viernes, 30 de diciembre de 2022

LA EXPERIENCIA DE VIVIR CON PROPÓSITOS Y LOS VALORES DE LA VERDAD Y LA JUSTICIA, EN UN MUNDO CADA DÍA MEJOR

 


FELIZ AÑO 2023

 

LA EXPERIENCIA DE VIVIR

CON PROPÓSITOS Y LOS VALORES

DE LA VERDAD Y LA JUSTICIA,

EN UN MUNDO CADA DÍA MEJOR

 

©Giuseppe Isgró C.

 

La mente, por naturaleza es inquisitiva, cuya curiosidad insaciable le conduce a una búsqueda constante, explorando nuevas posibilidades. Esa inquietud de explorar permite encontrar elementos que despiertan el propio interés. A su vez, el interés mueve al estudio a fondo, según el caso, para comprender lo que se percibe, por lo tanto, a un incesante estudio, ya que no existen límites para el aprendizaje y las experiencias: Tanto en la cantidad necesaria como en el propio anhelo, en la búsqueda de conocimientos. El conocimiento, y la experiencia, generan la convicción, y ésta, el entusiasmo, que ha sido el compañero del éxito, en todas las grandes obras, a lo largo de la historia. El entusiasmo transforma al ser humano en incansable hasta alcanzar cada una de las metas que se antepone como objetivos claramente definidos y antepuestos por escrito, para darle carácter de permanencia.

Las necesidades generan un poder motivador que induce a los seres a moverse a la acción para satisfacerlas en cualesquiera de sus niveles, en la escala estructurada por Abraham Maslow. El entusiasmo es la energía extra que dinamiza a la persona para transformar en posible, lo aparentemente, imposible. El entusiasmo es la fuerza -chispa- divina que reside dentro de cada ser. Por eso, etimológicamente, entusiasmo significa: Dios dentro de sí. Se puede desarrollar, mediante un proceso de cuatro (4) pasos: Curiosidad; interés; conocimiento y convicción. En la fase de convicción, nace el entusiasmo. Paul Meyer, en los años sesenta del siglo XX, realizó un profundo estudio sobre el tema.  

Percibir y comprender abren el camino para realizar. Con la realización se accede a la experiencia, que facilita la visión, también perceptiva comprensiva y realizadora. Es decir. La experiencia, que hace la diferencia, es Lo único que distingue a los seres de los cuatro reinos naturales: A cada uno en su propio arte, o ciencia.

La experiencia es lo que permite optimizar la propia aptitud perceptiva, comprensiva y realizadora, y también, la actitud mental frente a la realidad existencial que se afronta en el diario vivir: Positiva, o negativa. Optimista, o pesimista. Alegre o triste. Confiada o desconfiada. Fuerte o débil. Se trata de una elección y enfoque personal, de acuerdo a las propias perspectivas. Empero, siempre es posible cambiar, o transmutar la propia actitud mental. Los optimistas, siempre logran los mejores resultados, porque creen en ellos.  Pero, son grandes realizadores silenciosos. Guardan sus objetivos dentro de su conciencia, para evitar fuerzas antagónicas, que implicaría un hándicap a vencer.

Siendo cada ser una emanación a la conciencia individual de la Divinidad, sin separarse de Ella y sin dejar de ser la Divinidad, cada ser, en los cuatro reinos naturales, está dotado de los mismos atributos de la Divinidad, con una sola particularidad: Mientras la Divinidad los posee, dichos atributos, desarrollados en todas las vertientes y variantes, en grado infinito, cada ser los posee, igualmente, pero en estado de potencialidad infinita: Es decir, los posee todos, pero lo ignora, y deberá descubrirlos, gradualmente; y le falta la experiencia, que adquirirá en el eterno camino de retorno a casa. Aunque, paradójicamente, siempre ha estado en la morada.

Cada ser de los cuatro reinos naturales: humano, animal, vegetal y mineral, ha vivido, ya, incontable número de existencias previas, seguramente, algunas de ellas, en diversos mundos de este inmenso universo. Ello le permite traer, en cada nuevo ciclo de vida, la experiencia acumulada, hasta ahora, que es su suma existencial. Esto le permite, por la ley de afinidad, posicionarse, temporalmente, en el orden en que se encuentra. El resultado de esa experiencia acumulada, como suma existencial, se manifiesta como aptitudes innatas, y se expresan como reminiscencias, en la terminología de Platón. Por eso, el insigne filósofo ateniense mencionaba que “aprender es recordar”. Y Sócrates lograba extraer dicho conocimiento por el arte de preguntar, denominado “mayéutica”, que hacía parir ideas.

Esa reminiscencia de conocimientos, fruto de la experiencia acumulada, va aflorando cada vez que el ser afronta necesidades insatisfechas y anhelos de realizar objetivos que aporten cambios de progreso. Al pensar, o meditar, rememora, percibe, sin saber de dónde obtiene la información, ni cómo. Pero, llega a saber sin conocer cómo. Sin duda, son lecturas en el propio archivo espiritual, al entrar en un estado fronterizo de conciencia, por la meditación, la relajación y el adormecimiento de los sentidos físicos, que, activa, paralelamente, a los espirituales. También, por proyección, o desdoblamiento, que permiten efectuar lecturas de contenidos mentales, en los archivos espirituales de quienes contienen la información que precisa, tanto en seres encarnados como con los de la dimensión espiritual, en la misma ecología mental, muchas veces a través de los sueños, o por inspiración u otras facultades espirituales de las que está dotado.

Como el mismo Platón lo describe en el diálogo ION, mucho del conocimiento que aflora en la conciencia, es derivado por la inspiración de seres espirituales, amigos, normalmente, que, por el pensamiento le insuflan, o comunican telepáticamente, en su pensamiento, las ideas esclarecedoras, que la persona necesita para comprender lo que percibe, y realizar lo percibido que comprende.

Por eso es importante mantener estados mentales serenos, de absoluta calma y tranquilidad. Esos estados de calma imperturbables y de impasibilidad, facilitan esas condiciones creativas y lúcidas de la mente, con lo cual se ve con claridad, las cosas esenciales.

Dentro de ese conocimiento, y sentimientos, percibidos, la misma Divinidad le inspira a cada ser, en condiciones perceptivas idóneas, sosegadas, por el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, dentro de la propia conciencia. La conciencia de cada ser es una réplica exacta de la de la Divinidad. Esa inspiración de orden divino, presenta los parámetros dentro de los cuales es preciso enmarcar los propios pensamientos, sentimientos, palabras y actos; por ejemplo: de la prudencia, de la justicia, de la fortaleza, de la templanza y de la belleza, entre otros valores derivativos, que le señalan el qué, el cómo, el cuándo, el dónde, el quién, el cuánto y el por qué, conjuntamente con el influjo de la energía creadora inherente y equivalente, adecuada a cada caso en cuestión.

Dentro de los atributos divinos, además del conocimiento innato, fruto de experiencias de pasadas reencarnaciones, que se manifiesta como reminiscencias, lo hay que percibe por su propia mente, en proyección, el mismo espíritu de cada ser; lo percibe desde su propio archivo espiritual, o lo lee, como ya fue dicho, por medio de la lectura de contenido mentales en los archivos espirituales de quienes contengan el conocimiento precisado. O, quienes lo poseen se lo pueden transmitir, en calidad de cooperación, por el pensamiento del emisor en el pensamiento del receptor: Se trata de una verdadera inspiración.

A continuación, se presentan, brevemente, algunas ideas de gran interés sobre los aspectos inherentes:

1)       Aptitud: Puede ser perceptiva, comprensiva y realizadora. Se puede dividir en dos clases: 1) Aptitudes innatas: Son los atributos divinos en estado de potencialidad infinita, que se expresan en forma de conocimiento y energía creadora, al experimentar, cada ser, necesidades, deseos o anhelos. En el mismo nivel de la necesidad o anhelo, se expresa el conocimiento y la energía creadora. Por eso, cada ser, al afrontar necesidades o anhelos, siempre manifestará el conocimiento y la energía creadora, para satisfacerlos en forma óptima. 2) Las aptitudes adquiridas: Lo hacen por la experiencia.

La clave, es, en primer lugar, la percepción de una o varias necesidades, en diferentes grados de prioridades, sobre las cuales, cada persona medita, aflorando la comprensión, y acto seguido, si afronta la realidad que le es inherente, asumiendo su propia responsabilidad, sin evasión, realiza lo que le compete, para obtener los resultados apetecidos, o los factibles, según su propia capacidad de hacer o dejar de hacer. Cada nueva experiencia desarrolla la propia actitud perceptiva, comprensiva y realizadora, de la persona.

 

2)       Creer en la posibilidad de cambiar y de mejorar:

En cualquier escenario que cada ser se encuentra, tiene a su alcance, la posibilidad de cambiar, de hacer las cosas mejor que antes, de corregir los propios errores, siempre que anhele hacerlo. Cada ser puede transmutar sus estados de conciencia en estaciones, -grados-, más elevadas De hecho, el cambio es la constante universal, en todos los ámbitos, ya que, la inteligencia infinita programó el universo para que no fuera estático. Si cada ser no se adapta a los cambios de la vida, del mercado y de las nuevas realidades emergentes, se va quedando rezagado. Factor, éste, que generará incesantes insatisfacciones hasta que asuma enfocar su propia energía creadora a una vida con más elevados propósitos, en armonía con la naturaleza de las cosas.

 3)       El trabajo: Un medio de adquirir experiencia y autorrealización: Constituye la mejor variable del Salario Cósmico.

La infinita sabiduría de la Divinidad, al dotar a cada ser con sus propios atributos divinos, también le dotó con la aptitud de la aspiración, o aptitud divina de pensar en grande. Con lo cual la Divinidad se evita de tener que estar detrás de cada quien, para empujarle. No, por medio de la aspiración, es la propia persona, por su ambición insaciable, diría sublime, expresada como sentimiento de dignidad personal, a una constante superación y a alcanzar mayores sumas de bienestar y progreso, que por sí misma se antepone objetivos cada vez más elevados. El en fondo, se observa una cierta vigilancia divina, ya que cuando cada ser no expresa los niveles de ambición suficientes, o lo hace en forma que perjudica a otros seres, se manifiestan, automáticamente, fuerzas interventoras que equilibran los resultados, poniendo, por la ley de afinidad, el orden que corresponde en el concierto de todas las cosas, entre las personas inherentes.

 El trabajo es el vehículo de todo progreso. Por el trabajo, cada quien realiza una meditación constante y va adquiriendo la experiencia que desarrolla las propias aptitudes, y la inherente actitud. Las primeras de percepción y comprensión, y la segunda, de canalización adecuada de la propia energía, en polaridad positiva, en el mejor de los casos.

Por el trabajo, y la experiencia gradual que se obtenga, cada ser puede lograr todo lo que se proponga como objetivos, a corto, mediano, largo y macro plazo: De una a cinco, diez o veinte años; y en lapsos de largas oscilaciones: de cincuenta a sesenta años, por delante.  

Nadie se debe conformar con menos de lo que ha dispuesto la Divinidad para cada ser, ya que, se quedaría rezagado, y ello se transforma en causa de la propia insatisfacción, en un momento dado, que le impele a la acción de cambio, y de propósitos, acordes a la propia misión de vida, que cada quien trae a la existencia, desde una perspectiva divina. La Divinidad ha dispuesto todo pensando en grande; cada ser debe pensar en grande para alcanzar la competencia acorde, desarrollando su propio potencial, sin límites.

Pero, el trabajo deber ir aparejado con el estudio constante, ya que nadie puede ir más allá de hasta donde alcanzan sus conocimientos, visión y experiencia. Cada ser debe conocerlo todo, en forma gradual, en cada etapa existencial, en los estados de la conciencia, y en las infinitas estaciones -o grados- que les son inherentes: Las ciencias, las filosofías, las artes y la práctica de todas las virtudes.

4)       El mundo animal: Una acotación necesaria.

Se comparte el planeta tierra con todos los seres de los otros reinos naturales: Animal, vegetal y mineral. Cada reino coadyuva al sostenimiento del planeta. El ser humano, desde la más remota antigüedad ha sido la causa de enormes sufrimientos de los seres del reino animal. Todo ese sufrimiento que causa al reino animal se revierte a él mismo. Es preciso que los seres humanos adquieran conciencia que deben respetar la vida de cada ser animal, para que reine el bienestar para todos en nuestro hogar planetario, llamado tierra.

5)       Ser justos:

Con la vara con que se mide se será medidos, se menciona desde la más remota antigüedad. Se trata de la ley de causa y efecto. Lo que das, recibes; lo que siembras, cosechará. Los parámetros de la justicia divina, deberán regir los propios pensamientos, sentimientos, las palabras y los actos. Todo lo que se hace, recibe su propia compensación, o, si se perjudica a alguien, es preciso compensarle. Al final, todo se paga, todo se cobra, todo se compensa, sine qua non.

6)       Empatía:

Es preciso ponerse en el lugar del otro y reconocer su propia Divinidad interior. Hay que respetar a todos los seres de los cuatro reinos naturales. Lo que se quiere para sí, hay que darlo a los otros, con desapego, respeto, justicia, o equidad, si tal es el caso, tomando en cuenta que, algunas veces, la equidad puede resultar injusta, en cuyo caso hay que ceñirse a una estricta justicia.

7)       Lo que aquí se vino a buscar:  

¿De dónde se viene? ¿Por qué estamos aquí? Y, ¿Hacia dónde vamos? Con la práctica de la meditación, es fácil discernirlo. Se viene desde la Divinidad, emanando a la conciencia individual sin haber dejado de ser, en forma indivisa, parte de Ella. La misión que trae cada ser, al emanar a la conciencia individual, es la de desarrollar los propios atributos divinos en todas las vertientes y variantes, ad infinitum, en el eterno presente, sin jamás completar los límites del progreso, por cuanto siempre encontrará un más allá; y coadyuvar, de esta manera, a la expansión de la Creación universal.  

8)       Una mente crítica:

Es preciso desarrollar una mente observadora y crítica, para discernir entre el bien y el mal, entre la belleza y la fealdad, entre el dulce y el amargo, lo cual facilitará la percepción correcta, comprendiendo la realidad, gradualmente, cada día mejor, para reconocer los errores acumulados a través de la historia, para formarnos ideas claras que no permitan que se nos manipule, de parte de nadie, sobre la propia existencia, y sobre todo, sobre las propias ideas, infundiendo a la mente matrices erróneas de pensamientos. Hay que discernir la verdad en todo.  

9)       La calidad del sueño:

Cumplir la propia misión de vida, enmarcando los propios pensamientos, sentimientos, palabras y actos, dentro de los parámetros de la justicia y demás valores universales, haciendo todo el bien posible, y no realizando, en ningún grado, el mal, permite tener en paz la conciencia, lo cual facilita noches enteras de sueño sosegado. El sueño sosegado permite recuperar las propias energías, vivir en armonía y en perfecto orden.

Los pensamientos y los sentimientos, activan a la ley de atracción y repulsión, mediante cuya aplicación se atrae lo semejante a lo pensado y se repele lo contrario, creando las propias circunstancias existenciales. Las palabras y los actos, activan a la ley del karma y del vipaka, la ley de causa y efecto, de la siembra y recogida, de análoga índole.  

10)    Acceso a la Fuente, en conexión divina:

La fuente suprema de conocimiento y de poder creativo es la Divinidad. Se forma una unidad perfecta e indisoluble con ella.  Al centrar conscientemente nuestro ser en la Divinidad, se expande la propia percepción, comprensión y capacidad realizadora de Ella, transformándonos en instrumentos de su voluntad, en el propio orden existencial y en armonía con todos y con el Todo.

Por eso es importante enfocar la atención en la Divinidad, conscientemente. Donde se centra la atención se expande la conciencia perceptiva, comprensiva y realizadora.  

11)    La esperanza:

Siempre hay que esperar lo mejor, dando lo mejor de cada uno a los demás, en servicios, por cuanto ese es el fin supremo del universo: Dar cada uno lo mejor e, igualmente, recibir lo mejor de acuerdo a la justicia y a la equidad. Las expectativas positivas y negativas, ambas se cumplen, siempre. Empero, dado que se cumplen en forma inequívoca, según la propia sintonía mental, bien sea con la polaridad positiva o negativa, a elección de cada quien, es preciso cultivar la conexión positiva, para manifestar todo lo bueno posible en la propia existencia humana, y en el entorno del cual se forma parte.

12)    Confianza: Se teme lo que se desconoce; pero, inspira confianza lo que se conoce. Por eso hay que afrontar lo que se teme, para conocerlo a fondo, cara a cara. En el momento que se afrontan las cosas, emerge del propio ser interno el conocimiento y el poder creativo para controlarlas y resolverlas. El secreto es no evadir la propia responsabilidad, sino afrontarla con confianza.  

13)    Capaces de ser: Al realizar, mediante la percepción y la comprensión, fruto del estudio, de la meditación y de la experiencia, con actitud mental positiva, se es capaz de ser, de experimentar la potencia divina interior, por la conexión espiritual, con la Divinidad.  

14)    Este es un momento propicio para colocar por escrito:  

A) Todas las cosas que requieren solución en el año 2023, y enunciarlas por su orden de prioridad. A partir de enero, solucionarla, una a la vez, comenzando por la prioridad Nro. 1, y así sucesivamente, hasta resolverlas todas.  

B) Hacer un presupuesto de todos los gastos probables que se tendrán en el año 2023, cuyo monto total se dividirá en 12 meses. Eso dará una idea de lo mínimo que se precisará cada mes, lo cual facilitará la planificación de los objetivos.  

C) Anotar todos los objetivos que se desea realizar a nivel de trabajo y de inversiones, a nivel familiar, a nivel personal, y a nivel de estudios de mejoramiento profesional, y también, de recreación. Realice sus objetivos en silencio, para evitar fuerzas antagónicas. 

Con esto se toma el control de las riendas de la vida, en las propias manos.  

Con los mejores deseos de que el año 2023 sea para usted y los suyos, y para el planeta tierra, de bienestar, salud, paz, prosperidad y de realización de todos los sueños personales que le animan.  

HERRAMIENTAS AL ALCANCE DE TODOS, QUE PUEDES USAR: 

El amor, la sabiduría de los valores de: La amistad, la prudencia, la justicia, el respeto, la fortaleza, la templanza, la belleza, la serenidad, el trabajo creativo en grado suficiente, la tenacidad, la confianza, el entusiasmo, la meditación, las afirmaciones positivas y la práctica constante de la relajación física, mental y espiritual, para activar las facultades creativas de la mente, para vivir a plenitud, conscientemente.

¡Todo es posible, si crees en tus grandes sueños, te prepara y trabaja lo suficiente! La vida no da nada sin esfuerzo. Pero, lo da todo, si te empeñas y haces lo que debes, sin abandonar jamás a mitad de camino. Con cada paso, en dirección de tu meta de turno, realizas todos tus sueños, uno a la vez, ad infinitum. Adelante.    

 

 

PD.: En este año nuevo, en algún momento del día, elevemos nuestro pensamiento a la Divinidad, cada quien, a su manera, por la paz en el Planeta Tierra.

30 de diciembre de 2022

 

 

 

 

sábado, 24 de diciembre de 2022

MENSAJE DECEMBRINO 2022, A NUESTROS AMIGOS Y CLIENTES

 


A NUESTROS AMIGOS Y CLIENTES

 

M



ENSAJE DECENBRINO 2022

 

 Si se mira hacia atrás, se encuentran muchos motivos para agradecer a la Divinidad, a la vida y a un sinnúmero de personas, conocidas o desconocidas, que, de muchas maneras, nos han favorecido, y siguen haciéndolo.

Es oportuno hacerlo ahora mismo, anotando todas las cosas por las cuales se puede, y debe, expresar gratitud. En muchos casos, enviar una nota, a quien corresponda, dando las gracias inherentes, personalmente.

Por eso, expresamos nuestras sinceras gracias a nuestros clientes y amigos, por habernos brindado durante el año 2022, la oportunidad de prestarles nuestros efectivos servicios jurídicos, lo cual nos ha permitido crecer, profesionalmente, y ser, cada día, mejores juristas, por la experiencia recabada.

Detrás nuestro, existe un cierto número de personas que cooperan para que seamos más efectivos en todos los servicios jurídicos que se prestan a nuestros clientes y amigos: A todos ellos, nuestros valiosos cooperadores, expresamos sinceras gracias. Como se dice: Un solo árbol no hace montaña. Formamos un equipo interdisciplinario efectivo: Colegas de diferentes especialidades, Contadores Públicos, Ingenieros, Topógrafos, Dibujantes, Gestores diversos, coadyuvan con nosotros, en forma permanente. A todos ellos nuestras sinceras gracias.

Si se mira hacia el futuro, éste nos depara, a todos, el cumplimiento de todos los sueños que van aflorando cada día: Los sueños de nuestros clientes y amigos, nuestros propios sueños, y los de la humanidad.

Que esos sueños sean elevados, e impliquen un reto que genere una fuerte motivación de alcanzar mejores logros personales, de cada quien, pero, que sean al mismo tiempo realistas y alcanzables, para que no causen frustración. Empero, nadie conoce los límites de sus propias potencialidades, a menos que trascienda, constantemente, los alcances de sus tareas habituales, y vaya más allá, anticipándose a las nuevas y emergentes necesidades insatisfechas del mercado, en cada área, para que sean satisfechas con nuevos bienes y servicios jurídicos acordes con las inquietudes de los tiempos.

Escribir los propios sueños, objetivos y metas, utilizando el infinitivo del verbo inherente, para darle carácter de permanencia y mover a cada quién a la acción, programando el ordenador mental, positivamente, es el primer paso realizarlos.

Ahora es el momento para hacerlo. Tú eres la persona. Este es el país: Venezuela, o aquel en el cual se encuentre, al llegarte este mensaje. En este mundo globalizado, las fronteras se han ampliado, y seguirán haciéndolo, aún más. Por lo cual, nuestros clientes y amigos se pueden encontrar en cualquier lugar del planeta.

Mirar cara a cara el presente, que es lo único real que se tiene y el verdadero escenario de cada quien, es esencial.

Ahora se cosechan los frutos de las semillas antes sembradas; sin embargo, las semillas de los frutos futuros, es ahora cuando hay que sembrarlas. De acuerdo a  su índole serán los frutos.

Ahora: Nada de lo que pudo temerse ocurrió, y lo que realmente aconteció, con actitud mental positiva, cada quien lo puso bajo control, aprovechando las oportunidades intrínsecas.

De nada valió desgastar energías innecesariamente, e igualmente, de nada servirá hacerlo en el futuro. Cada quien debe manejarse en forma sosegada, y serenamente. La serenidad es fuente de poder creativo y confianza realizadora.

Cuántas veces las cosas se resuelven por sí mismas si no se obstaculiza su solución natural, actuando, al mismo tiempo, con expectativas positivas, acción tenaz y asesoramiento profesional a tiempo, en cada caso.

Las cosas son más fáciles de resolver si se colocan en manos expertas y confiables. El ahorro de tiempo, esfuerzos y dinero, determinan, muchas veces, que esos servicios resultan virtualmente con costo irrelevante. Eso lo han comprobado nuestros clientes y amigos, incontable número de veces.

Por eso, nuestros apreciados clientes y amigos pueden seguir delegándonos sus casos jurídicos corporativos, en forma integral en lo civil, mercantil y administrativo, y encontrar la mejor solución en cada caso jurídico que lo amerite.

El presente: estar aquí y ahora, es el mayor tesoro que cada quien posee. Ese tesoro tiene muchos nombres: Paz en la conciencia, vida, salud, familia, amigos, trabajo, conocimientos especializados, experiencia, clientes, y oportunidades de servicios en cada respectiva área, con competencia y efectividad.

Muchas personas con expectativas positivas ven oportunidades en cada problema que se presenta. Por eso hay que afrontar con optimismo cada nueva situación, en el año 2023, y lo que queda de éste. Es el camino que suele utilizar la vida para apoyar el progreso de cada persona, siempre y cuando no se evada la propia responsabilidad.

Problemas y oportunidades van juntos de las manos. Por eso es imperativos prepararse para ser, cada día, un mejor servidor, cada quien en su propia actividad. Como decía Napoleón Hill, -“Cada adversidad trae un beneficio equivalente, o mayor”.

Afrontar la vida haciendo uso de los atributos divinos que la Divinidad ha colocado dentro de cada ser, es la clave para vivir con un propósito de servicio. Encontrar ese propósito de servicio, potencia el propio estado interior de felicidad, en ese eterno camino de progreso, que cada ser tiene por delante.

Que esa guía divina que se anida dentro de cada ser brille, cada día más intensamente iluminando la propia senda y de quienes la recorren simultáneamente, para que las prácticas de todas las virtudes hagan de todos los seres, en el planeta tierra, constructores de la nueva Edad de Oro:

Que la felicidad, el bienestar y el progreso compartido, en justa y perfecta paz, se manifieste cada día mejor, aquí y ahora.

Así sea, en beneficio de todos.

 

Con amistad y aprecio, felices fiestas.

Un cordial saludo,

 

Giuseppe Isgró C.

24 de diciembre de 2022

 


martes, 16 de agosto de 2022

LA VIDA ES BELLA, BELLA

 


LA VIDA ES BELLA, BELLA

 

 

©Giuseppe Isgró C.

 

07-07-1971, 8:00 pm

Revisado: 17-04-2019. 5:30 am

 

 

 

La emoción del momento breve,

que pasa cuando el calmado Espíritu,

vibrar intensamente hace al ser humano.

El sentimiento del infinito progreso que el ser percibe,

comprender le permite que no puede quedarse estacionado,

anclado en el pasado por muy glorioso que éste haya sido.

 

Que nuevas sendas se abren en su camino,

entre las cuales elegir la que mejor se adapte a su plan de vida,

y desandar las eventuales rutas que les separan de su destino particular,

en concordancia con los planes cósmicos,

para vivir en armonía con la naturaleza y el orden divino

trazados en la conciencia de cada ser,

en los cuatro reinos naturales.

 

Qué momentos éstos que la visión del Universo

se abre a la conciencia, gradualmente, vislumbrando su ideal de turno,

siguiendo, un paso a la vez, en dirección de su siguiente meta.

Qué vida hermosa, ésta, llena de vibrantes pensamientos positivos,

y creativos, de sentimientos imbuidos de valores: amor, justicia, y mucho más,

de palabras que insuflan entusiasmo que expresan a Dios en la conciencia,

impulsando las acciones, el trabajo que todo lo puede, y logra.

Nada imposible existe para el hombre, según Napoleón,

por eso borró, de su diccionario, esa palabra, o freno, que limita.

Empero, amar el ideal concebido engendra sabiduría y genera energía creadora,

ya que siempre, el conocimiento va aparejado con el poder realizador.

No obstante, la prudencia, la dedicación, la atención plena y el justo esfuerzo,

concentrando todos los recursos a un resultados a la vez,

optimiza los logros en tiempo cierto y oportuno, según los planes del universo,

de los cuales, cada quién, es un instrumento ejecutor, ad infinitum.

 

Y pasan los años de la existencia, que aun siendo muy largos,

no dejan de ser breves, en un solo ciclo de vida.

Cómo una sola existencia podría satisfacer la sed del infinito

que cada ser experimenta, vislumbrando una realidad preexistente,

que trasciende el aquí y ahora, aunque siga siendo el eterno presente?

De las acciones pasadas queda la experiencia, y el recuerdo sublime

de los logros ya alcanzados, como preciados tesoros: suma existencial,

que ubica y reubica, a cada quien, en el lugar justo y perfecto,

que le corresponde, en el concierto de todas las cosas: salario cósmico.

 

La vida es bella, bella, sublime grandeza del Ser Universal.

Qué importa si actuar, incesantemente, se debe, de un objetivo cierto,

a incontables otros que irán surgiendo en la conciencia de cada ser?

Lo importante es respetar los ciclos naturales y el ritmo de la vida:

actividad-descanso, pensamiento-acción, estudio y realización,

guiados por el amor, supremo poder realizador, que todo lo puede,

en la eterna polarización, o transmutación alquímica,

de una estación de la conciencia a otra más elevada.

 

El sentido de la medida, o justicia, como valor esencial,

seguro permite avanzar, hasta alcanzar todas las metas,

al final de cada ciclo: cumbres de gloria personal, si el ideal fue realizado.

Desde la cima ascendida, en la evolución humana, se contempla el pasado glorioso,

si fue exitoso, o la senda de la rectificación por el Noble Sendero Óctuple,

pero, la alegría que se experimenta en cada caso,

permite observar la siguiente fase del eterno camino de retorno

del ser individual al Ser Universal, encontrando, siempre, un más allá.

 

Entonces, concebir es posible nuevas metas gloriosas,

otros horizontes que conquistar, mientras se labra la piedra bruta,

en cúbica, que el Gran Arquitecto habrá de utilizar,

en la expansión de la Gran Obra de la Creación.

El velo de la separación se va depurando, viendo claramente la unidad

en la diversidad existente, y que todo es Uno, aunado en los eslabones

de la cadena de la fraternidad universal, donde al ayudar al otro,

cada quien, en realidad, lo hace a sí mismo.

 

Cuántas cosas cambiarían mirándolas con una visión imbuida de valores,

en las infinitas estaciones de los estados de conciencia!

Con esta perspectiva, emocionado, cada ser, expresará:

La vida es bella, bella; gracias, Oh Divinidad,

por tu infinita bondad, amor y justicia,

ley cósmica impresa en mi conciencia, replica de la Tuya,

donde me convierto en eterno aprendiz

de tu infinita sabiduría, por la experiencia,

adquirida día a día.

 

Si no existiesen pruebas en las nuevas metas por alcanzar,

sembradas por el sentimiento de la ambición en la conciencia,

como semillas de progreso incesante, superando la adversidad,

portadora de beneficios equivalentes, o mayores aún, oportunidades, 

cómo se podría ascender a nuevos niveles de riqueza integral,

o salario cósmico?

 

Gracias, Oh Divinidad: la vida es bella, bella,

tal como Tú has dispuesto que fuera, en la Ley cósmica,

y en los planes que has trazado en la conciencia de cada ser,

y del Universo, en la eterna expansión de la Creación, 

en tu carácter de Eterna Pedagoga.

 

 

 


 


domingo, 15 de mayo de 2022

PÁEZ, HÉROE, ESTADISTA Y FILÓSOFO


 PÁEZ, HÉROE, ESTADISTA Y FILÓSOFO


©GIUSEPPE  ISGRÓ C.


En cada una de las etapas principales que marcan la vida de José Antonio Páez, es decir: 1) El Páez, héroe y. artífice, en gran parte, de la Independencia: 1810-1825; 2) El Páez, Civil, Gobernante y Administrador, director-ejecutor en la creación del Poder Civil: 1826-1849; y, 3) Páez, dictador: durante 22 meses, a partir de septiembre de 1861; le precede una etapa que va desde su nacimiento, el 13 de junio de 1790, en una de las dos casas existentes a orilla del Río Curpa, hasta la edad de 20 años en que se enrola bajo las órdenes de Don Manuel Pulido, en las filas patriotas. Lo complementa, una etapa culminante, en el exterior, donde, además de su estadía en Estados Unidos, realiza, en los últimos cinco años de su larga y fructífera vida, viajes por varios países latinoamericanos. Allí es recibido con honores acordes a tan insigne e ilustre personaje, cuya aura legendaria le acompaña, despertando, a su paso, admiración y veneración.

A la edad de ocho años, Páez es enviado por sus padres a la escuela de la sra. Gregoria Diáz, donde, con la fuerza de los azotes, ayudaba a aprender a sus discípulos, de memoria, rudimentarios principios de espiritualidad y a escribir con el método del profesor Palomares.

Posteriormente, aprende a detallar víveres en la bodega de su cuñado Bernardo Fernández, por la mañana, mientras que, por las tardes, siembra cacao, hasta que un pariente suyo, Domingo Páez, se lo lleva, en compañía de su hermano José de Los Santos, a la ciudad de San Felipe, para trabajar en sus negocios que, según él refiere, eran de considerable importancia.

Tiempo después, se interna en los llanos de Barinas, dando un cambio a su vida, donde, buscando ganarse la vida honradamente, se empleó de peón en el Hato La Calzada, propiedad de Don Manuel Pulido, universidad de la vida, ésta, donde aprenderá los rudimentos esenciales del arte que habría de prepararlo y transformarlo en el conductor de los llaneros al servicio de la causa de la Independencia.

El Hato La Calzada estaba bajo las órdenes de un capataz de nombre Manuel, apodado Manuelote, de elevada estatura, fornido, con híspida y abundante barba que le daba un aspecto venerable. Pero, Manuelote era implacable en las rudas tareas que le asignaba a Páez, estimulado por el temor de que se trataba de un espía del propietario. La primera misión que le encomendó fue la doma de caballos salvajes que nadie antes había logrado, en puro pelo y agarrado de las crines. Comenzó a disfrutar esta labor por el desafío que implicaba. Pastoreaba ganado durante el día bajo el sol inclemente; velaba, por la noche, las madrinas de los caballos, para que no se escaparan; cortaba palos para hacer cercas; se arrojaba al río, sin saber nadar, para guiar el ganado. En cierta oportunidad, Manuelote le dijo: -“Catire Páez, tírese al agua y guíe el ganado”, a lo cual Páez alegó no saber nadar. Entonces, Manuelote, en tono autoritario, le gritó: -“Yo no le pregunto si sabe nadar o no, le mando que se tire al río y guíe el ganado”. Lo cual, con gran peligro, Páez hizo. Terminado el día, Manuelote , acostado en su hamaca, le decía: -“Catire Páez, traiga un camazo de agua y lávame los píes”. Después le mandaba que le meciese la hamaca hasta que se durmiese. En ese clima de austeridad, usando cráneos de caballos y caimanes como asientos y haciendo una sola comida al día, a las siete de la noche, consistente en carne asada y agua fresca conservada en tapara y durmiendo sobre cueros secos, en el suelo, se fue fortaleciendo para las duras tareas a las cuales la naturaleza de las cosas y la divina providencia le tenían destinado.

Transcurridos dos años, Manuelote pasa a otro hato, El Paguey, también propiedad de Don Manuel Pulido, para la recolección e hierra de ganado para la venta; se lleva a Páez con él. Don Manuel Pulido le distingue con su amistad y lo saca de su condición de peón delegándole importantes tareas de venta de ganado y caballos, cuyo negocio aprende y al cual, posteriormente, se dedica por su cuenta, ganando importantes sumas de dinero que les dan cierta tranquilidad económica.
En esta época contrae matrimonio con la señorita Dominga Ortiz. Años más tarde reflexiona sobre este período de abundancia en su vida, llegando a la conclusión de que, la naturaleza antes de someter a duras tareas a alguien le permite disfrutar de una etapa de descanso y bienestar. Mientras ejercía el comercio de ganado, Páez, en compañía de sus peones, aprendió a defenderse de los ataques de salteadores que buscaban llevarse su ganado; allí aprendió a usar la lanza, su arma preferida, lo cual constituye la segunda fase de su preparación para sus hazañas como héroe de la Independencia.
Para esa época, Páez sabía leer y escribir, cosa rara en los llanos. Su capacidad de observación, su fértil intuición que lo guiaría en todas sus realizaciones, las pruebas que a diario iba enfrentando, constituía la escuela en la que estaba gestándose el héroe.

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Casi con toda seguridad, por el año de 1812, Páez se inició en la Francmasonería. San Fernando de Apure, posee, frente a la Plaza Bolívar, una Logia Masónica que es una reliquia histórica en Venezuela, fundada en 1856, donde, de entre otros próceres, se encuentra una estatua de Páez. Previamente, existió un importante movimiento masónico. En 1990, el autor de este artículo, desde el lado opuesto de la Plaza Bolívar, del Hotel en que se hospedaba, por largo rato contempló esa hermosa obra arquitectónica y por su mente desfilaron imágenes del ilustre y Q:.H:. Páez, entrando en la Logia, el recibimiento que le dispensaban los hermanos y, dado su alto rango masónico, dirigir los trabajos de la noche; lo veía con claridad meridiana, por supuesto, con la imaginación. Entonces, se acercó a la Logia para hablar con sus oficiales y a la semana siguiente tuvo el inmenso placer y el honor de dictar, en esa augusta institución, una conferencia sobre Páez.

La Masonería, escuela de sabiduría que exhorta al estudio de todas las ciencias, artes y filosofías y a la práctica de todas las virtudes, ha sido la fuente donde se han alimentado la mayor parte de los grandes hombres que ha dado la humanidad a partir de 1717, en todas las áreas y casi todos los próceres americanos fueron masones, incluyendo los principales jefes realistas, entre ellos Pablo Morillo y prácticamente todos los que asistieron a la entrevista de Santa Ana, circunstancia ésta que aceleró la terminación de la guerra de la Independencia, en no poco grado. Bolívar ordenó que se respetara a todos los que estuvieron allí presente y al poco tiempo, Pablo Morillo regresó a España. Sucre, organizador de la entrevista, también masón, demostró elevadas dotes en el arte de la negociación y un espíritu de generosidad y calidad humana incomparables.

Para 1824, ya Páez era el primer Soberano Comendador del Supremo Consejo Confederado del Grado 33, del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, del cual había sido su fundador en Venezuela, lo cual implica por lo menos diez años de intensa actividad masónica previa. Como institución filosófica y filantrópica, forjadora de líderes, cuyos miembros eran lo más selecto de la sociedad venezolana de entonces, en ese ambiente de elevado intercambio intelectual, encontró Páez las condiciones idóneas para su cultivo y posterior desarrollo personal.

En la biblioteca de la Logia encontraría Páez aquellas obras de importantes pensadores que circulaban en Venezuela, entre ellas el Contrato Social y el Emilio, de Rousseau, la Ilíada y la Odisea, de Homero, el Quijote, de Cervantes, La Masonería Oculta y el Curso Filosófico de las Iniciaciones Antiguas y Modernas, de J. M. Ragón, las Vidas Paralelas de Plutarco, el Principe y el Arte de la Guerra, de Maquiavelo, las Fábulas de Esopo, la Autobiografía y el Libro del hombre de bien, de Benjamín Franklin, algunos clásicos latinos, como los tratados morales de Séneca, los Discursos de Cicerón, las Meditaciones, de Marco Aurelio, entre otros, algunos clásicos griegos, como la República de Platón, la Política y las Constituciones de los Atenienses, de Aristóteles, los Nueve libros de historia, de Herodoto, los Discursos de Demóstenes, además de libros de historia, de los cuales Páez era lector asiduo, y es probable que por esta época haya llegado a sus manos la obra que contenía “Las máximas de Napoleón sobre el arte de la guerra”, que en el ocaso de su vida traducirá y comentará, donde se reflejan las tácticas aplicadas en Las Queseras del Medio y en Juan de Payara, y tantas otras batallas, que les calificaban de estratega y hábil guerrero (muy generoso con los vencidos) tal como lo refiere Pablo Morillo en sus informes a España y cuyas estrategias del giro de estandarte ya las aplicaban con éxito los soldados de Gengis Khan, en la antigüedad, aunque sin tener Páez conocimiento de esos remotos antecedentes. En el comentario a la máxima Nº LXXIII, de Napoleón, Páez, dice: -“Un buen general debe reunir sobre todo dos cualidades: la primera: sano juicio en la elección de las empresas y medio de ejecución, balanceando con calma las ventajas y los inconvenientes, lo malo y lo bueno; la segunda: impetuosidad para ejecutar rápidamente lo que haya concebido con madurez. La guerra exige deliberar con frescura y ejecutar con calor”. Luego agrega: …-“Las grandes pasiones y el sano juicio, rara vez andan juntos, y sin embargo, son indispensables estas dos cualidades para formar grandes capitanes”. –“..No en todo momento está pronta la victoria, y en algunos casos conviene darle tiempo a que llegue”.

Tiempo después, el 16 de febrero de 1816, en la batalla de la Mata de la Miel, entre los 500 prisioneros se encontraba Manuelote, quien con otros peones del Hato la Calzada, se había enrolado con los realistas, a quien Páez trató con mucha bondad; lo invitó a compartir con él su mesa y le ofreció su ayuda, a lo cual, sólo le pidió un salvoconducto para trasladarse a determinado lugar. Los compañeros de Manuelote, para mofarse de él, decían: -“Catire Páez, traiga un camazo de agua y lávame los píes”-. A lo cual Manuelote respondía: -“Ya sé que ustedes dicen eso por mí, pero a mi me deben el tener a la cabeza un hombre tan fuerte, y a la patria, una de las mejores lanzas, porque yo fui quien lo hizo hombre”-.

Páez, en cada fase de su vida supo rodearse de hombres sabios y brillantes, cuando así lo hizo, como en sus dos presidencias, la República conoció épocas felices y de progreso, siendo su primer período presidencial reconocido como uno de los mejores en la historia del país. Sus actuaciones a partir de 1826 en torno a la Cosiata, en las cuales fue asistido por Miguel Peña y su grupo, pese a la severa crítica con que se le juzga, un análisis objetivo más a fondo permite descubrir elementos positivos con los cuales todos estarían de acuerdo, pero es un tema extenso para tratarlo aquí. Quizá, en 1861, con la influencia de Pedro José Rojas, incurrió en errores que él asimiló y de los cuales se excusó públicamente, exhortando a las nuevas generaciones a evitarlos. Empero, es preciso recordar que su participación en el Tratado de Coche aportó ventajas que se les reconocen.

A los 80 años, además de dictar conciertos de violín en Nueva York y en varios países latinoamericanos, de escribir ensayos, música y canciones, y ser un lector constante de filosofía, historia, literatura y de los clásicos, dedicaba una hora diaria para perfeccionar el idioma inglés.

La decencia, honestidad, probidad, generosidad y afán de este hombre extraordinario, sus trabajos constantes por el bien de la Patria, y los servicios que le prestó, hacen que él sea, junto con Bolívar, entre otros, el hombre a quien más reconocimiento y amor se le debe tributar. Su autobiografía, clásico de incalculable valor, debiera ser lectura obligada para todos.

Adelante.

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