TERMOSTATO ESPIRITUAL
©Giuseppe Isgró C.
–“Cada ser
viviente es un taller donde Dios, oculto, modela el barro y lo transforma. He
aquí el porqué de que los árboles florezcan y se carguen de frutos, los
animales se reproduzcan……. Y ahora,…..ha sido permitido, al ser humano,
penetrar en el taller de Dios y trabajar con Él.
Niko Kazantzakis
-“Conservemos
nuestras mentes abiertas a toda verdad, sea vieja o nueva. Sometámonos
alegremente a ella, cualquiera que sea la época o la dirección de donde venga.
Estad siempre prestos a ceder ante la verdad, resueltos a adheriros a ella, y
ella os ahorrará la pesadumbre de ceder ante cualquier otra persona o cosa. La
verdad os hará libres; la sumisión a la verdad os hará grandes”-.
Etienne Gilson
–“Al actuar concentren su pensamiento en Dios”-.
Sathya Sai Baba
Cada día, mayor
número de personas amanecen con la mente clara para apreciar las bondades
maravillosas de la vida, sea como fuere que se presente el escenario de la
jornada.
Esto es, porque
tienen activado el termostato espiritual, en conexión con la Divinidad, o Mente
Universal, en el nivel de la felicidad integral, y son capaces de percibir la
realidad más allá de las apariencias, y de transmutar las adversidades en
oportunidades de progreso, al igual que los termostatos de los aires
acondicionados son capaces de generar una temperatura estable en el grado
elegido, al margen del que prevalezca en el exterior.
Por eso decía
Epicteto: -"Lo que importa no son las cosas en sí mismas, sino nuestra
propia comprensión y actitud frente a ellas". Esa comprensión y actitud,
constituye el termostato divino. Es ahí la importancia del conocimiento, y de
la experiencia adquirida, que permite tener una visión clara de las cosas, tal
como son, en esencia. No lo que parecen, que es el espejismo de los desiertos,
que hace ver agua, donde solamente existe arena ardiente y sol implacable.
Ese termostato lo
poseen todos los seres en la naturaleza. Las plantas orientan sus raíces, con
seguridad, en dirección a la fuente de agua y otros nutrientes. Las aves, y
también otras especies animales, saben en qué dirección avanzar rumbo a su
destino a miles de kilómetros de distancia. Es la guía divina que actúa por
inspiración; es la percepción intuitiva que se percibe a cada instante, y que
se precisa prestarle mayor atención.
Los antiguos
epoptas se entrenaban para percibir las cosas tal como son, más allá de las
apariencias. Es el ojo escrutador de la experiencia y la capacidad del Espíritu
de percibir lo que se anida en cada ser, comunicándose contenidos mentales de
Espíritu a Espíritu.
Las semillas, al
elegirlas, para su siembra, implícitamente, se elige el fruto que se anhela
cosechar.
La programación
mental, sintoniza con los resultados que se anhelan obtener.
La sintonía, es
la clave. ¿En qué centras la atención? En eso mismo se expande la conciencia
perceptiva, comprensiva y realizadora. También, la ley de atracción y la de
repulsión. Y por supuesto, pasando a la acción, se activa, con la misma
sintonía, la ley del karma: que implica: ley de afinidad, ley de justicia, ley
de igualdad y ley de compensación. Inherentemente, la ley de amor las sintetiza
a todas, en la ley matriz del universo. Con lo cual se manifiesta el orden
perfecto, en la naturaleza; aún en el aparente caos, reina un orden perfecto
por la ley de afinidad. Cada cosa se encuentra en el orden que le corresponde,
por su suma existencial, o peso específico.
Lo semejante
atrae a lo semejante. Los opuestos jamás se juntan. Una mata de naranjo,
siempre produce naranjas en cualquier escenario en que se siembre. Es la
programación mental implícita. Y eso se realiza sin esfuerzo alguno, por ley de
atracción y repulsión. Acción y reacción, siembra y recogida, karma y vipaka,
dar y recibir en perfecta correspondencia y reciprocidad.
Los afines se
juntan y ordenan, por sus estados de conciencias y en las estaciones que le
corresponden, inherentemente. Estado de conciencia, significa el estado del
amor, de la prudencia, de la justicia, de la fortaleza, de la templanza, de la
belleza y todos sus valores derivados. Grado de conciencia, es la estación en
que se encuentra cada quien, en la escala infinita del progreso. Esa es la
afinidad manifestada según el grado en que cada quien se encuentra en los
estados de conciencia.
El objetivo
determina la meta y el destino al que se llega.
El problema,
busca la solución implícita que contiene en sí mismo, cada ser. Presenta
oportunidades, al igual que la nuez dentro de la cascara.
La abundancia se
encuentra en todas partes. Es la provisión divina que hay que aprender a
percibir depurando el velo de la separación. Aun en la más severa austeridad,
suele encontrarse la abundancia justa y perfecta: la necesaria. Hay que
desarrollar el sentido de la medida y lo que, en justicia, cada quien tiene
derecho. Hay que respetar los derechos ajenos.
¡Sean cuales
fueran las cartas que te tocaron en "suerte", en el rol que
desempeñas en el juego de la vida, es bueno que sepas, que por algo te tocaron,
y que, con con esas mismas puedes ganar el juego, si crees que puedes y actúas
con confianza y expectativas positivas!
Adelante.
.png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario