para tener diez viviendas, cuando se necesita una buena para vivir, o a lo suma, dos, incluyendo la vacacional, o segunda vivienda para el descanso de los fines de semana, en la playa o en la montaña.

7)  RECTA ATENCIÓN: En lo que se centra la atención se expande la conciencia y el poder creador. No se puede prestar atención a dos cosas al mismo tiempo. No se pueden recorrer dos caminos, simultáneamente. No se puede estar en dos sitios al mismo tiempo. Es preciso centrar la atención en lo que se hace, para hacerlo bien.

8)  RECTA CONCENTRACIÓN: Recuerde el poder la lupa, -o lente de aumento-: Al canalizar los rayos del sol en un punto, en él se concentran los rayos del sol, produciendo la combustión. El secreto supremo es la concentración de esfuerzo, de energía, de recursos, en la realización de un objetivo prioritario a la vez. Se posee el poder potencialmente infinito para resolver una cosa a la vez, para realizar un objetivo prioritario a la vez.

Estos ocho pasos del Noble Sendero Óctuple, constituyen una magnífica percepción de Sidharta Gautama para transmutar la insatisfacción en sentimiento de auto-realización.

Es preciso recordar que la sabiduría de Sócrates residió en percibir su propia ignorancia, -la docta ignorancia-, cuando expresó: -”Yo sólo sé que no sé aquello que no sé”. Aunque, evidentemente exageró algo, ya que no parecería probable que él supiera todo lo que ignoraba. Para conocer todo lo que se ignora habría que ser Dios, ya que el aprendizaje es para toda la eternidad, sin que jamás se encuentre un límite.

Empero, cuando la pitonisa del Oráculo de Delfos lo eligió como el hombre más sabio de Grecia, él se sorprendió, y mencionó a unos cuantos contemporáneos suyos que, en su opinión, eran más sabios que él. Al visitarlos, en compañía de sus discípulos, y hacerle las preguntas de rigor en que él consideraba que le superaban en conocimientos, comprobó que la mayoría creían saber más de lo que realmente sabían. Algo similar ocurre hoy, con la mayoría de las personas que, al dominar un determinado arte, creen ser competentes para opinar, con autoridad, sobre cualquier tema que se le anteponga.

Entonces, la conclusión a la cual llegó Sócrates, era que la pitonisa, la única razón por la cual debió haberlo elegido como el hombre más sabio de Grecia, era no porque él supiese más que los otros, sino por la pequeñísima nimiedad de que, aun cuando él igualmente no sabía,  tal como le ocurría a los otros, sin embargo se daba cuenta, y estaba consciente de que no sabía.

Al afrontar la vida, en el día a día, la timidez es un rasgo detrás del cual se descubren grandes caracteres, o personalidades. El tímido es introvertido; el introvertido es un pensador más profundo; el pensador más profundo ve las cosas con mayor claridad o profundad, y llega un momento en que su timidez se transforma en seguridad, convicción y entusiasmo. Entonces, en el momento en que descubre su poder, ya nada ni nadie podrá inhibir su capacidad realizadora.

Aristóteles Onassis, sugería practicar algunas artes marciales, afirmando que en poco tiempo se controlarían esas sensaciones de timidez, y se adquiriría mayor seguridad en la expresión de las propias actitudes frente a la vida.

Diez respiraciones profundas contando hasta veinticinco, mentalmente, ayuda para adquirir seguridad y confianza en sí.

El ejercicio de mirarse en el espejo, en el entrecejo, cada noche, antes de dormir, o en la mañana, al levantarse, repitiéndose 30 veces, o más: -“Cada día, en todas formas, estoy mejor y mejor”, es la forma más rápida de tomar el control de la propia mente y pensamientos.

Un tercer método excelente para adquirir un total control de la propia mente, y pensamientos, es el de concentrarse, durante un breve lapso, aumentando el tiempo en forma gradual hasta un máximo de quince minutos, sobre la luz de una vela, repitiendo el mismo lema: -“Cada día, en todas formas, estoy mejor y mejor”, y cualquier otra fórmula auto-sugestiva sobre cuya cualidad, aptitud o destreza se quiera alcanzar un óptimo desarrollo.

Casi todas las personas exitosas han sido, inicialmente, sus mayores críticos, en cuanto a sus dones, aptitudes, coeficiente intelectual, etcétera, etcétera, muchas veces dejando de apreciar sus propios dones. Es preciso desarrollar un sólido auto-concepto, una poderosa auto-imagen, y una elevada auto-estima. Para ello es preciso auto-respetarse, y por ende, respetar a cada ser con quien se entra en contacto, diariamente, en los cuatro reinos naturales.

Dentro de cada ser late la misma Divinidad, sin dejar de ser la Divinidad, y sin haberse separado de la Divinidad,

Cada ser posee un Espíritu eterno e inmortal, dotado de la misma conciencia de la Divinidad, réplica exacta de la Divinidad, en la cual se expresa la Divinidad, con el lenguaje de los sentimientos de los valores universales (atributos divinos), que es la sabiduría innata, en cada ser de los cuatro reinos naturales: humano, animal, vegetal y mineral.

También, ese espíritu eterno e inmortal está dotado del poder creador potencialmente infinito de la Divinidad que se expresa, gradualmente, a medida que la persona vaya afrontando necesidades en cada día de su existencia, en el eterno presente.

Mientras más grandes sean las necesidades, en mayor grado, y en forma equivalente, expresará ese mismo poder potencialmente infinito que posee.

Quiere decir, que siempre se poseerá el poder suficiente para resolver cualquier situación que se afronte, siempre y cuando se haga, con decisión firme, con determinación de triunfar.

Si se afronta una situación es porque se está en condiciones de superarla, caso contrario, la situación habría dejado de presentarse.

Hay que ver más allá de las apariencias. Dios esconde las grandes oportunidades –grandes tesoros- dentro de las situaciones que va presentando en la vida diaria. Constituyen la nuez dentro de la cáscara. Hay que ver más allá delas apariencias, y preguntarse: -¿Qué cosa buena Dios nos quiere aportar con esta situación? –¿De qué nos está protegiendo? –¿Qué aprendizaje debemos recabar? –¿Qué oportunidad de crecimiento contiene? –¿Cómo se puede resolver la situación emergente? –¿Cómo se puede alcanzar la meta prefijada? –¿Qué se puede hacer, o, ¿qué se debe hacer, en cada caso particular?

Los maestros sufíes, tienen un lema que lo expresan así: -“Lo que Allhah quiera; nada se le asemeja”.  –¿Qué es lo que Allah quiere? –Allah quiere, por la Ley Cósmica, valores universales o atributos divinos, lo mejor, lo justo y perfecto, lo hermoso, lo digno, lo honesto, y sobre todo que se le deje hacer su trabajo como Él sabe hacerlo, sin pretender darle instrucciones a Dios de como Él debe hacer las cosas. Si subordinamos nuestros pensamientos, sentimientos, deseos, palabras y actos dentro de los parámetros de la sabiduría de los valores universales, o atributos divinos impresos en la propia conciencia, réplica de la conciencia de la Divinidad, las cosas se expresan de una manera justa y perfecta, en armonía con todos, en el tiempo perfecto de Dios, siempre. Es preciso ser un instrumento de la voluntad divina y vivir en perfecta armonía con ella.

¿De qué mal mayor no estará apartando Dios a una persona, por la Ley Cósmica, con un mal menor, y qué bien no le traerá éste?

Como dice el dicho: -“No hay mal que por bien no venga”.

Los sufíes practican el Dzickr, es decir: El constante recuerdo del nombre de Dios.

Repiten el nombre de Dios por lo menos mil veces al día. Es una fuente de poder y sabiduría. Donde se centra la atención se expande la conciencia perceptiva, comprensiva y realizadora, y el poder creativo. Esta técnica permite la conexión con la Divinidad, y elevarse a un grado vibratorio muy elevado, de perfecta armonización. Al vibrar a una frecuencia más elevada, que las de la vida diaria, de rango más rudimentario, éstas dejan de afectar, ya que los opuestos jamás se juntan. La vibración en una frecuencia más elevada, por efecto de la resonancia magnética, transmuta el entorno depurando el ambiente, atrayendo lo análogo, y repeliendo lo desemejante. Al encender la luz de la conciencia, se evacua la oscuridad por si sola.

Todos los grandes hombres –y mujeres-, de la humanidad, han alcanzado sus mayores éxitos después de importantes fracasos. Nadie puede declararse vencido mientras su voluntad, firme, segura y tenaz, le empuja a seguir adelante. Después de la tempestad viene la calma, y el buen tiempo. Después del invierno, la primavera.

Además, es la ley de la vida: seguir siempre adelante.

En el momento en que una persona se niega en abandonar, es el instante en que se activan los poderes creadores de la mente y comienzan a surgir cosas maravillosas: coincidencias que aportan los resultados apetecidos.

Eso ocurre en el momento más crítico de la vida, o de las situaciones. Es como decir: en la noche más oscura, brillan más intensamente las estrellas; después de la tempestad, sale el arco iris. A medianoche en punto, un segundo después, empieza el nuevo día.

La improvisación se resuelve con estudio: leyendo libros especializados, asistiendo a cursos, seminarios, especializaciones, maestrías, doctorados, post doctorados, etc. Un profesional exitoso lee un libro semanal sobre temas de su especialidad, de psicología, motivación, clásicos, ensayos de grandes pensadores, para ampliar su visión de la vida y del universo que le circunda. Un abogado, estudia dos o tres horas al día para ser un mejor abogado; y así sucesivamente.

Tomás Alva Edison, patentó más de mil inventos, y gracias a él tenemos la bombilla eléctrica, entre otras creaciones. Fue calificado por su maestra, que lo expulsó de la escuela, por inepto para los estudios. Pero, su madre, que veía con mayor claridad, le respondió que ella se encargaría de su educación. Edison no fue a la escuela, pero fue un gran autodidacta, demostrando ser un genio integral. Tenía más de 60.000 libros en su biblioteca, en todos los temas de su interés. Era un asiduo estudioso, con una curiosidad insaciable.

Recordemos que Edison probó más de 10.000 filamentos para perfeccionar la bombilla eléctrica. ¿Qué hubiese ocurrido si en la prueba 5.000 hubiese abandonado, considerando imposible su proyecto? Nada es imposible para quien no acepta límites a su creatividad y tenacidad

Henry Ford, el hombre más rico de su tiempo, fue acusado, en cierta ocasión, por un periodista, de ignorante. Pero él se defendió diciendo, después de escuchar divertido las razones que aquel esgrimía en su contra: -“En mi escritorio tengo una serie de botones, que, cuando necesito conocer algo, aprieto uno de ellos, y al instante aparece un ingeniero de mi staff que me responde cualquier pregunta, sobre el tema técnico que preciso conocer en ese momento. El juez de la causa, entendió, por esa razón, de que Ford no era un ignorante. Sabía lo que quería y como conseguirlo, y contrataba a todas las personas que pudiesen serle útiles para sus propósitos comerciales.

Y además, Ford se reunía con otros genios como él: Harvey Firestone, Luther Burbank, Andrew Carnegie, Tomás Alva Edison y Napoleón Hill, entre otros. Ford era el que mejores sueldos pagaba a sus trabajadores, para lograr disponer del personal más cualificado, con lo cual disponía de la lealtad de los mismos, ya que cuidaban un trabajo que sólo él le ofrecía en ese nivel.

La gente con ímpeto creador jamás considera que haya fracasado porque se demore la realización de un proyecto. Si las cosas no funcionan de una manera, prueban de otra, hasta conseguir que funcionen, aunque pasen una eternidad para obtenerlo. Siempre tienen una curva de resultados claramente definida, con el tiempo previsto dentro del cual, en forma razonable, es factible alcanzar los resultados anhelados. Jamás abandonan a mitad de camino, ya que, cuando las cosas se ponen menos fáciles, saben que es el momento en que están más cerca de alcanzar su propósito. Persisten, incansablemente, tenazmente. Bolívar era más efectivo, aún, cuando las cosas se ponían en su situación menos fácil. Conservaba la serenidad y la idea clara de los resultados que buscaba alcanzar. Lo demostró en Casacoima y en Pativilca, entre otras circunstancias. En la primera, saliendo de una situación emergente, y en forma providencial, soñando con la Campaña del Sur, para emancipar a Latinoamérica, cosa que, efectivamente, luego realizaría con éxito. En la segunda, en condiciones adversas, respondiendo al General Mosquera, a una pregunta sobre lo que pensaba hacer: -“Triunfar”, le dijo, con vivo tono de voz, y seguridad en lo que decía, pasando, acto seguido, a explicarle la forma en que pretendía hacerlo, lo cual, posteriormente, llevó a cabo con absoluta precisión.

Michele Isgró Scibilia, un siciliano que inspiraba a toda persona que le trataba, con la excelencia de los valores que les eran inherentes, de honradez, fortaleza, sinceridad, tenacidad y confianza en sí mismo, tenía un lema de profunda sabiduría y poderoso estímulo: -“Cuando el mundo parece que se acaba, comienza de nuevo”-.

Evidentemente, cada mañana empieza un nuevo día y con mente fresca las cosas se ven con mejor talante y mayor dominio creador.

Recordemos, una vez más, para concluir, la fábula del rosal, de Niko Kazantzakis, por su hermosa moraleja: -“Un día, las ortigas pidieron al rosal: -Señor rosal, ¿no quieres enseñarnos a nosotras también tu secreto? ¿Cómo te ingenias para hacer las rosas? Y el rosal respondió: -Hermanas ortigas, mi secreto es muy simple. Durante todo el invierno, con paciencia, confianza y amor yo trabajo la tierra y solo tengo una cosa en mi mente, la rosa. Las lluvias me azotan, los vientos me deshojan, las nieves me cubren, pero yo solo una cosa tengo en mi mente, la rosa. Éste es mi secreto, hermanas ortigas”.

Adelante.


BENEFICIOS EQUIVALENTES DE LA ADVERSIDAD


 BENEFICIOS EQUIVALENTES

DE LA ADVERSIDAD

 

©Giuseppe Isgró C.

 

 

Napoleón Hill, acuñó un aforismo que encierra profunda sabiduría: “Toda adversidad trae un beneficio equivalente”.

¿Qué es la adversidad? Es la situación adversa que se afronta en la vida, en diferentes épocas, la cual constituye un obstáculo a vencer en el camino que conduce al logro de los propios objetivos y al disfrute de los estados de felicidad.

Generalmente, la adversidad suele traer las mejores oportunidades escondidas dentro de las situaciones por resolver.

Empero, la adversidad tiene diversas vertientes que es preciso diferenciar.

En primer lugar, dentro del plan de vida que cada ser trae a la existencia actual, existe un determinado número de pruebas que el mismo espíritu se ha antepuesto en la etapa de preparación previa, antes de encarnar, en la dimensión espiritual.

Esas pruebas resultan de aquellas condiciones de flaquezas que ha observado en sus últimas encarnaciones, y las antepone como un ejercicio que le permita desarrollarse y fortalecerse en esas áreas específicas, cuyas condiciones, cuando oportunamente las enfrente, en el presente ciclo de vida, se suelen presentar como adversidad o dificultad a vencer, en cuyo logro genera nuevos estados de conciencia y sienta las bases para abordar retos de mayor envergadura.

Empero, otras condiciones adversas son antepuestas por la misma vida como consecuencia de la ley del karma, mediante las cuales el ser debe compensar a otros por actos realizados con anterioridad.

Por la ley de afinidad, la vida coloca a determinados seres en condiciones adversas, en lugares específicos, como karma colectivo.

Por la ley de atracción, cada persona atrae a la propia vida condiciones análogas a los pensamientos  que alberga en su mente. 

Los propios objetivos, presuponen, muchas veces, retos  que es preciso superar. Cada éxito alcanzado prepara para otro mayor.

La vida es una escuela y tiene sus propios objetivos de enseñanza por medio de las pruebas existenciales que implican la utilización de fuerzas adormecidas, las cuales, automáticamente, son activadas por la adversidad.

La fortaleza es la virtud que conlleva a la superación exitosa de toda adversidad, así como la templanza es la que se precisa en épocas de abundancia. Implica confianza en sí, en la vida, en las leyes que le rigen, en el Creador Universal y en la bondad de la intención que se anida detrás de cada prueba.

La adversidad concentra en un solo punto el poder creador y expande la conciencia para obtener el logro, la  enseñanza y el beneficio implícitos. Cada una que se afronta es un grado de necesidad que genera, automáticamente, el poder potencialmente infinito que se posee, en ese mismo nivel, para autosatisfacerla.

De no existir necesidades que satisfacer,  como pruebas adversas que superar, dejaría de expresarse el propio poder.

Se requiere aceptar las situaciones que se afrontan tal cual son, sin exagerarlas ni subestimarlas, con realismo, calma imperturbable, impasibilidad y serenidad, buscando comprender su causa y esencia y cuál es la solución respectiva, poniendo manos a la obra.

En el acto de asumir la prueba, con determinación de triunfar, la misma naturaleza secunda para que sea superada exitosamente.

Toda adversidad objeto del propio karma que sea afrontada y superada, tiene efectos liberatorios.

Los obstáculos de la vida templan la personalidad y desarrollan las propias habilidades para afrontar retos de mayor envergadura.

Don Juan Matus,  decía: -"En tanto afrontemos nuestro destino específico con definitivo desapego da igual cuál sea ese destino".

 La conexión con el Creador Universal y el constante recuerdo de Él, mediante la repetición de su nombre,  -o la meditación en Él y sus atributos o valores cósmicos-, armonizándose y elevándose a esferas superiores de vibración mental, es el mejor camino para potenciarse y superar toda prueba favorablemente.

Es propicio perdonar para auto-liberarse, dejando que actúe la justicia divina; pedir perdón, aunque sea mentalmente, si la persona está ausente; compensar y/o pagar las deudas de cualquier índole, única manera de emanciparse.

La programación de la mente con afirmaciones positivas  permite crear nuevas realidades y generar ideas intuitivas e inspiraciones que guían en la acción con efectividad.

Aunque parezca que todo está acabado, hay que seguir adelante con expectativas positivas. La victoria muchas veces está más cerca de lo que se cree.

Hay que expresar gratitud a la vida, por cuanto las cosas son mejores de lo que parecen.

La gratitud es una fuerza poderosa y efectiva. Afirma, diez o cien veces al día: -Gracias, Creador Universal, -ELOÍ-, por cuanto esta situación, en tus planes cósmicos, ya está resuelta-.

Una voluntad decidida a vencer hace realidad, siempre, los mejores resultados factibles, en cada caso.

Adelante.


ESCUCHA MUCHO

 


ESCUCHA MUCHO

 

©Giuseppe Isgró C.

 

 

 

Decía Bias, El Prienio, uno de los siete sabios: –“Escucha mucho”.

Es preciso desarrollar en elevado grado la propia aptitud para escuchar, prestando total atención al interlocutor, con la intención de entender lo que dice.

Sobre todo, con lo que dice, o con lo que hace, por las señales imperceptibles del cuerpo, o de las adaptaciones del yo, como rascarse la cabeza de uno u otro lado, de la misma, percibir lo que verdaderamente quiere decir, o hacer, una persona determinada.

Muchas veces, un observador atento es capaz de deducir cosas que trascienden la percepción de la propia persona a quien se escucha o presta atención.

La idiosincrasia de la gente indica, claramente, la confiabilidad de su carácter, o de lo que dice, o de lo que hace, o se propone realizar.

Son señales imperceptibles que para un observador agudo no pasan desapercibidas, y les sirven de guía para descifrar lo interno a partir de lo externo. Una palabra, una pregunta, un gesto, una insinuación, una ausencia de atención, un gesto nervioso, o atento, una sonrisa, o una actitud preocupada, un semblante feliz, o risueño, un ceño fruncido, u otro relajado, todas son señales que indican, a las claras, las intenciones, o propósitos de quien las expresa.

Deben ser tomadas en cuenta, como señales certeras. Además, es preciso prestar atención, también, a las propias intuiciones, o inspiraciones, que aportan un conocimiento preciso de qué, del cómo, del cuándo, del dónde, del quién, del cuánto, y del por qué, en relación a toda persona, trato e interrelación. 

Si no escuchare, prestando la debida atención, ¿cómo podrías captar lo que dice el interlocutor?

Si no le captas, ¿cómo le entenderás? El arte de escuchar es preciso aprenderlo desde temprana edad, y cultivarlo, prestando la debida atención para descifrar las intenciones ocultas, los mensajes subliminales, o el contenido que servirá de base para concluir una negociación, en todas sus variantes, o vertientes.

En los tiempos antiguos, Plutarco escribió un ensayo sobre el arte de escuchar, en el cual demuestra su profunda agudeza, al respeto. En los tiempos modernos Dale Carnegie, en su libro Cómo ganar amigos, da las mejores indicaciones en esta disciplina.

 

 


viernes, 9 de julio de 2021

BAJO LA ÉGIDA DE DIOS


BAJO LA ÉGIDA DE DIOS

 

-Un relato basado en un hecho real-.

 

©Giuseppe Isgró C.


 

Corría la primavera del año 1991; Jo atendió a un matrimonio con dos niñas, que querían adquirir una villa en Puerto Morro, un conjunto residencial a la orilla del mar, en Lechería. No era lo que los prospectos deseaban; se despidieron y Jo no pensó más en ellos. Estas personas venían, según le dijeron, de San Fernando de Apure, capital del Estado Apure, en Venezuela.

En el mes de junio del mismo año, un joven de nombre Francisco, llama a Jo desde Barquisimeto, ciudad distante, solicitando información sobre un apartamento, (Piso), en Residencias Parque Beethoven, -uno de los mejores en su época, construido por el empresario Giulio Paladino, y que Jo estaba comercializando; se la da, y el chaval le dice que su madre irá un mes después, para adquirirlo, cosa que, efectivamente, hace.

Doña Blanca, que así es como se llama aquella señora, adquiere el apartamento. Después de la negociación, le hace una visita a Jo, en su despacho, y le dice que acaba de pasar por un Despacho de Abogados, contiguo a su oficina, en el Centro Comercial Regina, en la ciudad de Puerto La Cruz, a quienes le solicitó asesoramiento sobre un caso de inquilinato, pero sobre el cual, además de no darle ninguna perspectiva favorable, el costo para  intentarlo era muy elevado.

Jo, obtenida la información sobre el caso en cuestión, le da sus apreciaciones y la manera de cómo él lo enfocaría, si estuviese en su lugar, es decir:  por la única vía factible y con exiguas posibilidades, como se verá más adelante. Después de lo cual, Doña Blanca se regresa a su ciudad de origen.

Un par de meses después, en el mes de agosto, Jo recibe la visita de Don Manolo, aquel señor que, junto con su familia, había sido atendido por él en la demostración de la villa de Puerto Morro.

Don Manolo le dice a Jo que él le había conocido con motivo de aquella demostración, y que, aunque no le comprase, quedó satisfecho de la magnífica atención que le brindara, razón por la cual, ahora le volvía a visitar, requiriendo sus servicios, pero en esta oportunidad con un motivo diferente.

Don Manolo le explica a Jo que él es dueño de un Hotel en Apure, que desea vender, y que, siendo la zona de Oriente, en la que se encuentra Jo, muy prospera, estima que de allí podría salir un comprador para su Hotel, y le agradaría que él se ocupara de la gestión de venta.

Jo le explica a Don Manolo que él no puede tomar el mandato de venta, para su empresa, -entonces líder en el ramo-, por la distancia que mediaba entre ambas ciudades, es decir, unas nueve horas de viaje en coche, y que eso haría muy onerosas las eventuales demostraciones a los prospectos interesados. Le indica que debe buscar de colocarlo en el mercado de Caracas, y por ende, otorgarle el mandato de venta a una inmobiliaria de la capital venezolana. 

Don Manolo insiste en que sea Jo quien tome el mandato, y éste lo rechaza una y otra vez. En ese tira y encoge transcurren 45 minutos, o más. Al final, Don Manolo, casi para irse, le insiste una vez más, a Jo,  de que, por lo menos, tome nota de sus datos y los del Hotel, con el fin de que, -nadie lo puede saber-, si le saliese alguien interesado, por casualidad, tuviese la información precisada.

Jo, por mera cortesía, y para no ser descortés, comienza a anotar los datos, y le va haciendo preguntas pertinentes. Esto, por la razón de que, cuando Jo hace algo, lo suele hacer bien, y no por salir del paso, como suele decirse.

A un cierto momento, Jo le pregunta a Don Manolo: -“Y cuánto tiempo le queda de vigencia al contrato de arrendamiento?”

Don Manolo, le responde: -“El contrato no tiene término, es a tiempo indeterminado; puedo estar en el edificio todo el tiempo que quiera, por sólo Ocho Mil Bolívares al mes de canon de arrendamiento.

-Cómo es eso?, –le pregunta Jo-, explíqueme.

Entonces, Don Manolo, le aclara: Es que el contrato se hizo, originalmente, por cinco años, el cual se venció y comencé a depositarle, a la propietaria, el importe del canon de arrendamiento en el Tribunal. Mientras yo pague puntualmente, la dueña no me puede sacar y puedo estar en el inmueble todo el tiempo que quiera, de por vida.

Jo se quedó mirando a Don Manolo, y de repente todo se le hizo claro en su mente. Se percató de que detrás de todo esto se encuentra la mano de Dios. Entonces, Jo le dice:

-Don Manolo, creo que Dios lo envío aquí. Fíjese, hace un mes, una señora que debe ser la dueña del Edificio donde se encuentra su Hotel, me compró un apartamento (Piso), y me hizo referencia de un caso con su inquilino, -que pareciera ser usted-, que si ella aplicaba lo que le sugería, usted, en dos meses, estaría fuera del inmueble.

-Usted me tiene que decir lo que le recomendó, –le inquiere Don Manolo a Jo-.

-No puedo hacer eso, Don Manolo, por ética profesional, –le responde Jo-.

-Pero, vea, -sigue diciendo Jo-, haré algo mejor que eso; le tomaré el mandato de venta, porque creo que Dios lo está enviando aquí para que  yo le solucione el caso. Luego, haré un análisis del negocio, y, si los resultados son convincentes, le ofreceré en venta  el Hotel, –Fondo de comercio-, a Doña Blanca; si ella lo adquiere, se habrá resuelto el caso para ambos. Pero, si ella no estuviese interesada, le negociaré un nuevo contrato de arrendamiento, a cinco años, con un canon justo, para que usted pueda vender su Hotel sin obstáculos. Así como está el contrato, nadie le comprará el negocio, por cuanto le dará temor hacerlo.  

       -Ahora mismo, Don Manolo, llamaré a Doña Blanca, -continua diciendo Jo-. Acto seguido levanta el auricular, marca un número, y dice:

-Aló, buenos días; se encuentra la señora Blanca?

Quien le atiende, después de preguntar quien le llamaba, le dice: -Un momento, por favor, Sr. Jo.

Casi inmediatamente, Jo escucha la voz de Doña Blanca, diciéndole:

-Buenos días, señor Jo, cómo está usted?

-Bien, Doña Blanca, -responde Jo-, -y usted?

-Bien, señor Jo; en que puedo servirle?

-Sra. Blanca, -le dice Jo-, creo que hoy Dios está metiendo las manos en esto. Tengo, en estos momentos, en mi oficina, la visita de Don Manolo, que vino a darme el mandato de venta de su Hotel, el cual no quería tomárselo hasta que me di cuenta de que se trataba del mismo que se encuentra en su edificio.

-Doña Blanca casi no puede creer lo que está oyendo.

-Mi idea, Sra. Blanca, -continúa diciendo Jo-, es la de hacer un análisis de la rentabilidad del negocio, y si es interesante, proponerle a usted que lo adquiera, con lo cual resolvería el caso definitivamente. En el supuesto de que no sea rentable, negociamos un nuevo contrato de arrendamiento, con un canon justo, a cinco años, a los fines de que Don Manolo pueda vender su Hotel. Le parece bien, Sra. Blanca?

-Me parece bien, Sr. Jo, -responde Doña Blanca-.

-Bien, Sra. Blanca, dentro de dos días iré a San Fernando de Apure, y pasaré allí el tiempo necesario para hacer un análisis del Hotel, y le llamo.

Así quedaron los tres: la Sra. Blanca, Don Manolo y Jo.

El viernes siguiente, con el primer vuelo de la mañana, Jo llega a San Fernando de Apure. Se trata de una ciudad ubicada en los llanos venezolanos, dotada de hermosos morichales, equiparables al paisaje de las pampas argentinas. Además, es una región imbuida de historia. Por una parte, relativa a la Guerra de Independencia. Es el escenario del General José Antonio Páez, el Centauro de los Llanos, uno de los máximos héroes, y estadistas, de ese período histórico, en el siglo XIX. En los alrededores de San Fernando, se realizaron acciones heroicas, como las de: El Yagual, Mucurita, las Queseras del Medio, -a orillas del Río Arauca-, donde, en las acciones de Vuelvan Caras, Páez, con 153 hombres, diezma, y pone en fuga, a un ejército de 7.000 hombres al mando de Pablo Morillo. Recordemos que no eran cualquier cosa los soldados realistas; sino gente altamente entrenada que ya había luchado en contra de los ejércitos de Napoleón. Además, también era el escenario de Doña Bárbara y de Santos Luzardo, los personajes verídicos de la novela Doña Bárbara, del gran escritor venezolano Rómulo Gallegos. La prosa de Gallegos es una de las más hermosas de las letras venezolanas, y continentales, repleta de valores morales y virtudes, y a la vez, de contenido forjador de una nueva gesta, e  intérprete de la realidad nacional, en lo que se ha calificado como un proceso que va de la “barbarie” a la “civilización”. 

Era viernes por la noche; Don Manolo invita a Jo a cenar en el restaurante del Hotel, que era uno de los mejores de la ciudad. El lugar se encuentra lleno de clientes. Jo percibe que el mismo, de por sí, justifica que Doña Blanca adquiera el negocio.

Al día siguiente, Jo completa el análisis de la rentabilidad del Hotel, con todas sus anexidades, y llega al convencimiento de la conveniencia de sugerirle a la Sra. Blanca, la compra. Levanta el auricular, y marca el número.

Luego del saludo inicial, Jo le dice:

-Sra. Blanca, anoche estuve en el restaurante, y se encontraba full de gente, lo cual parece que eso es una constante. Sumando la rentabilidad que el restaurante tiene a la del Hotel, me parece que es ventajoso, para usted, adquirir el Fondo de comercio del Hotel, con lo cual obtendría dos claras ventajas: La primera, hacerse de un negocio interesante, y lucrativo; la segunda, resolver el caso de la única, y a la vez, de la mejor manera posible, dadas las circunstancias, en las cuales parecería verse las manos de Dios, por la forma en que se ha realizado el encuentro de los tres.

Doña Blanca estuvo de acuerdo, y establecieron un día de la semana siguiente, en que ambos irían a San Fernando para darle el informe que había preparado, e intercambiar ideas sobre la oferta de compra a Don Manolo.

El día acordado, Doña Blanca, acompañada de su hijo Francisco, un estudiante de medicina, y Jo, se encuentran en San Fernando. Se ubican en un lugar tranquilo, en un restaurante, y allí entran en conversaciones, de las cuales sale el planteamiento de la adquisición del negocio, que, finalmente se concretó, previo acuerdo de una rebaja razonable en el precio de venta solicitado por Don Manolo.

El acuerdo de compra venta se autentica en una de las Notaría de Puerto La Cruz, que era la ciudad en que se encontraba la oficina de Jo. Esto quiere decir que ambos, Doña Blanca y Don Manolo, viajaron para formalizar el acto del compromiso bilateral de compra venta, que concluye, finalmente, en forma satisfactoria, en los treinta días siguientes, una vez dado cumplimiento a las tres publicaciones de rigor en un diario seleccionado a tales efectos, de acuerdo a la legislación vigente.

Esto ameritará un tercer viaje de Jo a San Fernando para formalizar el acto final de compra venta del Fondo de comercio del Hotel, en el cual Jo le brindó un servicio adicional, y ad honoren, a Don Manolo, al manejarle el acuerdo de la liquidación de las prestaciones sociales de sus trabajadores. Finalmente, en ese tercer viaje a San Fernando, se formaliza el traslado de la propiedad del Fondo de comercio, en términos satisfactorios, a Doña Blanca.

El día de la firma en el Registro Público, con función notarial, era excesivamente caluroso. Empero, las tres partes involucradas experimentaban el sentimiento interior de que algo extraordinario había ocurrido, y estaban agradecidos por la cooperación divina que, albergaban la certeza, habían recibido desde la dimensión espiritual. Ya Homero, el aeda inspirado, en el siglo XII antes de nuestra era había percibido, con profunda agudeza, la intervención de los dioses, –espíritus-, en los actos de los hombres

 Este caso está repleto de circunstancias que son dignas de ser reseñadas.

La primera de ellas, es que este era, realmente, un caso insoluble. Por la legislación vigente, mientras Don Manolo depositara puntualmente el importe del canon de arrendamiento en el Tribunal, nadie le hubiera podido sacar del inmueble. Además, él se lo dijo en el encuentro del primer día, cuando fue a ofrecerle el mandato de venta: El juez de la ciudad era su compadre, y le había recomendado que, todos los meses revisara los referenciales relativos al traslado de propiedades, en el Registro Subalterno, a los fines de ver si había sido vendido el Edificio donde funcionaba el Hotel.  Esto a los efectos de que, en caso de venta, debía hacerse el depósito del pago del canon de arrendamiento a nombre del nuevo propietario, caso contrario constituía una causal para rescindir el contrato de arrendamiento y solicitar el desalojo del inmueble ante las autoridades competentes, con dos meses de atraso en el pago.

-Jo, en esa primera entrevista, al sugerirle de negociar un nuevo contrato por un canon de arrendamiento justo, le dijo, y le preguntó, a la vez,  a Don Manolo: -Usted es un hombre serio. -está consciente de que ese edificio no vale 8.000 Bolívares al mes, no es cierto? A lo cual, Don Manolo asintió, en señal de estar de acuerdo, estimando que el verdadero canon oscilaba alrededor de 40.000 Bolívares.

Lo sorprendente del caso es que, la Sra. Blanca va a Puerto La Cruz para comprarle a Jo un apartamento, (piso), que no necesita y que nunca va a ocupar, con lo cual conoce a Jo, y le cuenta el caso con su inquilino, por una parte. Pero, destaquemos que Barquisimeto, la ciudad donde vive Doña Blanca, se encuentra a diez horas, aproximadamente, de viaje en coche.

Por la otra, Don Manolo, queriendo su familia trasladarse a la ciudad de Lechería, adyacente a Puerto La Cruz, en el oriente venezolano, visita a Jo para que le enseñe una villa en Puerto Morro, que no llega a adquirir, pero le agrada el trato de Jo, y cuando decide vender el Hotel, lo primero que hace es buscarle para que sea él quien le maneje el proceso de la gestión de venta. Destaquemos, por otra parte, que San Fernando de Apure, la ciudad donde vive Don Manolo, se encuentra a 9 horas de distancia, por carretera, de Puerto La Cruz.

Ambos visitan a Jo, por motivos diferentes, y resulta que Jo le aporta la solución a un caso virtualmente insoluble desde el punto de vista jurídico, excepto por la vía transaccional, pacífica y amistosa, como fue la que utilizó Jo.

Qué elementos espirituales confluyeron para que ocurra esa interrelación de personas tan distantes las unas de las otras, para encontrar, en un lugar lejano, paralelamente, a la persona indicada que pudiese resolverle, satisfactoriamente, el caso?

Son las coincidencias que ocurren a diario, en el mundo, en las vidas de incontable número de personas, por la acción de la Providencia Divina, por efecto de la Ley Cósmica y la cooperación espiritual, que coordinan una serie de interrelaciones que permiten que las personas que deben encontrarse lo hagan en las condiciones idóneas, en el lugar adecuado, en el tiempo perfecto de Dios, a los fines pertinentes, y sin importar cuál fuere el punto de origen de las personas involucradas.

Desde la primera visita, Don Manolo y Jo intercambiaron ideas sobre diferentes temas. Don Manolo era un gran admirador de Wilhem Reich, un psicólogo autor de un cierto número de obras sobre Psicología, que tanto el uno como el otro habían leído, lo cual le sirvió a ambos de punto de común interés en las reiteradas conversaciones que mantuvieron durante el lapso que duró el proceso de venta. Don Manolo le prometió a Jo un librito escrito por Reich intitulado: ESCUCHA HOMBRESITO!, el cual, al final del proceso, efectivamente, le obsequió.

 En el segundo viaje de Jo a San Fernando, en la noche, encontrándose en el Hotel en que se hospedaba (diferente al que era objeto de la negociación, para mantener la independencia), al bajar a la planta baja, frente a la Plaza Bolívar, en el lado opuesto de la misma, Jo observa que se encuentra una Logia Masónica, con una hermosa arquitectura. Percibe que en el recinto de aquella institución se encuentran varias estatuas, una de ellas es la del Ciudadano esclarecido, o León de Payara, como también se le conoce: el General José Antonio Páez, que además de Prócer y Estadista, fue el Fundador del Poder Civil en Venezuela, y que, además, fue el máximo jerarca de la Masonería Venezolana, por muchos años. Páez fue, también, el fundador del Supremo Consejo del Grado 33, en fecha 24 de junio de 1824, en cuyo rol le acompañaron otros ilustres personajes, entre ellos el General Carlos Soublete y el Lic. Diego Bautista Urbaneja.

 Jo, esa noche, desde el lado opuesto de la Plaza Bolívar, en un acto de trasporte espiritual en el tiempo, se imaginaba como llegaba a la Logia el I.: y P.: QH.: Páez, con su aureola de héroe legendario y, a la vez hombre de gran cultura, y ser bien acogido por los queridos hermanos, en aquellos lejanos años, en tempranas décadas del siglo XIX. Sin duda, Páez participó en el movimiento masónico apureño de la época, previamente a la fundación de esa Logia, que era, y sigue siendo, una de las más hermosas de Venezuela.

 

 

A lo lejos, Jo observa que hay gente en la Logia, se acerca y saluda. Conoce a varios QH.:, y siendo Jo un admirador de la vida y obra de Páez, solicita al Venerable Maestro la oportunidad de que, a la siguiente semana, al volver a San Fernando, dar una conferencia sobre el ilustre Prócer: José Antonio Páez, cosa que efectivamente hace, en la cual, además, describe su visita a los sitios en que se realizaron diversas batallas, y la que efectúo en una Finca, en la vía de San Fernando a El Yagual, en la que un ganadero de la Zona creó varias avenidas que llenó de estatuas de próceres venezolanos. Jo visitó ese lugar, en compañía de su familia, el cual desde la carretera, a lo lejos, causaba admiración con tantas estatuas de próceres juntas, con sus hileras respectivas de chaguaramos, que hermoseaban el paisaje, y le atendió uno de los hijos de aquel ciudadano admirador de Páez, cuyo nombre, si recuerdo bien, era Antonio García. Le fue enseñada la oficina en que solía retirarse esta persona a meditar, cuyas paredes estaban repletas con aforismos de Páez, escritos con su propia letra, denotando la justa admiración que le profesaba al paradigmático héroe. Esa noche, en la Logia, Jo hace referencia a la Obra: Las Memorias de O´Leary, de 34 tomos, uno de los mejores documentos en torno a la historia de la Independencia Latinoamericana. Al término de la conferencia, el Venerable llama a Jo, que se encuentra en el Or.: y le enseñó una correspondencia que acababa de recibir, en la que se le obsequiaba las Memorias de O´Leary. Recordemos que Daniel Florencio O´Leary había sido un joven inglés que llegó a Venezuela a los 18 años, y desde el primer instante de su llegada se enroló al servicio de Simón Bolívar, de quien fue Edecán, y a quien, el Libertador, solía encargarle las misiones menos fáciles, las cuales O´Leary siempre cumplía exitosamente. Simón Bolívar, con frecuencia elogiaba inteligencia desplegada por O´Leary en cada una de sus misiones, diciendo: -“Este inglesito  tiene una cabeza admirable”-. Cuando en 1842 O´Leary, en compañía de Soublette visita a Pablo Morillo, en España, éste le confiesa que era un admirador de Bolívar, lo cual, sin duda, es un elogio que pocos héroes suelen merecer, es decir, ser admirados por sus propios contrincantes. Gracia a la vinculación masónica de Pablo Morillo y la de sus inmediatos colaboradores, y la de Bolívar, y sus jefes patriotas, fue que la Guerra de la Independencia concluyó más rápidamente, sobre todo después del Tratado de Trujillo y la Entrevista de Santa Ana, que magistralmente organizara el futuro Gran Mariscal de Ayacucho, el General Antonio José de Sucre. Morillo, al enterarse de que O´Leary proyectaba escribir las Memorias de Bolívar, le hizo entrega de incontables documentos que los patriotas, al salir rápidamente de un lugar por la cercanía del enemigo, o por los ataques de éste, solían dejar abandonados en el campo de batalla, y que Morillo y su gente habían recogido. Esa es la razón por la que las Memorias de O´Leary sean la recopilación de la mayor suma de documentos relacionados con la historia de la Independencia. Los tomos 27 y 28 que contienen las memorias propiamente dichas, son una auténtica obra maestra de la literatura universal. Igual maestría desplegó O´Leary en algunas de las cartas de viajes recogidas en el primer tomo, con motivo de su visita a la ciudad de Granada, y a la de Florencia. O´Leary efectúa unas descripciones magistrales que denotan su elevado nivel en el desarrollo de la cultura clásica.

 De regreso del tercer viaje, desde San Fernando a Puerto La Cruz, que Jo hizo en compañía de su esposa e hijos, y la pequeñísima mascota de la casa, una perrita de raza pitcher, de nombre Nina, pasaron por un pueblo ubicado entre los Estados Guárico y Anzoátegui, denominado Km. 133, o San Rafael de Laya, población que había conocido épocas de esplendor antes de la construcción de la Carretera de la Costa, que hacían de EL CIENTO, que es como se le denomina en lenguaje coloquial, un pueblo de paso obligado para ir del oriente venezolano a Caracas y otras regiones del país. Jo había vivido en el 133, durante casi un año, en 1960, recién llegado a Venezuela, desde Italia, población de la que tenía hermosos recuerdos. Allí Jo visitó a varias personas que había conocido 30 años antes, con quienes conversó, rememorando antiguos recuerdos de personas y hechos; fue a la casa donde había vivido, y a la que había construido su padre, que la familia no llegó a ocupar,  y que, aún, se encontraba allí, tal como había sido dejada, abandonada. Paradójicamente, nadie la había invadido, después de tanto tiempo, y seguía igual, todavía, en el año 2006, según informaciones que obtuvo Jo de alguien que vivía dos casas más arriba. El pueblo de El Ciento, tuvo varios personajes importantes, tanto oriundos como llegados de diversas partes; por ejemplo: de Italia, entre ellos el Sr. Pizani, el Sr. Lillí y el Sr. Sergio, este último fundador del único cine del pueblo, para la época, y que, felizmente, pudo contactar, ese día, para saludarle. Paradójicamente, Sergio, al ser, también propietario de una Estación de Servicio, o gasolinera, todas las semana visitaba la sede de la compañía que le surtía combustible, la cual se encontraba en el mismo nivel de la oficina de Jo, pero que Sergio desconocía, dado el largo tiempo transcurrido desde que había tratado al chaval. Ese día Jo encontró, también, a un hombre, ya de edad, a quien había conocido y tratado ampliamente, quien le dio noticias de un gran número de personas, entre ellos de dos jóvenes, uno de apellido Talavera, y el otro de nombre Margarito, que habían llegado a ser Alcaldes de dos poblaciones del Estado Guárico. Jo encontró que El Ciento había crecido mucho, en las últimas tres décadas, pero le dio inmensa nostalgia y le pareció que el pueblo se encontraba perdido en el fin del mundo. Con todo, el Gobernador Ovidio González, el que instituyera el juego del Ajedrez obligatorio en las Escuelas Públicas, y amigo de Jo, que compartieron actividades en torno a importantes eventos de ajedrez, en Venezuela, por esa época, había ordenado la construcción de un tramo del la carretera que unía El Ciento con Onoto, lo cual facilitaba su acceso por el Estado Anzoátegui.

Para concluir, un detalle de interés: en su segundo viaje a San Fernando, una noche, contemplando un programa en la televisión, vía satélite, desde Argentina, en el que se presentaba a un cantante italiano de nombre: Nicola Paone, muy famoso en ese país y otros de Latinoamérica.

Jo recordaba que de niño, unos vecinos que vivían exactamente al lado de su abuelo paterno, de apellido Paoone, tenían un hijo de nombre: Nicola Paone, que había nacido en Pensilvania, USA, y había llegado a ser un cantante famoso. Esa noticia circulaba ampliamente; pero, nada más, y Jo la recordaba.

       En la entrevista que le hacen a Paone, se encuentra en compañía de su esposa, -ya, para esa época él tenía 78 años-, en la cual relata un poco de su vida, y trayectoria profesional desde sus comienzos y la manera de cómo, rápidamente, se granjeara la aceptación del público.

A un cierto momento, le piden que interprete una canción de su extenso repertorio, y lo hace con una canción que empezaba así: -“Da Milazzo a Spadafora”, …. Eso produjo en quien esto escribe una gran emoción.

El pueblo de San Pier Marina, que es el de los padres de Paone, y el del abuelo del autor de este artículo, se encontraba, exactamente, entre Milazzo y Spadafora, en la Provincia de Messina, Sicilia, lo cual despejó toda duda de que se trataba de la misma persona, de la cual oyera hablar en su niñez. Durante cuatro años, mañana y noche, de niño, pasaba por Spadafora, todos los días, en un recorrido que iba desde San Pier Marina, pueblo mejor conocido como Puente Mudo, y Rometta Marea, población en la cual, mediodía cursaba sus estudios de primaria y por las tardes asistía al negocio, de múltiples actividades,  de su tío Antonino. De manera que la canción de Paone, le despertó a Jo emocionados recuerdos.

Por irrelevante que parezca, esas noticias de Nicola Paone tuvo cierta importancia  para quien esto escribe. Había oído destacar, desde niño, de que él había llegado a ser un cantante importante pero no tenía idea  del verdadero grado en que lo era.

Además, es significativo observar como, desde pequeños pueblos que parecieran ser insignificantes en la geografía mundial, surgen personajes que descuellan en países distantes, como en este acaso Nicola Paone, en Argentina, y otros países latinoamericanos, y Estados Unidos, país donde nació, de padres sicilianos.  

La moraleja del presente relato pareciera deducirse del hecho que, sin importar el lugar donde cada quien nace, la vida le conduce a aquel otro en que debe desempeñar sus funciones como ser humano; e independientemente de cual sea el sitio en que cada quien se desempeñe, si es competente en algo que pueda ser de utilidad a algunas personas, o a muchas, en un momento dado, las circunstancias les serán favorables para que vayan a buscarle allí.

O, también, como suele ocurrir que, por la inspiración de quienes cooperan en la dirección espiritual del mundo, le sugieren desplazarse a otras zonas, y al hacerlo, encuentra la oportunidad que su preparación amerita.

Esto demuestra, una vez más, que ningún lugar está lejos para cooperar en el desarrollo de los planes del Gran Arquitecto del Universo. Gloria al Eterno que lo dispuso así.

Significa, también, que nadie es extranjero en parte alguna, excepto en la expresión de  determinados grados de  ignorancia de los destinos humanos, en el planeta tierra.

Los xenófobos, que son más de lo que se piensa, aunque cada día serán menos, Dios mediante, se parecen a aquellos gerentes que buscan de cerrarle el paso a los que emergen de los mandos inferiores. Al buscar de permanecer en el mismo cargo o lugar, sin desarrollarse para seguir ascendiendo, se estarían privando, a sí mismos, de que la vida les conduzca a los nuevos lugares que les propiciarán las oportunidades inherentes a su crecimiento. Esto sin descartar el hecho que todos aquellos que menosprecien a algunos grupos étnicos, en su siguiente ciclo de vida, pudiesen nacer, como medio de aprendizaje, precisamente en alguno de esos grupos por los que se haya manifestado animadversión. Se atrae tanto lo que se ama, como lo opuesto. Un tema para reflexionar, en el momento histórico en que, los países supuestamente civilizados están dando muestra irrefutable de la necesidad de enfocar la proa del propio barco hacia puertos más seguros de la fraternidad universal, expresando el amor genuino, y por ende, la justicia, la igualdad, la solidaridad, el respeto, la armonía y el orden perfecto. Una cuestión de conciencia, en tiempos que, por las vueltas de la rueda de la vida, de la luz se pasa a la oscuridad, espíritus de menor nivel evolutivo, y de ésta nuevamente a la luz, en una eterna polarización. La historia se repite cada vez en niveles más elevados de manifestación; es cíclica. Los seres que vuelven repiten los actos que sus conciencias les dictan. Revisemos la historia, con el fin de evitar que vuelvan a repetirse cosas que ya se creían superadas, y que necesariamente volverán a hacerlo al volver sus protagonistas en un nuevo ciclo de vida, continuando su trayectoria desde el punto en que la interrumpieron en el viaje terrestre anterior. Los ciudadanos conscientes del mundo deben tomar cartas en el asunto; es preciso prepararse para propiciar el nuevo contrato social. Para que eso sea posible, se requiere, antes, que las personas adquieran mayor grado de conciencia de la nueva realidad que esperan manifestar. Existe una pugna constante entre los sustentadores del oscurantismo y los difusores de la Luz. Una batalla que siempre ganará la Luz, el bien, la justicia, la prudencia, el valor, la templanza, la belleza y el amor.

Las fuerzas morales, como las concibiera José Ingenieros, el maestro de América, oriundo de la Trinacria; los valores universales, percibidos por Ralph Waldo Emerson, en sus Ensayos, y Benjamin Franklin, en su obra: El hombre de bien vivir; y la conciencia de la realidad espiritual del destino humano en la tierra, y en el universo, como lo percibieran Allan Kardec y León Denis, en sus respectivas obras: El Libro de Espíritus y El Problema del Ser y del Destino, servirán de potente faro para quienes quieren aspiran llegar a puertos más seguros, en el largo viaje del eterno retorno en la conciencia evolutiva del ser individual al Ser Universal.

 

 Adelante.

 




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