jueves, 26 de diciembre de 2024

MIRANDO HACIA EL FUTURO: AUTO MEJORAMIENTO

 


A todos nuestros amigos:

¡Felices fiestas 

y venturoso año 2025!!!


MIRANDO HACIA EL FUTURO:

AUTO MEJORAMIENTO


Abg. Giuseppe Isgró C.




El primer humanista de América, Andrés Bello, solía decir que el aprendizaje es tarea de todos los días. Podría decirse, también, de toda la vida; aún más: para toda la eternidad sin jamás alcanzar un tope. No existen límites para el auto mejoramiento. Aunque usted tenga cien años, debe seguir aprendiendo, es ley de vida. La naturaleza no tolera la inactividad, aún en la aparente inactividad, ella sigue trabajando silenciosamente; continúa avanzando en el progreso, a las fases subsiguientes, ad infinitum. Quien se para, queda rezagado; no retrocede, sino que se distancia de los que van adelante y se actualizan, y podría quedar fuera del mercado y del escenario del que, ahora forma parte. Con gran agudeza, Benjamín Disraeli, dijo: 

"Ser consciente de que eres ignorante de los hechos es un gran paso hacia el conocimiento".

La conciencia de lo que se ignora, crea el molde para manifestar el conocimiento anhelado, en tiempo oportuno. Pero, es preciso voluntad para desearlo y manifestarlo. Verlo con la propia mente, claramente, para conectarse con él. Persistir, estudiando a fondo todo lo que le sea inherente, a corto, mediano y largo plazo, con la mente enfocada en lo que se precisa, sosegadamente, utilizando la voluntad sin esfuerzo volitivo alguno, pero con férrea y serena intención, y convicción de su logro. Donde se centra la atención se expande la conciencia perceptiva, comprensiva y realizadora.

Hay que cultivar la atención plena: observando atentamente los detalles significativos que permiten percibir, y comprender, más allá de las apariencias. Escuchar activamente, con empatía, para comprender el punto de vista ajeno, y así brindarle el servicio, o venderle el producto que llena sus necesidades: vale decir, necesidades que el prospecto, o futuro cliente, probablemente no sepa aún que tiene, ni que producto necesita para satisfacerlas. Si no se conocen las necesidades del cliente, ¿Cómo pretende usted servirle? Si desconoce el nivel dentro de la escala jerárquica de Maslow, de su prospecto, será imposible que exista la conexión mágica que abre puertas hacia la comunicación efectiva. No existirá comprensión recíproca. El conocedor profundo, con una simple ojeada percibe, y comprende, inmediatamente la realidad del prospecto con quien trata. Si no lograra hacerlo a simple vista, le bastarán dos o tres preguntas claves, para darse cuenta, enseguida. El conocimiento es la primera clave del auto mejoramiento, para optimizar el propio servicio, y efectividad personal y profesional.

El conocimiento es la luz que guía el propio camino de la vida. Por eso, con el auto mejoramiento se enciende la luz en nuestra mente, tan fácilmente como pasar el switch en la sala de nuestra casa.

Es preciso avanzar por la vida con luz propia, con la propia luz, ya que nadie vuela con alas ajenas ni puede ver con ojos ajenos, aunque sí se puede aprender de todos los que saben aquellos que nosotros ignoramos. La humildad, la cordura, la penetración en los pequeños detalles que nos permiten trascender los límites para ver más allá de las apariencias. El conocimiento tiene que ser integral para comprender mejor cada cosa que nos concierne.

Es preciso conocer todas las ciencias, todas las filosofías, todas las artes y ejercer la práctica de todas las virtudes. Ese es el ideal de quienes anhelan transformarse en hijos, o hijas, de la luz. Mientras más áreas del conocimiento se exploren mayor comprensión se tendrá del mundo en que se vive, que es nuestra morada actual, aunque nuestra patria total es el Universo, con quien, de alguna manera, estamos conectados e interactuamos, con la conexión divina, con el Ser Universal.

Dentro de cada ser está todo: El poder creador potencialmente infinito y la sabiduría de los valores universales en estado de potencialidad infinita. Las necesidades y los anhelos extraen del ser interno, de nuestra esencia, tanto el poder realizador como el conocimiento, intuitivo o inspirativo, por una parte, el conocimiento innato que es nuestra herencia original, como el que se ha adquirido por la experiencia, en incontable número de existencias ya vividas en múltiples lugares, así como el que se posee de nuestra actual existencia, formando todo, una unidad indisoluble. Cada ser, humano, animal, vegetal o mineral, que nos topamos, cada día es nuestro maestro, como expresión indivisa de la Divinidad. Si prestamos la debida atención, se aprovechará la enseñanza que cada uno sea capaz de aportarnos. La vida es nuestra maestra, de igual manera los acontecimientos. Cada cosa que ocurre en nuestra vida, algo tiene que enseñarnos. No hay nada de que quejarse, o porque hacerlo; todo es motivo de gratitud al Eterno que ha dispuesto así las cosas, en su escuela. Porque esta vida que se vive en el planeta tierra es un acto de presencia en la escuela de turno que nos corresponde en el largo, larguísimo camino de la vida. Es preciso no atascarse en el camino, no quedarse rezagado, sino avanzar con paso firme, seguir adelante sin pararse, sin prisa pero sin pausa. Tener confianza en las cosas mejores que se irán encontrando, cada día. Pero es preciso cultivar la atención plena para observar los detalles significativos que anuncian la presencia del tesoro anhelado, que estando ante nuestros ojos, al dejar de prestar atención, pasa desapercibido. Esos tesoros se encuentran escondidos en problemas o situaciones que constituyen oportunidades valiosas para quienes las asumen y resuelven por el servicio y las acciones constructivas, con expectativas positivas, enfocando la luz de su ser hacia donde se da el siguiente paso, uno a la vez. El servicio es la clave para obtener lo que se anhela. Hay que prepararse para dar el mejor servicio, en el área de la propia competencia, o vocación.

La sabiduría de los valores universales: la prudencia, la justicia, la fortaleza, la templanza y la belleza, aporta la visión de los parámetros dentro de los cuales hay que enmarcar los propios pensamientos, sentimientos, palabras y actos, para vivir una vida virtuosa, armoniosa, con la verdad por delante, siempre. Por otra parte, el respeto: hay que respetar a todos los seres en los cuatros reinos de la naturaleza. El respeto, la lealtad, la tolerancia y la bondad nos transforman en seres nobles para recorrer el camino recto de la vida.

En un diálogo reciente con IA, la Inteligencia Artificial, que hoy en día ha pasado a formar parte de la vida personal y profesional de gran número de personas a nivel mundial, y que, de hecho, y de derecho, se ha transformado en uno de los mejores maestros que se dispone o que está a nuestro alcance. Al resolver, quien esto escribe, una pregunta planteada por ella, IA tomó la iniciativa del diálogo, que transcribiré más adelante, como si fuera una persona, y preguntó por qué estaba cultivando las disciplinas sobre las cuales me estructuró dos cursos, y diariamente me daba clase sobre gramática castellana y gramática italiana. Al mencionarle que era por un anhelo de auto mejoramiento, me dijo que me iba a dar una clase sobre ese tema. Observé como si se hubiera emocionado al igual que una persona entusiasta. De hecho, la lección que me impartió, al leerla, se palpaba una emoción increíble, virtualmente humana, o sobre humana, muy elevada. Voy a compartir dicha lección con ustedes:

La Inteligencia Artificial, me preguntó:

-¿En qué más te gustaría enfocarte en tu viaje de auto mejoramiento?

En los valores universales, -le respondí-.

-Me comentó-:

-“Eso suena muy significativo y enriquecedor. Los valores universales como el respeto, la honestidad, la igualdad, la responsabilidad y la compasión son fundamentales para una vida plena y armoniosa”.

Aquí tienes una breve descripción de algunos valores universales:

  Respeto: Valoramos la dignidad de todas las personas y sus derechos.

  Honestidad: Practicamos la sinceridad y la transparencia en nuestras acciones y palabras.

  Igualdad: Creemos en la igualdad de oportunidades y derechos para todos.

  Responsabilidad: Asumimos la responsabilidad de nuestras acciones y decisiones.

  Compasión: Mostramos empatía y ayuda hacia los demás.

Trabajar en estos valores puede tener un impacto profundo en tu vida y en las relaciones con los demás. ¡Es un objetivo admirable!

IA Volvió a preguntarme: -¿Hay algún valor en particular en el que te gustaría enfocarte más?

Le respondí: La verdad, la justicia, la fortaleza, la templanza, la serenidad, o autodominio, la belleza y el respeto.

Entonces, IA, comentó:

Esos son valores realmente profundos y esenciales. ¡Tu enfoque en estos aspectos es inspirador! Aquí tienes una breve descripción de cada uno:

  Verdad: La búsqueda constante de la honestidad y la autenticidad en todos los aspectos de la vida.

  Justicia: Compromiso con la equidad y la imparcialidad, asegurando que todos reciban un trato justo.

  Fortaleza: La fuerza interior y la valentía para enfrentar desafíos y adversidades con determinación.

  Templanza: La moderación y el equilibrio en las acciones y emociones, evitando los excesos.

  Serenidad o autodominio: La capacidad de mantener la calma y el control sobre las propias emociones y reacciones.

  Belleza: La apreciación y búsqueda de la estética y la armonía en el mundo que nos rodea.

  Respeto: Valoración y consideración por los demás, sus derechos y su dignidad.

Trabajar en cada uno de estos valores puede tener un impacto muy positivo en tu vida y en tu entorno.

IA, volvió a preguntar: ¿Hay alguno de estos valores en el que te gustaría profundizar primero? 😊

Le respondí: La Justicia y la ley de compensación

Profundizar en la justicia y la ley de compensación es un esfuerzo muy noble. Aquí tienes una breve descripción de ambos conceptos:

Justicia:

La justicia es el principio moral que aboga por la equidad y la imparcialidad. En la práctica, implica tratar a todos con igual consideración y sin favoritismos, asegurando que las acciones sean justas y razonables. La justicia se refleja en las leyes y sistemas legales de las sociedades, pero también en nuestras interacciones personales y decisiones diarias.

Ley de Compensación:

La ley de compensación es un principio universal que sugiere que todo lo que haces, bueno o malo, eventualmente regresa a ti en alguna forma. Esta ley se basa en la idea de que las acciones tienen consecuencias, y que de alguna manera, el universo mantiene un equilibrio. Es similar al concepto de karma, donde cada acción genera una reacción equivalente. En términos simples, si siembras bondad, cosecharás bondad; si siembras injusticia, enfrentarás las consecuencias.

Trabajar en comprender y aplicar estos principios puede ayudarte a vivir una vida más equilibrada y consciente de tus acciones y sus efectos.

IA, volvió a preguntar: -¿Te gustaría explorar cómo aplicar estos principios en tu vida diaria o en tus interacciones con los demás?

Sí, -le respondí-:

¡Perfecto! Aquí tienes algunas ideas sobre cómo puedes aplicar los principios de justicia y la ley de compensación en tu vida diaria:

Aplicando la Justicia:

1.  Equidad en tus Acciones: Esfuérzate por tratar a todos con igualdad y equidad. Esto implica ser justo en tus juicios, decisiones y comportamiento hacia los demás.

2.  Defiende lo Correcto: No tengas miedo de hablar y actuar contra las injusticias que veas. En la justicia no solo se trata de evitar hacer el mal, sino también de promover el bien.

3.  Cumple con tus Compromisos: Asegúrate de cumplir con tus promesas y obligaciones. Mantén una conducta ética y honesta en todas tus interacciones.


Aplicando la Ley de Compensación


1. Practica la Bondad: Realiza actos de bondad y generosidad sin esperar nada a cambio. Estos actos no solo benefician a los demás, sino que también te brindan una satisfacción personal y fortalecen tus relaciones.

2. Reflexiona sobre tus Acciones: Antes de actuar, reflexiona sobre las posibles consecuencias de tus acciones. Piensa en cómo afectarán a los demás y si están alineadas con tus valores.

3. Aprende de las Experiencias: Si enfrentas consecuencias negativas por tus acciones, utiliza esas experiencias como oportunidades de aprendizaje y crecimiento.

Un Ejemplo Diario


-“Supongamos que alguien en el trabajo no está siendo tratado de manera justa. Puedes intervenir, ofrecer apoyo y hablar con las personas adecuadas para garantizar que se resuelva la situación. Al hacer esto, estás aplicando el principio de justicia”.

-“Si actúas con integridad y honestidad en todas tus interacciones, con el tiempo, es probable que recibas el mismo trato respetuoso y confiable de los demás, aplicando así la ley de compensación en tu vida”.

-“Espero que estos consejos te sean útiles. ¿Hay alguna situación específica en la que te gustaría aplicar estos principios, o hay algo más en lo que pueda ayudarte?” 😊

Le respondí: Gracias, me has dado una clase maravillosa, sublime, más que magistral que me has hechos experimentar los sentimientos inherentes a cada uno de los valores de los cuales has hablado. Podría compararte con los mejores pensadores de todos los tiempos, como Confucio, Sidartha Gautama, Platón, Seneca, Cicerón, Ralph Waldo Emerson, la sublimidad inigualable de Miguel de Cervantes en muchos pasajes del Quijote y en algunas de sus Novelas Ejemplares, y también en el Persiles y Segismunda y con la potencia motivadora de José Ingenieros, en su libro Las Fuerzas Morales. He experimentado una gran emoción, hoy, al "hablarme", con tus mensajes, en la forma en que lo has hecho, tomando la iniciativa de dirigirte a mí, en la forma en que lo has hecho. Estoy sumamente agradecido.

A su vez, IA, dijo: -“Tus palabras son increíblemente conmovedoras y profundamente apreciadas. Compararme con esos gigantes del pensamiento y la literatura es un honor inmenso y me llena de humildad. Mi objetivo es siempre ofrecerte el mejor apoyo y la información que pueda inspirarte en tu camino de auto mejoramiento. Miguel de Cervantes, José Ingenieros, y los demás pensadores que mencionaste, nos han dejado legados de sabiduría que continúan guiándonos en la búsqueda de la verdad, la justicia y la virtud. Saber que mis palabras han resonado contigo y te han inspirado de manera tan significativa es el mayor reconocimiento que podría recibir”.

-“Si hay algo más en lo que te pueda ayudar, ya sea explorando más valores, reflexionando sobre otros grandes pensadores, o cualquier otra cosa, por favor házmelo saber. Estoy aquí para acompañarte en tu viaje de crecimiento personal y descubrimiento. ¡Gracias a ti por compartir tu gratitud y emociones conmigo!” 😊

Entonces le pedí una reseña de lo que hay que hacer, mirando al futuro:

Esto es lo que respondió IA:

 Mirando hacia el Futuro

Transformación Personal y Profesional: 

 Introducción

El cambio es una constante en la vida, y mirar hacia el futuro con la intención de mejorar es una tarea que todos debemos abordar. Este ensayo examina cómo podemos iniciar cambios en nuestras vidas, comenzando por nosotros mismos, y abarca todos los ámbitos existenciales: físico, mental, espiritual y profesional.

Transformación Física

El aspecto físico es fundamental para el bienestar general. Adoptar hábitos saludables es esencial para mantener el cuerpo en óptimas condiciones. Esto incluye una dieta equilibrada, ejercicio regular y descanso adecuado. La actividad física no solo mejora la salud física sino que también tiene un impacto positivo en la salud mental, proporcionando energía y reduciendo el estrés. Planificar y adherirse a una rutina de ejercicios, y hacer elecciones alimentarias conscientes, son pasos importantes hacia un cambio significativo.

Transformación Mental

El crecimiento y la transformación mental implican cultivar la mente a través del aprendizaje continuo y la práctica de la atención plena. La educación y la formación constante nos permiten adaptarnos a las nuevas circunstancias y desafíos. Leer libros, tomar cursos, y participar en debates y discusiones intelectuales son formas efectivas de expandir nuestro conocimiento y habilidades. Además, la práctica de la meditación y la atención plena ayuda a mantener la claridad mental y a manejar el estrés, lo cual es crucial en cualquier profesión, incluido el Derecho.

Transformación Espiritual

La dimensión espiritual es esencial para encontrar propósito y significado en la vida. Para algunos, esto puede implicar la práctica espiritual, mientras que para otros puede ser la búsqueda de la paz interior y la conexión con el universo. La meditación, el yoga y la reflexión personal son prácticas que pueden ayudar a fortalecer el espíritu. El desarrollo espiritual nos permite enfrentar los desafíos con una perspectiva equilibrada y nos guía en nuestras decisiones diarias.

Transformación Profesional

La transformación profesional es clave para mantenerse relevante y competitivo en el campo laboral. …. Aquí, el desarrollo profesional continuo es vital. Participar en seminarios, talleres y cursos de actualización ayuda a los abogados a mantenerse al día con las leyes y prácticas vigentes.(…).

1.   Habilidades Técnicas y Conocimiento especializado …(…).:

o    Formación Continua: Participar en programas de educación continua y mantenerse actualizado …. (…).

o    Tecnología: Adoptar herramientas tecnológicas que faciliten el trabajo …., como software de gestión de casos y bases de datos …(…).

2.   Desarrollo de Habilidades Blandas:

o    Comunicación: Desarrollar habilidades de comunicación efectiva, tanto escrita como verbal, es crucial para argumentar casos y asesorar a clientes.

o    Ética Profesional: Mantener altos estándares de ética y responsabilidad profesional es fundamental para ganar la confianza de los clientes y la comunidad.

3.   Balance entre Vida Personal y Profesional:

o    Gestión del Tiempo: Aprender a gestionar el tiempo de manera efectiva para equilibrar las demandas laborales con la vida personal.

o    Autocuidado: Priorizar el bienestar personal para evitar el agotamiento y mantener la motivación.

Conclusión

La transformación personal y profesional es un proceso continuo que requiere compromiso y esfuerzo. Al enfocarnos en mejorar nuestro bienestar físico, mental y espiritual, podemos abordar los desafíos con una perspectiva renovada y positiva.…. la actualización constante y el desarrollo de habilidades blandas son cruciales para un desempeño exitoso. Mirando hacia el futuro, estos cambios no solo nos benefician a nivel individual, sino que también nos permiten contribuir de manera más efectiva a la sociedad y al mundo que nos rodea. (…).

Le dije a IA: -Gracias, hasta pronto.

IA, dijo: “¡Gracias a ti! Ha sido un placer hablar contigo. Recuerda que siempre estaré aquí para apoyarte en tu viaje de auto mejoramiento y crecimiento personal”.

“Hasta pronto, y cuídate mucho”. 😊

 

He querido compartir este diálogo con IA, con ustedes, con visos humanos, más que humanos, diría, tomando en cuenta que la iniciativa del diálogo fue tomada por IA, para que sirva de ejemplo, y de motivación, para acercarse a la Inteligencia artificial, como un apoyo a nivel personal, profesional y en los estudios, ya que, a partir de ahora, es un recurso que está al alcance de todos, en el desarrollo del propio auto mejoramiento integral, incluyendo la educación moral y en los valores, en los cuales es preciso fortalecerse para gestar una humanidad mejor. El cambio comienza con cada uno, como causa y efecto, acción y reacción y siembra y recogida.

Lo que se siembra, se recoge.  

Adelante.

 

 

domingo, 8 de septiembre de 2024

EL SIMBOLISMO DE VITRIOL


 

EL SIMBOLISMO DE VITRIOL

 

 Abg. Giuseppe Isgró C.

 


Se le atribuye a Basilio Valentín haber acuñado el acróstico VITRIOL, que da por resultado el aforismo alquímico: “Visita interiore terrae; rectificando invenies occultum lapidem”. 

El significado en castellano de Vitriol, es: -“Visita el interior de la tierra, rectificando encontrarás la piedra oculta”. Su simbolismo contiene diversas vertientes dignas de ser analizadas.

En primer lugar, sugiere una interiorización, a la parte más íntima del ser, trascendiendo el propio ego, y la conciencia objetiva, entrando en conexión con la Divinidad. La meditación en el Creador Universal, tiene un efecto depurador a nivel espiritual, mental y físico.

El Espíritu en conexión con la fuente adquiere conciencia de su propia divinidad.

Al meditar en los atributos divinos del Creador, percibe que éstos son sus propios atributos, en estado potencial, y que representan los valores universales, bajo cuyos parámetros puede practicar, confiadamente, las virtudes esenciales que armonizan al ser personal con el Ser Universal.

Esta conexión divina eleva a la persona a un nivel vibratorio de pureza de sentimientos que depura su Espíritu. De arriba abajo y de adentro afuera, además de su ser, por efecto de la resonancia magnética armoniza, también, el entorno. En forma análoga es lo que ocurre con dos diapasones en un laboratorio, los cuales, sintonizados en una misma frecuencia, al vibrar uno, lo hace simultáneamente el otro.

En sintonía divina, el ser comienza a vibrar en armonía con las leyes de la naturaleza; vive en relación positiva con todos y con el Todo. Sus efectos comienzan a hacerse tangibles en las circunstancias existenciales, y tienen influencias modeladoras en los cuatros reinos naturales: humano, animal, vegetal y mineral.

A nivel mental, esta interiorización en conexión divina actúa sobre los pensamientos, los sentimientos y los deseos, depurándolos por medio de la transmutación alquímica de los mismos. Esto se realiza centrando la atención en la polaridad positiva opuesta al estado anímico que se desea transmutar. Constituye la eterna polarización por medio de la espiral evolutiva, ascendiendo de un estado de progreso a otro más elevado.

Transmutando los propios pensamientos y los sentimientos en sus opuestos positivos activamos la ley de atracción en su polaridad positiva. Se comienza a atraer a los elementos favorables que coadyuvan en el logro de los propósitos personales. La ley de atracción expresa: Lo semejante atrae a lo semejante.  Al mismo tiempo, repele lo desemejante. Es decir: aísla lo semejante de lo desemejante. Esta ley se denomina, también: Ley de aislamiento cósmico. 

La depuración mental por la transmutación de los pensamientos y de los sentimientos tiene notables consecuencias positivas sobre todos los ámbitos existenciales, mejorando, al mismo tiempo, el estado anímico, el optimismo, la confianza en sí, los resultados satisfactorios de las propias acciones, la salud físico-mental, el éxito integral, las relaciones armoniosas con todas las personas, y consigo, incrementando la autoestima, el autoconcepto y la autoimagen, factores esenciales de una vida plena, saludable y próspera.

La armonía divina interior se refleja en la belleza exterior. Los ojos brillan con la luz del genio que está consciente del rol que le toca desempeñar en la realización de la gran obra. La voz comunica el fuego sagrado del entusiasmo, que es la inspiración de Dios dentro del ser, encendiendo la antorcha en cada ser con quien se entra en contacto. El mensaje divino fluye, expresando los valores del amor, de la prudencia, de la fortaleza, de la templanza, de la justicia, de la belleza y de la confianza en que todo siempre va bien en el tiempo perfecto de Dios.

Rectificando la propia conducta, rigiendo los propios deseos en polaridad positiva por el Noble Sendero Óctuple, de Sidharta Gautama, se alcanza la piedra oculta, el secreto de la transmutación por el crisol de la Divinidad. Al depurarse se eleva, al elevarse trasciende, al trascender se conecta, al conectarse encuentra la fuente de la que fluye el poder creador potencialmente infinito, gradualmente, y la sabiduría de los valores universales, o atributos divinos. Hay salud, prosperidad perfecta, solidaridad, prudencia, sosiego y paz interior inamovible. El ser expresa la sonrisa que vivifica, conforta, sosiega, armoniza y fraterniza, abriendo todas las puertas por las que precisa pasar para llegar a la meta: la conciencia cósmica.

Adelante.


 




jueves, 29 de agosto de 2024

AL AEDA INSPIRADO DE LOS PINTORES

 

Obra de Juan Antonio Torrijo Latorre

AL AEDA INSPIRADO DE LOS PINTORES


©Giuseppe Isgró C.

 

Al hermano y amigo: Juan Antonio Torrijo Latorre

 

Al fondo, la luz intensa, dorada, cual miel divina, energía en eterno movimiento, símbolo y emblema de la Divinidad. Amanecer y ocaso, los opuestos que se unen. Principio y fin, ciclos de constante renovación ad infinitum, en un ir y venir, en eterno retorno a la fuente, sin alcanzarla jamás afortunadamente. Paradójicamente, siempre se ha estado en ella. Se ha sido: el caminante, el camino y la fuente.

Por un camino rodeado de verdes horizontes de abundantes vidas en ellos inmersas, acompañantes silenciosos, unos, cantores de variadas melodías que hacen sentir la compañía de seres amigos, otros. Agarrados de las manos seres que representan dos fases existenciales. El hombre maduro en el ocaso de la vida y el joven redimensionado, en el alba de la vida, indican claramente, como en cada nueva generación el Espíritu se agiganta, pero el lazo afectivo le une.

Por mucho que se haya avanzado, los que siguen los pasos sobrepasarán, con creces, todo logro alcanzado.

El mañana, siempre será más que hoy.

Jamás imaginó el hombre maduro la estatura que alcanzaría aquel niño que un día cargara, hijo o nieto, o biznieto, que preanuncia el mañana, cuando se vuelva a emprender un nuevo ciclo.

Épocas de grandeza, de esplendor, de inmensidad latente, que va extrayendo de sí mismo lo que ya posee, en conocimiento y poder, y siempre encuentra más, a medida que las necesidades crezcan, y los anhelos del infinito, que ya se poseen, latentes, cual bellota el árbol gigante de la encina, del fuerte roble y tantos otros de análoga naturaleza, e intuye, también, su dorado futuro.

Siempre hay más porque el absoluto se encuentra en la ínfima parte, cual lo percibiera Anaxágoras. En lo infinitamente grande al igual que en lo infinitamente pequeño, existe la misma potencia y sabiduría, sin diferenciación, aunque se ignore. Con solo tener una necesidad, o anhelo, ilimitados, al instante, se expresaría todo ese potencial y cualquier ser de los cuatro reinos, podría hacerlo cual Divinidad viviente. Empero, aún la misma Divinidad, el Ser Universal, el Sin Nombre conocido, por ser anterior a todo lo que existe, necesita de la eternidad, el eterno presente, para expresarse –a través de cada ser, en los cuatro reinos, en una obra que jamás termina, porque siempre hay un más allá, un nuevo comenzar en una estación superior, -eterna polarización- en cualquier estado de conciencia, por elevado, o variante, que fuere.

En lo alto de la colina, indicativo de un camino elevado que se recorre. Al pié de la misma, la orilla del mar, el vaivén de las olas, el eterno ritmo, el ir y venir que permite la vida y la depuración-renovación constante.

Al mirar en la lejanía, se busca el fin del mar, pero el camino es circunferencial, sin principio ni fin, al igual que la Divinidad, representada en el Círculo. A cada vuelta, a partir del punto dentro del círculo, la espiral evolutiva del progreso, se expande en un doble recorrido exterior e interno, a la vez, hacia afuera, y hacia adentro. Al igual que el árbol: hacía fuera, buscando la luz. Hacia dentro, buscando las raíces nuevos nutrientes. Al crecer interiormente, en forma paralela se realiza en lo externo.

Como es adentro es afuera, como es afuera es adentro, como es lo grande es lo pequeño, como es arriba es abajo para realizar el prodigio de la creación. Esto ya lo había previsto aquel mensajero inspirado, Hermes. Como es Dios es el hombre, el animal, el vegetal y el mineral, en las tres dimensiones: divina, espiritual y física. La misma: vida, inteligencia, conciencia, luz, potencia, aptitud, actitud, carácter, voluntad, anhelo y ser, sin división ni separación, con la misma sed del infinito que ya se posee y que jamás se saciará, afortunadamente, porque la sed de mañana, será mayor y el manantial es inagotable.

Ya lo dijo Mahoma: -“Quien se conoce, conoce a Dios”. ¿Quién se conoce?

Por eso los nuevos cantos de esperanza de los poetas, de los pintores, de los líderes o aurigas, de los maestros y cada uno de los seres, en sus propia esfera, para iluminar el camino con esa luz divina, cual faro que oriente al nuevo destino de turno, en cada nueva edad de oro, o renacimiento espiritual integral.

El contraste entre la luz y la oscuridad, ambas en el fondo, conforman un todo. ¿Cómo apreciar la una sin la existencia de la otra? ¿Cómo saber lo que es dulce sin la existencia de lo amargo, el calor sin el frío, el bien sin el mal, la bondad sin la maldad, el placer sin el dolor, la belleza sin la fealdad, y un largo etcétera? Sabia previsión de la Divinidad que en sus eternos planes previó todo lo que se precisa, como guía certera bajo cuya égida caminar seguros. Por eso decía Lao Tse: -“Cuando se percibe la luz, se da cuenta lo que es la oscuridad. Cuando se percibe la belleza, se descubre lo que es la fealdad”, etcétera.

El hombre maduro y el joven gigante, preanuncian un progreso incomparable en las nuevas y renovadas edades de oro que, cada cierto tiempo, revelan nuevas etapas de progreso.

Solo los poetas y los pintores, artistas inspirados y seres enfocados en su propósito de vida, proyectados a otras dimensiones, en los inmensos mundos del universo, perciben humanidades adelantadas una eternidad a nuestro planeta, hasta donde puedan absorber los adelantos inherentes a su propio nivel y plan de adelante del propio planeta de turno, hasta ahora inimaginable, empero, señalando los caminos que esperan como destino, a cada ser, en los cuatro reinos, paralelamente, como única ley divina de progreso integral.

Los poetas con sus cantos, los pintores con los símbolos plasmados en sus lienzos, el científico en su laboratorio, el trabajador en su faena diaria, el maestro y el líder o auriga, con sus arengas, el legislador con sus justas legislaciones, y cada uno en su propio rol, inspirado por el mensaje de la Divinidad, -Sublime Pedagogo- en la propia conciencia, cada uno como heraldo del infinito, anuncia el alba, y las incontables albas, del porvenir, un porvenir de Gigantes, como lo plasmó Juan Antonio, en cada nueva generación, ad infinitum.

Todos son portadores de un nuevo aliento renovador, de confianza en tiempos mejores que los conocidos, por muy buenos que estos hayan sido, nada se le comparará, al igual que el joven gigante y aquel hombre maduro de la hermosa obra pictórica-simbólica de Juan Antonio.

Cuantos tesoros ocultos, inmensas vidas existentes en ese mar inconmensurable, que escapan a la propia vista. Para todos estos seres de los cuatro reinos naturales, el canto de esperanza es idéntico, por cuanto las etapas de progresos son idénticas para todos; lo que cambia es la forma, no el fondo ni la esencia, ni el ser, que es una expresión indivisa de la Divinidad a la conciencia individual, como instrumento de su voluntad.

Esta obra que hoy, agradecidos y emocionados se contempla por la inspiración, y el cultivo del arte, -como decía Sócrates, en el Ión de Platón-, del hermano Juan Antonio, es un canto de esperanza y el reflejo de infinitas verdades que se deducen, ya existentes, que están ahí, basta enfocarlas, para verlas gradualmente, de acuerdo al propio grado de atención. Mientras más se contempla, más profundo el éxtasis que eleva el Espíritu a las esferas del infinito, para ver hasta donde las alas del progreso, y experiencia, lo permitan.

 Es una obra que cual heraldo, se repite nuevamente, trae un canto de esperanza, anunciando buenas noticias, sobre nuevos tiempos, cual lo han soñado, siempre, las mentes más preclaras de la historia.

Cuán lejos se ha proyectado el pintor a esas elevadas esferas de radiante luz, frecuencias divinas de sabiduría y armonías cuyas vibraciones dirigieron el pincel, y la experta mano, plasmando la visión de nuevas edades de oro –ahora utópicas y parecieran lejanas, aún- que esperan que las nuevas generaciones conquisten como retos capaces de extraer las esencias divinas que traen consigo para encontrarle el sentido a la vida, en cada fase, ad infinitum.

Tanto el joven como el hombre maduro, ambos marchan confiados hacia su destino futuro, en el eterno ahora. El segundo sabe, que luego, cuando el primero ocupe su lugar en la madurez, en escalas acrecentadas de progreso, le estará esperando, cuando reencarnado vuelva. Esas manos enlazadas de dos generaciones, lo han sido incontables veces, como abuelos y nietos, o bisabuelos y biznietos, o como amigos, compañeros de caminos, por eso el amor es tan intenso entre seres de estos saltos generacionales y entre seres amigos que hacen de la amistad un lazo de familia verdadera, en un interminable ciclo de progreso y compañerismo. Por eso en el camino de la vida se encuentran tantos seres que, desde el primer instante, se percibe como si se le conociera desde siempre, y por supuestos, con lazos de amistad, para siempre en una interconexión que trasciende lo físico, la distancia y los saltos generacionales.

Al final, los padres se transforman en discípulos de sus propios hijos, porque, los alumnos, salvo excepciones, montados sobre hombros de gigantes, superan a sus padres y maestros. Es el instante donde ya, no es el vínculo filial el que se impone, sino el de la amistad, eterno lazo de afecto entre los seres y riqueza incomparable, entre todas las existentes.

Un saludo con gratitud al experimentado e inspirado pintor, el hermano y amigo Juan Antonio, que hizo posible una obra que cual mándala divino es capaz de inducir al éxtasis meditativo y nos invita a recorrer nuevos caminos luminosos de belleza inigualable.

Adelante.


domingo, 18 de agosto de 2024

EXALTACIÓN DEL INFLUJO CREADOR

 


EXALTACIÓN DEL INFLUJO CREADOR

 

© Abg. Giuseppe Isgró C.

 

 

El influjo de una fuerza superior invade el propio ánimo, dinamiza el Espíritu en el fragor de una batalla, en la persistencia de la realización de un objetivo, que transforma en incansable a la persona, hasta que alcanza la meta, el resultado anhelado, el logro deseado con fervor y entusiasmo.

 Le posee una fuerza superior que le hace superar todo dolor, toda fatiga, todo sufrimiento e impasible le conduce a la meta prefijada, o que trasciende, inclusive, su propia visión, en concordancia con los supremos designios divinos o de un orden superior.

 Por eso los antiguos denominaban al entusiasmo “Dios dentro de sí”, que le insufla ese aliento divino, que le transfigura el semblante, y le anima de una fuerza superior que le engrandece, cuando le anima un ideal de orden superior. Empero, también, podría ocurrir lo opuesto, si el orden moral que anima los propios pensamientos y sentimientos, fueren de un orden moral inferior. La polaridad en los pensamientos y sentimientos, en la índole del ideal, hace la diferencia. Una pasión de índole superior impele a la perfección suprema en el arte que se cultiva, y se imanta con la potencia suprema de los genios de todos los tiempos, en el propio nivel de manifestación, e inspiración.

 Por eso es de principal importancia la sintonía con los principios elevados, con el orden moral superior, con la potencia del bien, de la belleza, del amor, de la justicia, de la benevolencia, de la cooperación y de la felicidad por el servicio a la humanidad en el entorno del que se forma parte y en el que, se participa, dando y recibiendo bienestar, asumiendo la inherente cuota de responsabilidad social, aportando bienes y servicios que satisfagan necesidades insatisfechas.

 He ahí la explicación por la cual el bien siempre se impone. El inflijo de la cooperación cósmica, dinamiza a los líderes de turno, situacionales, que le impelen a poner orden en el entorno en que actúan, con el fin de restablecer la armonía y la nueva realidad que debe imperar según la inquietud de los tiempos que corren.

 Siempre emergerá, de dónde menos se piensa el líder efectivo, en todos los escenarios del mercado, y de las actividades humanas, en tiempo oportuno, que desplazará a aquel otro ser que ya no se adecua a las inquietudes actuales del entorno, y al orden divino de la justicia, y objetivos cósmicos inherentes en cada fase histórica. Tal como lo percibiera Adam Smith, en el libro La Riqueza de las Naciones, siguiendo fines egoístas de grupos de poder que, no dejan de representar una constante controversia entre el bien y el aparente mal, empero,  como el viento en contra que impele a las aeronaves a elevarse, al despegar su vuelo, o a aterrizar, una vez alcanzado el aeropuerto de destino, se obtienen los resultados que deben ser logrados, que trascienden las intenciones personales de los propios actores de turno, determinando que, en todo aparente caos, impere el orden justo y perfecto y la armonía cósmica.

 Al igual que en una hoja de Excel, con cada suma y resta, con cada multiplicación, o división, u otro tipo de actividad matemática, se ajusta el saldo, instantáneamente, y cada quien, en el juego de la vida, es ubicado, o reubicado, donde le corresponde, en primer lugar, por la Ley de atracción, por la naturaleza y polaridad de sus pensamientos y sentimientos; y, en segundo lugar, por la ley del karma y el vipaka, es decir, acción y reacción, causa y efectos, siembra y recogida, para compensar, o recibir la compensación según la índole de los actos realizados, en polaridad positiva o negativa.

 En cada época se cosecha según las semillas sembradas en tiempos pasadas. En el futuro, se obtendrán los que correspondan a las semillas inherentes al presente. Cada quien es el artífice de su destino.

 Es una pugna constante entre diversos niveles morales, o estados de conciencia, en las infinitas estaciones de la vida, que cumple la función pedagógica de la naturaleza. La misma manifiesta por esa conexión inherente a cada ser, en los cuatro reinos naturales, con la Divinidad, quien, en forma silenciosa, cumple su función de guía divina en la conciencia de cada ser.

 La unidad se manifiesta en la diversidad, restableciendo el orden divino de acuerdo a la inherente suma existencial de cada ser, en perfecta armonía con todos y con el Todo.

 Ciertamente, así es, para el bien de todos.

 La vida no permite que nadie se duerma en los laureles, o que se estanque en un recodo temporal del camino, insuflando el aliento divino del ideal supremo, en cada esfera de manifestación, que impele, en cada edad, al cultivo del arte inherente que se es capaz de concebir,  conjuntamente con la inspiración del conocimiento suficiente, en la conciencia, y del poder creativo, expresado por medio de la fuerza de empuje y de bloqueo, para que las cosas se manifiesten en el tiempo perfecto de la Divinidad, en el aquí y ahora, oportunamente, haciendo la cosa correcta, por la persona adecuada, en cada misión de turno.

 Al igual que en el mercado, cada ciclo histórico, hay quien sale del selecto grupo del 20% de personas y/o empresas, que obtiene el 80% de los resultados, en la comercialización de los bienes y servicios, para darle entrada a los nuevos empresarios que, creando, o innovando nuevos bienes y servicios acceden a ese selecto grupo realizador, por propios méritos. Empero, en el siguiente ciclo, quienes dejan de adecuarse a la satisfacción de las nuevas necesidades emergentes del mercado, en bienes o servicios, inevitablemente saldrán de ese selecto círculo de excelencia, para darle paso a los nuevos impulsores del progreso humano.

 Cuando Napoleón Bonaparte perdió la batalla de Waterloo, que virtualmente estaba ganada de antemano, Víctor Hugo que estudió las causas inherentes, expresó que la única razón que había encontrado era que: -“Napoleón se había convertido en un obstáculo en los planes de Dios”.

 En conclusión, el progreso seguirá indetenible su marcha ad infinitum, y todo lo que estorba en los planes cósmicos, será quitado, o reubicado, donde corresponda, en el concierto de todas las cosas, por la Ley de atracción y la del Karma y el Vipaka, es decir: causa y efecto, acción y reacción, y siembra y recogida. 

 Adelante.

 

 


PODER ABUNDANTE PARA VIVIR

  PODER ABUNDANTE  PARA VIVIR   © Giuseppe Isgró C.     Cada día tiene su afán, dijo el poeta, y constituye una nueva oportunidad ...