lunes, 28 de febrero de 2022

NUNCA


 NUNCA

©Giuseppe Isgró C.

28 de febrero de 2022


 

Escudero, -dijo Hidalgo:

 

Nunca te des por vencido, antes de emprender cualquier proyecto; siempre debes creer que lograrás culminarlo, una vez tomada la decisión, y hayas dado el primer paso, aunque pases una eternidad, en hacerlo. Empero, a cada proyecto debes asignarle un lapso máximo –curva de resultado- dentro del cual alcanzar los resultados anhelados. Igualmente, antes de decidir realizarlo, calcula si vale la pena llevarlo a cabo; caso contrario, abstente con firmeza.

Nunca abandones a mitad de camino la realización de un propósito u objetivo, una vez emprendido el proyecto; persiste hasta que logres culminarlo con éxito. Cuando las cosas se ponen menos fáciles, si no abandonas, en el momento de negarte en abandonar, a mitad de camino, se activan los poderes creadores de tu mente, y comienzan a surgir las coincidencias que aportan los resultados apetecidos.

Nunca pierdas la serenidad frente a nada ni nadie, hasta el momento en que afrontes cara a cara a realidad emergente, tal como es; allí, en ese instante en que, realmente la necesidad se hace manifiesta, o la situación alcanza su punto álgido, encontrarás que, con facilidad tomas el control, por cuanto el caso se ha delimitado en su fase objetiva y enmarcado dentro de determinados linderos o límites controlables, aún en su aspecto menos favorable. Automáticamente, emerge, desde el interior de la conciencia, el conocimiento, las ideas necesarias y oportunas que aportan la visión de la solución, como un chispazo intuitivo, o inspirativo, y el poder creativo que generará la potencia suficiente para resolver lo que sea menester o alcanzar cualquier logro que tú anheles con firmeza, a prueba de todo.

Nunca pierdas la calma imperturbable bajo ninguna circunstancia por terrible que pueda parecerte; en el momento en que las afrontas cara a cara te darás cuentas que sí puedes resolver lo que sea, si confía hacerlo, con expectativa positiva, si asumes tus compromisos, responsabilidades y la dirección de tus pensamientos, sentimientos, palabras y actos, sin evasión. Recuerda: jamás abandones a mitad de camino. Puedes hacerlo si crees que puedes, es la clave esencial que aplican los grandes triunfadores.

Nunca hagas negocios con quienes no están dispuestos a pagar tus honorarios en lo que valen y toman algo sin intención de pagar lo deben por los servicios recibidos, ya que, donde no hay intención de pagar nada se puede sacar.

Nunca hagas negocios con gente sin valores, y cuando observas una maña característica de gente con tendencia incumplidora, abstente firme de hacer negocios, ya que, seguramente incumplirá, salvo excepciones.

Por eso, a tu vez, nunca dejes de pagar lo debes, rápidamente. Paga, cumple tus obligaciones, una vez contraídas. La credibilidad y la confianza que generas, constituyen tu carta de crédito, que vale tanto, o más que el dinero, cuando precisas hacer uso de ella.  

Nunca hagas negocios sin hacerte cargo probable de los resultados, sobre el qué, el cómo, el cuándo, el quién, el dónde, el cuánto y el por qué.

Nunca tomes decisiones, igualmente, sin hacerte cargo probable de cómo resultarán las cosas; 1) En el mejor de los casos, si aun ocurriendo lo mejor, satisfacen, o no, las expectativas que se tienen; 2) Si ocurriendo lo peor puedes controlarlo, sin descalabros de ningún tipo. Si las respuestas permiten pasar la prueba, entonces se toma la decisión con seguridad. Empero, una vez tomada, hay que persistir, serenamente, con confianza y tenacidad, aunque se caigan cielo y tierra, hasta alcanzar la meta, en el tiempo prefijado, y eso ocurrirá siempre, por haber forjado el hábito de hacerlo.

Nunca hagas mal a nadie, porque tarde o temprano tendrás que pagarlo, con los intereses acumulados.

Nunca creas que pasa desapercibido lo que piensas, sientes, dices o haces; el universo tiene ojos invisibles, y visibles, por todas partes. En primer lugar, la conciencia, que es una réplica exacta de la de la Divinidad. Todo, al instante, lo transmites a la conciencia de la Divinidad.

Millones de pequeños seres se encuentran en tu entorno, que son testigos. No sueles prestarle atención, pero, están allí, percibiendo todo lo que haces: moscas, mosquitos, insectos, e incontables otros. Las mentes interrelacionadas contigo, por vía telepática perciben lo que piensas, siente, dices o haces, intuitivamente, por cuyos efectos, son atraídos o apartados de ti, automáticamente.

Con tus pensamientos y sentimientos, activas la ley de atracción y la de repulsión, donde lo semejante atrae lo semejante y rechaza lo desemejante. Automáticamente, va creando las situaciones análogas a tus pensamientos y sentimientos y pasas a formar parte de los grupos que piensan o sienten como tú, en cualquier lugar en que se encuentren, en este planeta, o donde se encuentren, a nivel físico, o espiritual. Canalizarás, sin darte cuenta, de esa esfera mental, por la ley de los reflejos, -como es abajo es arriba, como es arriba es abajo, y como es adentro es afuera, y viceversa- creando tu realidad inherente. Tus palabras y actos, activarán, automáticamente, por la ley del karma y del vipaka, acción-reacción, las circunstancias de tu vida, satisfactorias o insatisfactorias, según corresponda. Haz, siempre, el bien; será tu mayor riqueza.

Nunca seas injusto; siempre debes ser justo y perfecto, en todo, aunque, también, perfectible, ya que la perfección es de desarrollo eterno, sin límites algunos.

Nunca odies a nadie; libérate de ese sentimiento nefasto. Lo semejante atrae lo semejante y aparta de lo opuesto. Ama siempre; será tu mejor escudo protector.  

Nunca digas mentiras, bajo ninguna circunstancia, ni aún "las piadosas"; hay que decir siempre la verdad, sea la que fuere. Es la que prevalece por encima de todo. Lo que vale es la credibilidad, por eso, sé veraz a prueba de todo, lo cual será tu tesoro más valioso, como lo fue para Xenócrates, en la antigua Grecia, donde su palabra valía más que un documento. Siempre con la verdad por delante, le duela a quien le duela, con las las consecuencias eventuales que fueren. Nadie podrá criticarte por decir la verdad, pero, sí podrán hacerlo por lo contrario y pagarás un precio elevado, por ello, si fuera el caso. ¿A qué sirve engañarte a ti mismo, ya que a nadie más podrías engañar, aunque tú no lo creas?

Nunca seas desleal, ni infiel; sé leal y fiel siempre, es decir moneda verdadera, no falsa, en cuyo caso la persona, o vale, o no vale nada. Al final cosecharás lo mismo que siembres, y mereces. O, ¿acaso crees que siendo desleal e infiel merecerás la lealtad y la fidelidad? Para merecer el bien que anhelas, debes darlo tú, primero.

Nunca sueñes imposibilidades, es decir, recibir algo a cambio de nada. Todo tiene un precio, hay que pagarlo. Si no deseas pagarlo, no tome la cosa, por cuanto, siempre pagarás, virtualmente, aunque con demérito.

Nunca dejes de pagar lo que debes. Págalo, por cuanto nunca se podrá escapar de hacer el pago. Pagar libera, y es gratificante. El deudor es esclavo andante, y no podrá descansar jamás mientras no pague, sea lo que fuere el tipo de su deuda. Libérate, pagas lo que debes, afronta tu realidad en estricto orden jerárquico. Da la cara por tus obligaciones de cualquier índole. Vas a observar como tu vida irá cambiando, mejorando, enriqueciéndose. Cumple tus compromisos.

Nunca vuelvas a hacer negocios con quien te incumple una vez, salvo las excepciones justificadas. El incumplidor debe pagar un costo: el de ser ignorado como si ya no existiese, e inclusive, hay que perdonarlo, para liberarse de él. En ese caso, automáticamente, se activa a la ley de justicia. La compensación vendrá de donde menos se espera con cargo a la balanza de pago del deudor. Es la ley de compensación divina, impresa en una hoja de cálculo automático, en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales, con abonos y cargos instantáneos. Arroja el saldo, o suma existencial, actualizado, en todo momento. Esto permite disponer de libertad, o de la inhibición de la misma, en forma imperceptible, pero activa, con precisión matemática.

Nunca hagas a nadie lo que no quieras para ti, en idénticas condiciones y situaciones. Siempre haz a los demás lo mismo que quisieras para ti, en cualquier escenario.

Nunca te quejes por costumbre, por nada, de nada ni por nadie ni de nadie; acepta las cosas como son; pudieron ser diferentes, inclusive, menos favorables. Sé agradecido. Las cosas suceden, siempre, de la mejor manera posible, y factible, por ley cósmica. La gratitud permite optimizar los resultados a partir de cualquier circunstancia que se afronte. Constituye el factor creador de la riqueza integral acorde con las inquietudes de los tiempo, según el inherente plan cósmico.

Nunca devuelvas mal por bien. Es mejor devolver bien por mal, aunque es preferible mantener apartada la otra mejilla, no sea que te la vuelvan a golpear; por prudencia.

Nunca faltes el respeto a nadie, ni maltrates a ningún ser humano, animal, vegetal o mineral; aún el reino mineral es sensible al irrespeto del ser humano. Sé, siempre respetuoso con todos, en todo, siempre. La clave es el respeto, aunque te irrespeten, nunca le falte al respeto, tú, al irrespetuoso. Esa será su mejor lección moral. Felipe de Macedonia, el padre de Alejandro Magno, cumplía rigurosamente, este precepto. Demostraba su superioridad moral con todos aquellos que, en el mundo político de la época, algunas veces se insolentaban.

Nunca te salgas de los límites enmarcados dentro de los parámetros de los valores universales, como el amor, la prudencia, la sabiduría, la justicia, la fortaleza, la templanza, la belleza, la serenidad, el autodominio, la armonía, el orden, el respeto, la salud, el perdón, la compensación, la reciprocidad y el equilibrio, dando y recibiendo, siempre, valor por valor.

Nunca dejes de hacer la mayor suma posible de bien que te sea factible, ni dejes de devolver, siempre, bien por mal.

Nunca dejes de creer que hoy es mejor que ayer, a pesar de las apariencias, que mañana, será mejor que hoy, y que, el futuro, a pesar de cualquier época oscura temporal, siempre será mejor que el pasado, por ley de vida. 

Nunca te apartes del bien y de la la justicia; nunca dejes de apartarte del mal y de la injusticia.

Sea el recto camino, siempre, tu camino. 

Sean la bondad, y la justicia, la gratitud y el amor, la belleza y el respeto, el trabajo y el servicio, la generosidad y el altruismo, la nobleza y la práctica de todas las virtudes, tus emblemas como un hijo de la luz, que eres.  

Nunca la esperanza te abandone, bajo ninguna circunstancia adversa, porque en los momentos menos fáciles de la vida, es cuando la noche muda en día, el sol vuelve a aparecer, y las situaciones adversas se transforman en los canales de las grandes oportunidades y riquezas integrales, si persistes mirando confiadamente, hacia adelante, enfocado tu atención en el cumplimiento de tu gran destino, en los planes cósmicos, del que eres un activo instrumento creador bajo la égida de la voluntad divina que te impele a las grandes realizaciones, como un reflejo divino de tu ser. 

Nunca dejes de reconocer tu esencia divina análoga a la esencia de la Divinidad, sin separación de la Divinidad y sin dejar de ser la Divinidad. 

Nunca dejes de percibir la sabiduría potencialmente infinita de tus atributos divinos, ni el poder, de igual manera, potencialmente infinito, análogo al del Creador Universal, que te es inherente, que manifestarás en igual grado a las magnitudes de las necesidades que experimentes, en un momento dado, día a día, y a los elevados objetivos de realización que te antepongas como metas de contribución en la Gran Obra, como aporte voluntario al bien común. 

Nunca te sientas vencido, aunque, aparentemente, pareciera que estés vencido. Mientras tú persistas hasta tu meta, con confianza, y tenazmente, creyendo firmemente que tú realizarás, satisfactoriamente, tu objetivo, jamás estarás vencido; eres un triunfador. Triunfador es todo aquel que persiste en el camino que emprendiera, y mientras en él se encuentra, realizando el sueño de su vida y haciendo lo que más le gusta, acorde con su vocación, necesidad, anhelo o misión de vida, guiado por su visión, aunque a veces parezca que persiga una utopía. De adentro, siempre emergerá la fuerza creadora que impelerá a la acción efectiva, hasta alcanzar la meta de turno, y el conocimiento del qué, del cómo, del dónde, del cuándo, del quién, del cuánto y del por qué, emergerá oportunamente, aunque de momento no lo tengas claro. La asiduidad, en el seguir la visión de tu sueño, imbuido de entusiasmo, te transforma en incansable e indoblegable, y te permite llegar a todas las metas prefijadas, una a la vez, en su estricto orden prioritario.

Recuerda: Nunca, es la consigna liberadora, y enriquecedora, integralmente, que permite aflorar la nobleza divina del carácter del ser, en el eterno camino de la vida, cada día más y mejor, ad infinitum.

Adelante.

viernes, 24 de diciembre de 2021

TOMAR LAS RIENDAS


 




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TOMAR LAS RIENDAS

 

©Giuseppe Isgró C.



 -"Cuando el mundo parece que se acaba, comienza de nuevo"-.

Michele Isgró Scibilia


 

Al inicio de cada año, es preciso programar los objetivos del ciclo que empieza; es una fase en alto grado creativa.

El aislamiento durante algunas horas, en un lugar tranquilo, armonizándose y elevando el pensamiento hacia el Creador Universal en busca de inspiración, iluminación y guía, ofreciéndole el propio servicio para que utilice, a cada quien, donde Él crea que mejor puede ser útil a la humanidad y a su propio progreso evolutivo.

Acepta cooperar con el Universo. ¿Sabes lo que eso significa? Que siempre se tendrá trabajo y suficiente provisión cósmica. Es preciso aplicar, en cada acto, los valores universales de la justicia, la fortaleza, la templanza, la prudencia y la belleza, entre otros, y mucho amor. Además: trabajo, estudio, servicio, etc., dar, dar, dar; mientras más, en igual grado se recibe: el salario cósmico,

Retroalimenta los resultados del año anterior. ¿Cuántas de tus metas lograste? ¿Fueron suficientemente ambiciosas y exigentes? Las que quedaron pendientes deben encabezar la lista de los objetivos a programar para el nuevo ciclo.

Ahora, anota todas las cosas que, en tu vida personal y familiar, en el trabajo, en los estudios, en los hobbies y en otras áreas inherentes, anhelas lograr en los siguientes doce meses. Descríbelas sin establecer críticas ni limitaciones algunas. Profundiza en tu nivel creativo, relajándote mejor y pensando en posibilidades.

Jerarquiza los objetivos que has establecido por su orden de prioridad. Enuncia, por escrito, cada uno con el infinitivo del verbo que corresponda, por ejemplo: comprar una casa o piso de “x” características “en”; adquirir un coche marca “X”; estudiar un curso “de”; instalar una empresa propia “de”, antes de “x” fecha; alcanzar un determinado nivel de ingresos, etcétera. Tú sabes lo que quieres. Anótalos, para darle carácter de permanencia a tus objetivos y de esta manera programar tu ordenador mental con los resultados inherentes que es preciso alcanzar. Deja de auto-limitarte. Piensa en el ideal que el Creador Universal se forjó de ti en el acto de la emanación a la vida consciente de tu inmortal y eterno espíritu. Él programó un Universo “en Grande y perfecto” y te dotó de un poder “potencialmente” infinito para que tú cooperes, con la asunción de tus objetivos en la realización de la Gran Obra.

Empero, habiéndote otorgado el don del libre albedrío, eres tú quien elige el grado de realización en que aspiras auto-realizarte y la mayor rapidez en que anhelas alcanzar la auto-maestría para poder asumir nuevos retos evolutivos en la creación en expansión del Universo.

-“Toma lo que quieras y pagas el precio”-, solía decir Ralph Waldo Emerson. Siempre hay que pagarlo, en: tiempo, dedicación, esfuerzo, dinero, etcétera.

Ahora: escribe el costo de todo lo que quieres realizar en los próximos doce meses. Igualmente, en forma exacta, detalla tu presupuesto, cubriendo los gastos, sin dejar ninguno de lado. Es preciso conocer con exactitud las necesidades reales que deben ser cubiertas a partir del año que empieza más el costo de los objetivos nuevos. ¿Cuál es el total? La mente psiconsciente es capaz de realizar cualquier objetivo siempre y cuando se programe con el logro exacto que debe ser alcanzado. Este es el gran secreto.

Es preciso conocer con exactitud la cantidad de dinero que, “llueva, truene o relampaguee”, debes ganar el próximo año. Escríbela.

El ser humano está equipado con un mecanismo cósmico-motivacional capaz de generar el poder suficiente para permitirle la satisfacción de todas aquellas necesidades genuinas que afronta y el logro de los resultados asumidos, y, en el mismo grado de manifestación, se auto-expresa, automáticamente, el poder creativo realizador, complementado con percepciones intuitivas e inspirativas, fuerzas de empuje o inhibidoras, para sincronizarle con el engranaje universal, que permite, a cada quien, estar en el lugar correcto, en el momento oportuno, haciendo la cosa adecuada y correcta.

La clave esencial es: tomar decisiones efectivas y poner manos a las obras, de manera que el Universo sepa que se puede contar con dicha cooperación. Toda oferta de servicio –o de un bien- crea su propia demanda y viceversa, de acuerdo a la ley de Say. Entonces, comienzan a ser utilizados los propios servicios, surgiendo las coincidencias, y los recursos, oportunamente, de donde menos se piensa. Las cosas se logran, casi siempre, con mayor facilidad de lo que se piensa. Es preciso pensar en posibilidades y actuar con expectativas positivas. Henry Ford, con profunda visión, afirmó: -“Elige los objetivos, la naturaleza de las cosas se hará cargo de su realización”.

Mientras más elevadas sean las necesidades por satisfacer y de mayor envergadura los objetivos por lograr, en igual grado se expresa el poder creador, por cuanto se dispone de todo el que sea requerido, en cada caso, con una condición: que se quiera asumir el compromiso, afrontando, decididamente, cada situación, sin evasión y sin abandonar cuando las cosas presentan su aspecto menos favorable, instante en que, se activa el propio poder y las circunstancias suelen mudar de aspecto, resolviéndose bien las cosas. Es una ley cósmica que es preciso utilizar en un mejor nivel.

Si existen verdaderas necesidades y objetivos exigentes y realistas, que impliquen un reto o desafío a la propia capacidad creativa, siempre se expresará el poder suficiente para su satisfacción y realización.

¿Cuáles son tus fortalezas, habilidades y conocimientos? Haz una lista y selecciona el área en la cual se siente a gusto para vender bienes o servicios de calidad. Allí se encuentra la oportunidad de mejorar tu nivel de vida.

¿Cuáles son tus puntos menos fuertes? Transmútalos en su polaridad positiva, abordándolos uno a uno.

Ya conoces lo que necesitas. Ahora es preciso planificar el cómo hacerlo, implementando las estrategias y tácticas adecuadas a la consecución del logro.

En la determinación del cómo ayuda el poder de la mente psiconsciente mediante las intuiciones e inspiraciones oportunas, aportando la visión certera. Conocido el qué hacer, y el cómo hacerlo, es preciso pasar a la acción firme, suficiente y sostenida, con fe en los resultados, visualizándolos como si ya hubiesen sido alcanzados, con total desapego.

Hay que acostumbrarse a disfrutar la realización de los objetivos, relajándose diariamente, cultivando una mente serena, llena de paz y armonía interior. La calma y la tranquilidad son fuente de poder. Avanza impasible e imperturbable por la senda del éxito emulando a la naturaleza, es decir, trabaja en silencio. Las claves: Saber, querer, osar y callar, encontrándole el sentido trascendente a la vida.

Adelante.


HOY ES UN DÍA DE LIBERTAD

 


HOY ES UN DÍA DE LIBERTAD

 

©Giuseppe Isgró C.

 

 

 

-Escudero, -dijo Hidalgo-:

 Hoy es un día en que se consolidan las bases para el nacimiento de la libertad: en primer lugar, la libertad interior que nadie podrá subyugar jamás. Como es adentro, es afuera, Escudero.

 Libertad para la paz, el progreso, la justicia, el amor, el trabajo, el estudio, el desarrollo del arte, de la ciencia, de la industria, de la agricultura, etc.

 Hoy, empieza una nueva siembra de los valores esenciales sobre los cuales habrá que construir el futuro: sobre valores de justicia, amor y progreso.

 Hoy es un día de libertad, de amor, de progreso y de justicia, que siempre prevalecen, al igual que, perennemente, la luz evacua la oscuridad.

 Llenemos nuestra mente interior de la luz de la libertad y ella resplandecerá fuera, en el planeta tierra.

 Cuando los estados de conciencias de la gente, en forma masiva, alcanzan niveles elevados de percepción, comprensión y realización de la verdad, simultáneamente, aparecen los líderes de análoga conciencia que guiarán hacia la nueva edad de oro en la tierra sobre una base de valor por valor; en primer lugar, de justicia y verdad.

 Entre los valores esenciales, el sentimiento de la vergüenza encaminará a todos hacia sendas de progreso y justicia, señalando los parámetros de los valores del amor, de la prudencia, de la justicia, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza y de la verdad, el respeto y la dignidad, el honor y la honradez, dentro de los cuales hay que mantenerse en el camino existencial. Una vida con valores lo es todo.

 -Escudero, -dijo Hidalgo-: -hoy es un día para la libertad. Para que la libertad prevalezca en el espacio y en el tiempo, es preciso que la verdad sea el valor que ilumine los pensamientos, los sentimientos y guíe las palabras y las acciones.

 Esperemos tranquilos: ya amaneció; el sol del alba de la libertad, bajo la égida de la verdad universal, aparece en el horizonte.

 La gente está rebosante de alegría, de júbilo. Hoy es un día de júbilo. Esperemos tranquilos: ya amaneció, la tenue luz de la noche quedó atrás; el luminoso día viene a nuestro encuentro. ¿Soportarán, los propios ojos, la intensidad de tanta luz? Es preciso acostumbrarlos, gradualmente.

 Hoy es un día de libertad, Escudero, porque la libertad nace, primero, en el propio interior, y confiados permite ir al encuentro de la nueva alba dorada, el dorado amanecer de la Patria y de la humanidad del planeta tierra.

 Subamos sobre los hombros de los maestros de la Patria para ver más lejos en el horizonte de la libertad y el progreso.

 Ellos lo dieron todo para la libertad y el progreso de la Patria.

 Hoy es un día de libertad, pero, también, de paz, justicia, amor, progreso, armonía, orden,  perdón, tolerancia, paciencia, perseverancia confiada, seguridad, paso firme, y manos a las obras del progreso, y mucho más.

 Triunfemos en libertad sin hacer daño a nadie; no se trata de castigar sino de aplicar la justicia, resolviendo situaciones.

 Quien rectifica merece nuestro respeto. La dignidad del ser aflora en la conciencia y permite elevarse donde fluye el progreso, el respeto y la justicia. Seamos, nosotros, libres, justos y perfectos, y el mundo libre, justo y perfecto florecerá en el mismo grado, en la construcción de la nueva edad de oro.

 Recuerda, Escudero, hoy es un día para la libertad: libertad de conciencia: ¡Libertad con valores!!!

 ¡Libertad con justicia, prudencia y amor, Escudero!!!

domingo, 12 de diciembre de 2021

Una reflexión a vuela pluma:


 


Una reflexión a vuela pluma:


©Giuseppe Isgró C.

 

Un futuro que, tecnológicamente, está llegando más rápido de lo que se está mentalmente preparado. Esto, cambiará nuestros hábitos de vida, en gran parte; y será muy positivo.

Empero, moralmente, en valores, la humanidad está muy lejos en adelantar al mismo ritmo.

Mucha de esta tecnología, como lo anticipaba Aldous Huxley, en su libro El Mundo Feliz, en 1932, será utilizada por grupos de poder, o por los Estados del planeta, para someter a un mayor control al ser humano, y se tendrá menos privacidad, y sus derechos serán más fácilmente vulnerados por los mismos Estados de los países en que se viva. Para muestra un botón muy cercano.

Pero, con esa misma tecnología, los mismos ciudadanos podrán controlar mejor al Estado, y hacerlo más eficiente. Se podrá controlar los escrutinios electorales, y hacer más seguros los procesos.

Sin embargo, eso va en beneficio del progreso. El ser humano, estando muy lejos de haber alcanzado un estado de perfeccionamiento moral, en un mundo de la normalidad anterior, no acelerará ese desarrollo moral paralelamente con esta tecnología; por una razón: en los últimos seis mil años no ha avanzado moralmente al mismo ritmo que la ciencia y la tecnología. Necesita su tiempo de maduración y educación. En muchos sentidos, parte de ese progreso se ha estado utilizando en detrimento del propio ser humano.

Precisamente, por esa imperfección moral del ser humano en determinados niveles y grados, determinará el mal uso de esos avances, por grupos de poder inadecuadamente desarrollados éticamente.

Sin embargo, desde una perspectiva optimista, estos adelantos podrían contribuir a desarrollar un enfoque más positivo.

No dudo tanto del ser humano, en general, quien con buena orientación mejoraría rápidamente, también en la parte moral. La duda reside en algunos centros de poder mundiales, que por largo tiempo se rehusarán en dejar de manipular la vida en el planeta tierra, buscando de mantener a la población mundial dentro de cierto encajonamiento, ya que perderían el control de la situación.

Como están las cosas, en ningún Estado, en el planeta, y eso quiere decir, ningún líder capaz de dirigir a un ser humano desarrollado en sus niveles más elevados. No sabrían que hacer con él, ya que buscaría asumir esas funciones de poder que ahora poseen unos pocos.

Sin embargo, las empresas que dejan de adaptarse a las nuevas realidades desaparecerán del mercado, como ha ocurrido en tiempos pasados. Hay que adecuarse. Leía, recientemente, que estos robots, no tienen la capacidad de los sentimientos, y en algunas circunstancias se ignora cómo podrían reaccionar.

Dos puntos adicionales:

Al final de cuenta, el ser humano es un “robot” inmensamente más poderoso que cualquier otro invento realizado, o por realizar, en un futuro; pero ignora cuál es su poder, y como utilizarlo. Ese aprendizaje es imperioso que se comience por desarrollarlo de manera más efectiva.

Por otra parte, para concluir, a pesar del comentario en relación a los abogados, estimo que la carrera de Derecho existirá, aún, por muchos milenios, precisamente, por la imperfección moral del ser humano. Lo que pudiese variar es el uso de los conocimientos del abogado: podría transformarse en un educador de la axiología, o ciencia de valores.

En un futuro, el Derecho, estimo, debe ser enseñado en las escuelas desde los primeros grados, al igual, que los principios esenciales de la salud, para que cada quien pueda mantenerse sano, por sí mismo, y actuar, éticamente, también, a conciencia.

Personalmente, prefiero el progreso con todos los riesgos que pueda implicar. Pero, tengo confianza, que el ser humano preparado, tendrá trabajo en cualquier lugar y tiempo; lo que sí estoy seguro, que si ahora, en la vida normal de una persona, sea preciso cambiar de actividad de tres a cuatro veces, mínimo, en la existencia; el futuro, con las situaciones cambiantes del mercado, quizá habrá que hacerlo veinte o más veces, o cada año.

No hay que temer al progreso, pero sí es preciso asimilarlo y adaptarse.

Un tema para seguir meditando.

 

 


martes, 7 de diciembre de 2021


 


PODER CON SABIDURÍA

 

©Giuseppe Isgró C.

 

 

-Dijo Hidalgo a Escudero:

¿Poder, sin sabiduría, o prudencia?

Quien posea el primero sin el segundo, siempre será un azote de la humanidad.

 Por tal razón, puede un sabio, aun siendo esclavo, mandar; y, un rey, aun con todo su poder, obedecer.

Por eso, es importante conservar la propia autonomía en los pensamientos, sentimientos, palabras y actos, regidos, siempre, por los parámetros de la sabiduría de los valores universales: Amor, prudencia, justicia, fortaleza, templanza, belleza, bondad, perdón, tolerancia, respeto, amistad, cortesía, generosidad y/o altruismo, verdad, servicio, alegría y optimismo, entre tantos otros.

 Adelante.

 


sábado, 23 de octubre de 2021

¡ID, PERO SABED ADONDE!

 


¡ID, PERO SABED ADONDE!

 

©Giuseppe Isgró C.

 

 

Entre todos, el más “osado ignorante” siempre busca conducir a los otros, cuando él, casi siempre, es incapaz de hacerlo consigo mismo. La escasa visión de su conocimiento le hace ver un mundo infinito de posibilidades, que se reduce, normalmente, a nada, pero que, para él es todo. Nadie puede dar lo que no tiene ni ver lo que su experiencia aún no ha descifrado.

Los resultados, al final, calificarán al osado que trascendió los límites de lo prudente, y los seguidores le abandonan, exceptos aquellos que prefieren seguir en la caverna de Platón.

En cambio, el más lúcido entre todos, deja que cada quien acceda a su centro, desde el cual pueda trazar la ruta que le conduzca a su destino.

Aquel que a sí mismo logró libertar del yugo de la ignara oscuridad, anhela que todos los demás, sean igualmente libres de dirigir sus vidas como se lo dicte su conciencia.

Sabe que las riendas de la vida, a cada quien le toca en sus manos tomarlas, y no dejarlas en manos ajenas que a profundo abismo, inconscientes, podrían conducirle.

El gran drama del ser humano, hoy en día, y siempre, ha sido ser subalterno de alguien: un jefe, o alguien, en cualquier rol, menos capaz a quien deberá obedecer, por trabajo, o por dinero, o por obediencia de cualquier tipo, sin atreverse a asumir la autonomía de su ser y alcanzar su independencia integral, eligiendo por sí mismo, lo que le concierne, aunque se equivoque una o mil veces. Empero, es la única manera de adquirir autonomía y autenticidad: Ser quien se es o cuanto se pueda anhelar, sin límites de miopes intereses ajenos.

Desde el propio centro de poder, y sabiduría, potencialmente infinitos, bajo la égida de la justicia divina, con acceso a la fortaleza y templanza, igualmente, en estado de potencialidad infinita, permite culminar, siempre, cada tarea de turno, para ascender a la siguiente etapa del camino, sin dar saltos inapropiados en la eterna polarización de un estado de conciencia a otro más elevado.

Víctor Hugo, al escribir su poema “Dios”, escuchó, en su mente, una voz que decía: -“Id, pero sabed adonde”.

Luego, en éxtasis inspirativo, insuflado por el soplo divino, sigue diciendo: -“Todo globo que gira en tomo a un resplandor, es planeta de lejos, de cerca humanidad”.

Por eso hay que habituarse a caminar, cada día, hacía el centro de sí mismo, donde cada quién, percibe claramente, la conexión con la Divinidad, ya existente, formando una unidad indisoluble, eterna, sin el velo de la separación. Allí se adquiere conciencia sobre el qué, el cómo, el dónde, el cuándo, el quién, el cuánto y el por qué, en cada recodo del camino, ad infinitum.

Se percibe lo potencialmente infinito, en sabiduría y prudencia,  justicia, fortaleza y templanza, belleza, equilibrio y orden perfecto, por afinidad y armonía, pero en el grado análogo de la necesidad latente, que se manifiesta a cada momento, en estricto orden prioritario, dentro de la conciencia.

Lo que se precisa es percibir, comprendiendo, la necesidad potencialmente infinita para expresar todo el poder y la sabiduría, pero falta la experiencia que es el salario cósmico. Pero, solo gradualmente puede realizarse. Por eso los antiguos decían: divide y vencerás. Divide la gran meta en objetivos parciales y aborda uno a la vez por su estricto orden de importancia. Uno a la vez, podrás realizarlos todos en cada etapa del eterno presente.

No se puede tener todo el salario cósmico de una sola vez ya que la necesidad se encuentra diluida en eternidad siempre presente, y a cada día le toca su ración justa y perfecta, que siempre se podrá satisfacer. En la necesidad de cada día -y su objetivo inherente- es preciso centrarse. Ella trae la oportunidad anhelada.

La necesidad diaria extrae de la propia conciencia la dosis precisa de sabiduría, con prudencia equilibrada, y el grado suficiente, y precisado, de poder potencialmente infinito, que, cada día permite completar con éxito seguro la tarea inherente. Se adquiere, indefectiblemente, la experiencia que facilita el acceso al siguiente peldaño. Mientras más se asciende, más lejos se ve.

Igualmente, al acceder a la fuente interior, al propio centro, en meditación, en interiorización profunda, aflora en la conciencia la visión de la nueva tarea, y del escenario en que se precisa desenvolverse para alcanzar los logros apetecidos.

Primero se percibe, luego se comprende y acto seguido, se realiza con acción efectiva, con la certeza de los resultados, como si ya…. hubiesen  sido alcanzados, con total desapego, bajo la égida de la justicia, con la verdad por delante.

La experiencia pasada permite descubrir la oportunidad nueva que aflora cada día viendo más allá de las apariencias; es decir: Percibiendo la nuez dentro de la cáscara.

Hay que percibir la realidad más allá de las apariencias, desde el centro del propio ser interior, trascendiendo el ego y el velo de la separación, en conexión divina. Se precisa observar la verdad sea cual fuere, aceptándola tal cual es, sin falsos prejuicios, yendo con la verdad por delante siempre.

Si así lo haces, yendo con la verdad por delante siempre, será la persona recta que tú te afanas de ser, constantemente,  y en proclamar a los cuatro vientos.

Aquí no vale la mentira piadosa que con otros y consigo mismos los incautos utilizan creyendo que a la vida tan fácilmente se le puede engañar.

Con mentiras piadosas no se va a ninguna parte. Tarde o temprano, la persona que ha sido engañada efectuará su justo y oportuno reclamo.

Hay que ir por la vida con la verdad por delante y apartarse de todos aquellos que proceden de diversos modos.

La vida paga con la misma moneda que se le da.

Por la ley de afinidad, te mantiene en el camino que recorren los justos, si eres justo.

¿Es la vida injusta con alguien, oh ser ingrato que dejas de percibir la belleza y la justicia divina que en todo expresa su veredicto por el fiel de la balanza?

Allí se pesan los pensamientos, los sentimientos, las palabras y los actos.

Los pensamientos y los sentimientos, por la ley de atracción, atraen lo semejante a tu vida a lo pensado y a lo sentido.

Las palabras y las acciones, por la ley del karma y el vipaka, por la ley de causa y efecto, por la siembra y la recogida, compensa los resultados, con el salario cósmico, o anti-salario.

Se recibe lo mismo que se da en forma acrecentada. Una semilla produce incontable frutos, que a su vez generan incontables nuevas semillas.

Si no se para de sembrar la nueva siembra trae los nuevos frutos que cada día se precisan incesantemente.

Gracias a Dios que da, con cada tarea la esperanza de lo infinito, sin límites algunos y la certeza de ir siempre a un más allá, en experiencia, en la espiral evolutiva del universo.  

En lo macro o en lo micro, sea cual fuere tu ubicación, o estado de conciencia, si miras bien más allá de las apariencias, ya te encuentras en casa, en tu propio centro, expresando, igualmente, lo potencialmente infinito, en sabiduría, en poder creativo, en justicia, en fortaleza, en templanza, en belleza, en salud y en equilibrio, de acuerdo a tus propias necesidades y anhelos, así como con tus propósitos de servicios.  

Solamente siente la sabiduría interior que es la misma de Dios, en tu conciencia, y tu poder, que igualmente es el de Dios que te impele a la realización de tu objetivo claramente percibido y comprendido, en el espacio y tiempo, ad infinitum.

Siente lo grande dentro de ti, sin mencionar vanas palabras creadoras del espejismo inexistente.

Solamente deja que se manifieste tu sabiduría y poder, aceptando, previamente, tu realidad, las necesidades que cada día trae consigo junto con sus provisiones u oportunidades. Las unas van siempre aparejadas con las otras. Si no se ahuyentan las primeras, se asegura la presencia de las segundas. Mirar siempre más allá de las apariencias, es condición sine qua non.

Recordad: Id, pero sabed a donde. Las necesidades y los propósitos genuinos, siempre indican el camino correcto, en el aquí y ahora.

Adelante.


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