jueves, 8 de julio de 2021

UNA SUBLIME ACCIÓN

 


UNA SUBLIME ACCIÓN

  

©Giuseppe Isgró C.

 Barcelona: 07-07-1971

Revisión: 13-04-2019.

 

 

 

 

Una sublime acción constante,

en pos del eterno progreso,

sostiene, asiduo, el Espíritu.

Son estos días: un instante en la eternidad,

un eslabón necesario, y muy útil

en esta tierra de aprendizaje, y creación

donde todo es abundancia

por previsión, y provisión divina,

aunque a veces, hay que abrir los ojos para verla.

 

Todo es abundancia,

aún su aparente ausencia temporal,

por el llenarse y vaciarse, constantes, de la provisión.

La templanza, si con prudencia se manejan los recursos,

siempre mantendrá a flote el preciado tesoro.

Al igual que Miguel Ángel, es preciso ver

el David que contiene el bloque de mármol 

abandonado en el jardín de nuestra casa.

  

Centrarse en lo esencial, y apartar lo superfluo,

para que la provisión que como salario cósmico, 
la Divinidad provee, en tiempo oportuno

por la sublime acción del servicio,

perdure en su cíclico fluir,

entre una siembra y el inherente cosechar.

 

Es de la vida, escuela,

el mundo en que el hombre vive.

Para la acción está pronto,

y la prueba de turno asume.

En la senda que eligió cada quien se encuentra,

por la acción se perfecciona el cultivo del arte de vivir.

 

Acción es pensar, experimentando sentimientos

en la conciencia, atributo del Espíritu,

esencia indivisa de la Divinidad.

Por afinidad, se atrae lo semejante y necesario,

coadyuvando a la obra común,

por objetivos y resultados.

Se pronuncian las palabras armoniosas que invitan

a sumar voluntades, en la incesante labor hacia la meta.

 

Acción y descanso, estudio y meditación, 

trabajo e inversión, austeridad y templanza, 

siembra y recogida, generosidad y altruismo,  

todo es fuente de abundancia,

que se acrecienta dando más, cada día:

servicio, amor, trato justo y cortesía.

 

Mientras más se da, 

en análogo grado se recibe, acrecentado.

Las semillas germinan, dando nuevos frutos,

en compensación, al sembrador, por ley de vida.

Es el salario cósmico que trasciende toda acción.

 

Se aprende de la experiencia,

y se asumen los resultados que compensar se debe.

Quienes triunfan, en el grado que fuere, 

se van preparando para misiones

de mayor envergadura.

 

Es la misma vida que emplea a cada quien,

cuando está preparado, pero también lo hace,

cuando no sabe nada y debe aprender:

lo utiliza como aprendiz cooperador.

Haciendo es como adquiere experiencia:

sublime salario cósmico.

 

Recordar que jamás dejar se debe

de ser eternos aprendices,

porque siempre hay algo más que aprender.

Que nunca no te inhiba la edad: 

si eres muy joven, ¿qué importa?

Y si el tiempo ha sido generoso contigo, agradézcalo,

siguiendo siempre adelante.

 

Hay un tiempo que es tuyo para aprender,

que nadie debe, jamás privarte de ello,

por la razón que fuere.

Si dejares de aprender, dejarías de avanzar.

El aprendizaje es acción incesante en la eternidad,

que va abriendo puertas y ventanas

en el infinito progreso.

 

Que tu sed infinita de saber cada día más, 

expresada en tu conciencia como semilla divina

te impulse a seguir impasible, hacia adelante,

sin olvidar de extender las manos, para ayudar,

a los que quieran seguirte en la senda.

 

Otras manos se extienden para ayudarte,

a cada instante, recibiendo el impulso vivificador.

Penetrar es necesario, ad infinitum

a regiones desconocidas del eterno progreso.

Es la infinita cadena de solidaridad, que coadyuva,

de un lado recibimos ayuda;

del otro, estamos obligados a darla,

por gratitud, deber y por amor.

 

Es importante recordar:

El que no da, deja de recibir,

saliendo del escenario,

en el que, solo se permanece

siendo siempre efectivos en el servicio.

 

Es preciso ser útiles por la sublime acción,

Jamás te preocupes por el pago,

si aparentemente no lo recibes.

El salario cósmico, siempre está ahí, esperándote,

de acuerdo al fiel de la balanza.

La vida es justa y perfecta,

en cantidad y tiempo oportuno,

al realizar los pagos por los servicios recibidos

en todas sus vertientes y variantes:

Es salario cósmico por labrar la piedra bruta

hasta convertirla en obra maestra,

siempre perfectible en la espiral evolutiva.

 

Confía el ser,

en algo superior

que le da fuerza,

y sabiduría inspirativa de los valores,

o atributos divinos, en la conciencia.

Seguro de sí,

realiza la sublime acción de hoy,

eterno presente.

 

 

 

 

 

UNA LEYENDA MEDIEVAL

 




UNA LEYENDA MEDIEVAL


©Giuseppe Isgró C.

08-03-1996

 

Cuenta una leyenda medieval citada por Herman Hesse, que cierto monje, periódicamente, hacía entrega a su hermano, de dinero perteneciente a la comunidad de la cual formaba parte.

El hermano, pese a que era, en su profesión, el más destacado y prudente, desde que comenzó a recibir la ayuda con dinero ajeno, éste se le esfumaba, pese a todos los esfuerzos.

Sorprendido de tales hechos, recurrió a su asesor de confianza a quien relató lo que ocurría y éste, además de explicarle el por qué, le sugirió: -“Deja de recibir más dinero de tu hermano, que no le pertenece. No se puede construir una solidez, en la fortuna, con dinero ajeno. Invierte lo poco que tienes  y verá que muy pronto te enriquecerás. De lo que ganes, devuelve la mitad a tu hermano a tu hermano hasta reintegrar la totalidad de lo sustraído”.

Así lo hizo el hombre, y, su riqueza fue en constante aumento. Su hermano, el fraile, sorprendido de tal prosperidad, le preguntó las razones de tal cambio, cuya respuesta fue aleccionadora.

Desde la antigüedad, tanto los sabios, como la gente sencilla, se han percatado de la presencia de la ley divina que actúa instantáneamente, haciendo esfumar el dinero mal habido, aparte de dejar poco bien parados a sus ejecutores.

La honradez, la veracidad, la equidad, la rectitud, el trabajo efectivo, la paciencia, la persistencia, el entusiasmo, la moderación, la prudencia, la templanza, la voluntad de servicio, el ahorro y la inversión, el sacrificio, el esfuerzo constante, son el único camino hacia la riqueza integral, verdadera, al bienestar sólido, a la tranquilidad de Espíritu, y, a hacerse digno de que, las leyes cósmicas, y, la protección divina, concurren en cooperación activa, a prestar su concurso, por cuanto el Gran Ser Supremo, y la Vida, ayudan a quien se ayuda a sí mismo, correcta y honradamente, con ánimo contento, confiados, en el resultado final positivo, en todas las etapas existenciales.

La única manera de alcanzar la auto-liberación es estando libre de deudas de toda índole: económicas y éticas-morales, entre otras.

Quien indebidamente se aprovecha de otros, aparte de quedar, instantáneamente, fuera de la Ley cósmica, se convierte en un esclavo de quienes ha perjudicado, y antes o después, debe reparar la falta, incluyendo los respectivos intereses, y en el intervalo dejará de tener libertad de acciones hasta el día en que inicie la reparación y compense el hecho. Es una fuerza de coacción cósmica que actúa oportunamente, (inmediatamente), llevándose lo indebido, llevándose lo obtenido indebidamente, de múltiples y variadas formas zahiriendo al infractor, quien dejará de tener paz hasta que actúe correctamente y restablezca el equilibrio, compensando su deuda existencial.

Quien quiere ver, observa claramente esta ley, y los efectos de su infracción en todas las áreas de la vida. Todos los que se aprovechan inadecuadamente de sus funciones, con manejos indebidos de las situaciones, pese a lo mucho o poco obtenido, las necesidades surgidas se lo llevarán, encontrándose igual que antes, con la agravante de una deuda innecesaria, un cargo de conciencia que le convierte en auto-proscrito, y además, fuerzas cósmicas le mantendrán en tarea en las cuales  deberá compensar el hecho, y, por mucho que se quiera, se dejará de tener la libertad debida, hasta que cada uno salde su compromiso cósmico y obtenga la auto-liberación, actuando en plena armonía y concordancia con las leyes cósmicas: justicia, rectitud, honradez, sinceridad, trabajo efectivo, estudio constante, etcétera.

Con la vida no se juega, por cuanto el “ojo que todo lo ve”, mediante un mecanismo simultáneo, realiza movimientos adecuados que neutralizan cualquier acto indebido del que se aparta del justo camino.

Pero, la vida es un colaborador insuperable cuando cada uno decide recorrer el camino  del servicio, del progreso, de la justicia, de la práctica de todas las virtudes y del amor. La vida, con tiempo, prevé a las propias necesidades; por supuesto, no hay que quedarse de brazos cruzados. Tal como dice la máxima popular: -“Ayúdate que yo te ayudaré”. Hay que tener confianza en la suprema bondad, en el sentido de que, aún en el peor rigor de la justicia divina, ésta siempre buscará el propio bien de cada uno y aun imponiendo corrección severa, si se acepta el hecho y se opta por la propia redención, con paciencia, constancia y confianza, todo coadyuvará al propio bien.

La justicia divina da a cada uno exactamente lo que merece, ni más ni menos. Hay un sólo camino: lograr mayor merecimiento, haciendo lo que debe hacerse, dando más y mejor servicio, siendo altruistas y generosos, alcanzando la excelencia, en todo.

En el trato con los demás, sigue siendo la clave, la antigua máxima: -“Hacer a los demás lo mismo que se quisiera para sí en idénticas condiciones”.

Dale a la vida lo mejor que tú seas capaz de darle y la vida te dará lo mejor que tú seas capaz de recibir. Respeta la porción ajena y conservarás la tuya intecta para usarla a tu mejor conveniencia.

Al que quita le será quitado; al que da, le será dado más aún, para que siga dando: servicio, amor, respeto, etcétera.

Lo mismo que tú quieras para ti, debes darlo antes, y lo recibirás oportunamente.

Acepta tu abundancia de este día, cumple con tu tarea con ánimo contento y sé feliz.

Adelante.


martes, 6 de julio de 2021

MEDITACIÓN DIARIA

 


MEDITACIÓN DIARIA

 

©Giuseppe Isgró C.

Del Libro: La mente enfocada



 

 Afirma, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desees, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubre cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en tu vida. Al encender la luz en la mente se ilumina la propia existencia y todo en derredor vibra al unísono y con el mismo sentimiento de felicidad y bienestar, interrelacionándose por la ley de afinidad.

 

1.      -Entro en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, contando de tres a uno: Tres, dos, uno. 

 

Ø Ahora, estoy ya en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre.

Ø Voy a permanecer en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, durante quince minutos y voy a programar los siguientes efectos positivos, los cuales perduran, cada vez mejor, hasta que vuelva a realizar este acceso y programación mental:

Ø Todo va bien, siempre, en todos los aspectos de mi vida, cada día mejor. (Tres veces). –Imagínalo-.

Ø Todo va bien en mi trabajo; cada día logro mejores niveles de efectividad, prosperidad, riqueza, abundancia y bienestar. (Imagínalo).

2. Formo una unidad cósmica perfecta con el Creador Universal, -ELOÍ. (Diez veces, con los ojos cerrados). Hoy se expresa en mí la Perfección universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión en todos los aspectos de mi vida.

3.      -Cada día, en todas formas y condiciones, mi cuerpo y mi mente funcionan mejor y mejor. La consciencia de mi conexión permanente e indisoluble con el Creador Universal, -ELOÍ-, restablece y mantiene en mí, diariamente, durante las veinticuatro horas del día, un perfecto estado de salud a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Creador Universal, por darme un cuerpo perfecto, saludable, lleno de energía. Aquí y ahora, me siento en perfecto equilibrio de salud, a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

4.  Afronto y resuelvo bien toda situación que me compete, siempre.

5.      Todo tiene solución, en todas las situaciones de mi vida.

6.      El Creador Universal, -ELOÍ-, es en mí, cada día mejor, en todos los aspectos de mi vida, fuente de amor, luz, sabiduría, éxito, riqueza, prosperidad, abundancia y armonía.

7.      Permito que las leyes universales de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión actúen bien en el plan de mi vida.

8.      Tengo prosperidad y poder. Cada día enriquezco mejor mi vida a través del servicio efectivo, del amor y de la práctica de todas las virtudes.

9.      Mi dignidad personal me lleva a realizar las cosas que me competen con la máxima perfección posible.

10. Cada día, en todas formas y condiciones, en todos los aspectos de mi vida, estoy mejor y mejor a nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

11. Actúo con templanza, serenidad, autodominio y perfecto equilibrio en todo. Conservo plena autonomía y control sobre todas mis facultades físicas, mentales, emocionales, intelectuales y espirituales. Hecho está. (Visualizar un escudo protector de luz que te envuelve y protege; -una pirámide-).

12. Tengo fortaleza, valor, confianza y fe suficiente para triunfar y alcanzar todas mis metas, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y en armonía con sus planes cósmicos. Soy inmune e invulnerable a las influencias y sugestiones del medio ambiente y de cualquier persona a nivel físico, mental, emocional y espiritual, en las dimensiones objetivas y subjetivas y en cualesquiera otras en que sea requerido.

13. El orden universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión se establece en mi vida, en todos mis asuntos y en las personas interrelacionadas, aquí y ahora. Hecho está.

14. Asumo la responsabilidad de mis actos y cumplo bien todos mis compromisos, siempre oportunamente, de acuerdo con el orden cósmico.

15. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos da abundancia y armonía en el eterno presente. Vivo en abundancia y en armonía perfectas, aquí, ahora y siempre.

16. El Creador Universal, -ELOÍ-, se está ocupando de todo, en todos los aspectos de mi vida, y se expresa en mí conciencia intuitiva por medio de los sentimientos en correspondencia con los valores universales.

17. Gracias, Creador Universal, -ELOÍ-, por esta vida maravillosa. Que Tu Inteligencia Infinita, Amor, Sabiduría, Justicia, Luz, y Poder Creador guíen, adecuadamente, todas mis decisiones y acciones, ahora y siempre. Gracias, Eloí, por este día maravilloso.

18. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos proteja, aquí y en cualquier lugar, ahora y siempre. (Tres veces).

19. Siempre espero lo mejor, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y la Ley Cósmica, en armonía con todos.

20. Gracias, Creador Universal; todo va bien en todos los aspectos de mi vida, a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Eloí, todo va bien en mis practicas espirituales y en mi relación Contigo; Tú y yo formamos una unidad perfecta, armónica, aquí y ahora, en el eterno presente. Yo soy Tú, Tú eres yo. Te amo.

21. Voy a realizar –obtener o resolver- (mencionar), antes del: (fecha), de acuerdo al orden divino y en armonía con todos. (Si se trata de varios objetivos, anótelos y haga la afirmación y visualización con cada uno de ellos. Imagínelo concluido satisfactoriamente sin imponer canal alguno de manifestación.)

22. Tengo serenidad y calma imperturbable. Soy impasible frente a todo y a todos. No tengo temor a nada, a nadie ni de nadie en ningún nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero. Dentro de mí vibra la seguridad total. Tengo completa confianza en la vida y en mi propia capacidad de resolver situaciones y alcanzar los resultados satisfactorios que preciso, en cada caso, siempre.

 


jueves, 1 de julio de 2021

DAR EL PRIMER PASO

 


DAR EL PRIMER PASO

 

©Giuseppe Isgró C,

 

 

 La iniciativa expresa el poder inventivo del ser humano en cualquiera de sus vertientes y variantes y determina que las cosas sean cada día mejor, en un mundo en constante transformación.

Existen dos grandes momentos, en la vida de cada persona, que día a día se afrontan; el primero, cuando se deben resolver situaciones; el segundo, cuando se deben realizar objetivos.

Ambos casos implican una serie de circunstancias, unas que se enfrentan, y otras que deben ser afrontadas, con coraje y sin evasión, con serenidad, buen humor y paciencia. Viendo, además, la oportunidad implícita dentro de ambas situaciones.

En cualesquiera de los casos que puedan presentarse, en todas sus vertientes, existen dos fuerzas que actúan: una, que impele a la acción; la otra, de bloqueo, que inhibe toda acción.

Esto amerita, ante de todo, mantener la calma, la serenidad y la tranquilidad, para que la lucidez mental pueda expresarse y ver con claridad la realidad de las cosas, tal como son, y sopesarlas, asumiendo la propia responsabilidad frente a las mismas. Esta actitud, activa por sí misma la propia fuerza creadora para resolver lo que sea preciso y alcanzar cualquier meta que cada quien se anteponga como objetivo.

La fuerza de empuje, cuando se expresa, impele a la acción. Esto significa, la mayoría de las veces, la percepción intuitiva de una idea, en ambas vertientes, que soluciona una situación, o define un resultado por lograr, como objetivo o meta. Al mismo tiempo, la intuición se expresa como motivación al logro. También, implica una inspiración, por medio de una idea transmitida desde la dimensión espiritual al pensamiento, que se expresa como entusiasmo, catalizador de las grandes realizaciones.

El entusiasmo es la expresión de Dios dentro de la conciencia del ser, por el lenguaje de los sentimientos de los valores universales: del amor, del deber, de la justicia, del bien y de la belleza, entre otros.

En cualquiera de estas variantes, denota, en el ser que las aplica, una excelente capacidad de iniciativa, que le permite, además de percibir la idea realizadora, aplicarla, hasta alcanzar los resultados apetecibles, muchas veces abriendo nuevas rutas antes inexistentes, bien sea creando o innovando nuevos bienes o servicios.

La iniciativa es una fuerza creadora de alcances ilimitados. Como decía Lao Tse: -“Un camino de mil leguas empieza dando el primer paso”. Puestos en movimiento, después de vencer la fuerza de inercia inicial, la misma fuerza de inercia del movimiento nos mantendrá en acción hasta alcanzar la meta, por distante que esta se encuentre.

La iniciativa expresa el poder inventivo del ser humano en cualquiera de sus vertientes y variantes y determina que las cosas sean cada día mejor, en un mundo en constante transformación.

La iniciativa comienza como una idea; la creencia en ella la intensifica; la confianza la dinamiza; la inspiración la ilumina; la motivación abre caminos y el entusiasmo permite la persistencia hasta alcanzarla. Todo es posible para quien crea que puede y se pone en camino con tal finalidad, persistiendo, contra viento y marea hasta que lo que antes parecía imposible, sea ahora una realidad.

Puedes si crees que puedes y lo demuestras mediante la iniciativa dando el primer paso para hacer realidad tus sueños.

ENTRE LA TEMPLANZA Y LA PRUDENCIA

 


ENTRE LA TEMPLANZA Y LA PRUDENCIA


©Giuseppe Isgró C.

 

La ociosidad, según la concepción de Tales de Mileto, es la ausencia de objetivos existenciales, que neutraliza la propia fuerza creadora. En vez de canalizar la energía creativa para el logro de los objetivos claramente definidos y enunciados por escrito, lo hace interiormente como insatisfacción.

Diferente es el ocio creador de los antiguos; en los ratos libres se ocupaban en cultivar un arte, o hobby, el estudio de una ciencia, filosofía, o valores universales, con lo cual se engrandece la visión del espíritu y se desarrolla una mayor comprensión de las leyes de la vida.

Con una mejor visión de las cosas, se enriquece la propia existencia. El ocio creador proporciona crecimiento personal; la ociosidad, exenta de objetivos serios es una pérdida de tiempo que insatisface a quien incurre en esa situación.

La ociosidad es la madre de toda infelicidad. El ocio creador es la vía correcta para engrandecer el propio ser por el  estudio de los valores universales y la práctica de todas las virtudes. Es un tiempo de reflexión, de interiorización, de meditación y de conexión con la Divinidad.

Siendo la templanza una de las cinco virtudes, junto con la prudencia, la justicia, la fortaleza y la belleza, que constituyen el medio para vivir una vida virtuosa y digna, equilibrada y justa, prospera y abundante, es natural que se someta la intemperancia al autocontrol.

La templanza es fuente del equilibrio y permite el goce moderado de la vida; satisface al espíritu y da salud al alma y al cuerpo.

El autodominio es la clave suprema del ser prudente, y forma parte de la templanza, que pone justo límite a la intemperancia, y el freno oportuno a las pasiones y a los excesos indebidos. El perfecto equilibrio en todo es la clave del ser virtuoso.

La carga más pesada de la ignorancia es la que se ignora que se tiene. Es la de aquel ser que se cree sabio sin serlo. En cambio, la conciencia de la propia ignorancia y el anhelo de adquirir el conocimiento suficiente que la erradique, es una fuerza que emerge desde el interior y transforma en incansable a su poseedor hasta alcanzar cualquier conocimiento del que tenga conciencia de carecer.

No es malo ser ignorante; lo que sí lo es la ignorancia de serlo, o el creerse más sabio de lo que se es. Séneca lo dijo mucho tiempo después de Tales: -“Muchos habrían alcanzados la sabiduría de no haberse creído sabios”. Joaquín Trincado, dijo: -“El sabio nunca sabe, pero sabe estudiar y sabe”-.

La mejor manera de aprender es enseñando. Quien enseña aprende de todos sus alumnos, observa los planteamientos que se les hacen, debe estudiar e investigar, con intención de aprender, para transmitir.

La práctica es la que hace al maestro, por la que el bagaje de conocimientos se incremente en la medida en que se estudia para enseñar. Con la enseñanza se afianza la conciencia perceptiva, y surgen nuevas variantes y aplicaciones que incrementan la visión de las ciencias, de las artes y de todas las cosas, en general.

En la medida que se comprarte el propio conocimiento con otros, éste se vivifica; ya que el conocimiento que se usa, se intensifica y es de provecho para todos. Donde se centra la atención, se expande la conciencia. Al enfocar la mente sobre la temática que debe enseñarse, se activa la conciencia del conocimiento para aprender.

La riqueza, pública o privada, en todos sus niveles, debe servir para que el ocio sea creador, cultivando un arte, o hobby, sirviendo a la comunidad, altruistamente, estudiando una ciencia, investigando sobre los valores universales, y escribiendo ensayos que enriquezcan a la humanidad, como lo hicieron Cicerón, Séneca, Plutarco, Cervantes, Montaigne, Emerson y José Ingenieros, entre otros.

 


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